Gobierno de México defiende el posible uso de fracking para extraer gas pese a las advertencias de colectivos
El Gobierno de México analiza la extracción de sus reservas de gas no convencional mediante técnicas como la fracturación hidráulica, también conocida como fracking, con el objetivo de reducir su dependencia de Estados Unidos en el abastecimiento de este combustible y avanzar hacia la soberanía energética. Aunque este método ya se utiliza en el país, diversas organizaciones ambientales advierten que su expansión representa una amenaza para el equilibrio de distintos ecosistemas, así como para el bienestar de diversas comunidades.
Durante su conferencia matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recordó que todas las naciones requieren energía para su desarrollo y reconoció que, si bien el país es rico en fuentes primarias y avanza hacia la adopción de energías renovables, una parte importante de su suministro aún depende del gas natural.
La mandataria señaló que el consumo de este recurso continuará en aumento durante los próximos años. Admitió que, pese a los esfuerzos de su administración por impulsar fuentes limpias, difícilmente se podrá sustituir en su totalidad la energía generada a base de gas natural por alternativas no fósiles.
Se estima que la demanda de gas natural en México oscila entre los 8,000 y 9,000 millones de pies cúbicos diarios. Para cubrir este consumo, el país depende en al menos un 75% de importaciones provenientes de Estados Unidos, principalmente desde Texas.
En este contexto, cifras de la Agencia Internacional de Energía indican que, durante diciembre del año pasado, Estados Unidos exportó a México alrededor de 187,307 millones de pies cúbicos de gas, lo que equivale a cerca de 6,042 millones de pies cúbicos diarios. El gobierno federal proyecta que la demanda de este energético podría incrementarse hasta en un 30% hacia 2030.
“Cada vez importamos más gas natural. Si no hacemos nada, seguiremos dependiendo cada vez más del exterior. Es una decisión responsable fortalecer nuestra soberanía energética”, enfatizó Sheinbaum.
Por su parte, Víctor Rodríguez, director de Petróleos Mexicanos (Pemex), señaló que el país cuenta con vastas reservas de recursos gasíferos que deben aprovecharse ante la creciente demanda. Precisó que, de explotarse tanto los yacimientos convencionales como los no convencionales, México podría reducir de manera significativa su dependencia de las importaciones de gas natural.
El funcionario estimó que, con el desarrollo de estas reservas, se podría alcanzar una producción adicional de 3,196 millones de pies cúbicos diarios de gas no convencional y 960 millones de pies cúbicos diarios de gas convencional para 2035. Actualmente, la producción base de Pemex se sitúa en 2,300 millones de pies cúbicos diarios.
