Estefanía Osorio, la teniente de navío que está al frente de la ingeniería en la Marina
Su amor por las Matemáticas llevó a Estefanía Osorio, teniente de navío de Servicios Ingenieros de la Marina, a dedicarse a la Ingeniería Naval, y aunque nunca se imaginó estar en esa posición, agradece que hay más espacios de liderazgo para las mujeres.
Actualmente, Osorio ocupa el cargo de Control y Gestión del personal de Oficiales de Supervisión por el Estado Rector del Puerto. “Esta es una labor de inspección, actividad que le corresponde a la Autoridad Marítima Nacional para supervisar que los buques mercantes extranjeros cumplan con las condiciones de seguridad, convenios, prevención de la contaminación y cumplimiento de toda legislación, incluyendo la internacional, todo esto en cuanto a equipos y maquinaria”, expresó sobre el trabajo que ha desempeñado durante más de una década.
Estefanía es originaria del estado de Veracruz, y en cuanto se enteró que la Marina ofrecía la carrera en Ingeniería Mecánica Naval confió en la oportunidad; ingresó a la Heroica Escuela Naval Militar en la localidad de Antón Lizardo en su estado natal y desde entonces supo que quería dedicar su vida a los puertos. “Ingresé en 2010 y egresé en 2015, mi primera actividad fue ir a bordo de las patrullas costeras de la Armada de México y cuando la Marina tomó estas atribuciones en 2018, comencé a inspeccionar buques nacionales e internacionales. Estuve en el puerto de Lázaro Cárdenas, uno de los más importantes del Pacífico, y después llegó mi cambio a la Ciudad de México”.
A pesar de tener 16 años dedicando su vida al mar, aún se encuentra con hombres que se sorprenden cuando conocen su cargo: “El mayor desafío fue cuando inspeccionaba los buques extranjeros, los capitanes eran europeos, asiáticos y de otras nacionalidades, y muchas veces en otros países no hay visualización de la mujer en ese rol y era la primera vez que una mujer inspeccionaba su buque, siendo ellos personas expertas de 40, 50 años, navegantes de mar. Entonces, la actitud cuando me veían a mí al frente, era dirigirse a mis compañeros hombres sin creer que yo lideraba la inspección. Sin embargo, las satisfacciones llegaban al final, al demostrar mi conocimiento, y hasta me felicitaban por mi trabajo y lo reconocían”, comentó la ingeniera.
Actualmente, la teniente espera a su segundo hijo, por lo que aseguró que encontró el equilibrio entre su vida profesional y su rol como mamá cuando nació su primera hija, quien la enfrentó a uno de sus mayores retos, pues tuvo que dejarla durante seis meses por una comisión que realizó en Estados Unidos.
“Es satisfactorio no solo ver más mujeres en la Marina, sino también en actividades que antes dominaban los hombres”.
PAL