Exasistente de Matthew Perry es condenado a tres años y cinco meses de prisión federal

Exasistente de Matthew Perry es condenado a tres años y cinco meses de prisión federal

El proceso judicial relacionado con la muerte de Matthew Perry continúa revelando nuevos detalles. Fiscales federales condenaron y ahora acusaron a Kenneth Iwamasa, exasistente personal del actor, de haber intentado encubrir el consumo de ketamina y destruir evidencia pocas horas después del fallecimiento del intérprete ocurrido en octubre de 2023.

Según documentos judiciales revisados por TMZ, Iwamasa habría comenzado a eliminar pruebas relacionadas con el uso de drogas apenas una hora después de que Perry fuera encontrado muerto el 29 de octubre de 2023 en su vivienda de Pacific Palisades, California.

Fotografía que muestra un aviso afuera de la Corte Federal este miércoles en Los Ángeles (EE.UU.). Foto: EFE

Iwamasa fue condenado por un juez de Los Ángeles a tres años y cinco meses de prisión federal por inyectarle a la estrella de Friends varias dosis de ketamina. El exasistente enfrentó la audiencia de sentencia este miércoles, luego de haberse declarado culpable en agosto de 2024 por conspiración para distribuir ketamina causando la muerte. Como parte de un acuerdo con la fiscalía, evitó una posible condena máxima de 15 años de prisión, mientras los fiscales habían solicitado una pena de 41 meses.

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De acuerdo con la acusación federal, Iwamasa intentó borrar rastros físicos y digitales relacionados con el consumo de ketamina de Perry. Las autoridades sostienen que pidió a otras personas destruir evidencia vinculada a la red que suministraba drogas al actor para uso personal.

Entre los objetos que supuestamente ordenó eliminar se encontraban viales de ketamina, jeringas, recetas médicas y notas que relacionaban al médico Salvador Plasencia con el suministro de drogas.

El expediente judicial citado por Daily Mail también señala que Iwamasa habría comunicado a un colaborador identificado como Erik Fleming que había “limpiado la escena” de la casa del actor tras su muerte. Según la fiscalía, el exasistente destruyó pruebas físicas, modificó contraseñas digitales y “eliminó todo” de las computadoras para ocultar información relacionada con el uso de ketamina.

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Las autoridades además aseguran que Iwamasa mintió durante la investigación inicial. Entre las acusaciones figura haber ocultado que él mismo administró varias inyecciones de ketamina a Perry horas antes de su muerte y haber declarado falsamente que fue el actor quien escondió los frascos de la droga dentro de la vivienda.

The Independent informó que el día de la muerte de Perry, Iwamasa entregó a la policía una lista de medicamentos consumidos por el actor, aunque omitió mencionar la ketamina y no habló sobre las inyecciones.

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Las investigaciones también revelaron que Iwamasa trabajaba como asistente interno de Perry y recibía un salario anual de 150.000 dólares. Sin embargo, los fiscales sostienen que su rol fue más allá de las tareas habituales y terminó convirtiéndose en facilitador del consumo de drogas del actor.

Según su propia confesión, Iwamasa le administró entre seis y ocho inyecciones de ketamina al día durante los últimos días de vida de Perry. Las autoridades afirman que aprendió a aplicar las inyecciones gracias al médico Salvador Plasencia y que obtenía las drogas a través de Fleming, quien presuntamente trabajaba con Jasveen Sangha, señalada como traficante.

Iwamasa fue además el primero de los cinco acusados en alcanzar un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía y se convirtió en un testigo clave dentro de las investigaciones contra los demás implicados.

Antes de la audiencia de sentencia, la familia de Perry se pronunció públicamente contra el exasistente, a quien consideraban una persona cercana y de confianza.

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“Es difícil expresar con palabras el sentimiento de traición que sentí cuando descubrí lo que Kenny había hecho”, escribió Madeline Morrison, hermana del actor. “En muchos sentidos, sentí que mi hermano murió otra vez”. (E)