Keiko Fujimori, la gran favorita entre los candidatos presidenciales sorpresa en Perú

Keiko Fujimori, la gran favorita entre los candidatos presidenciales sorpresa en Perú

"Hay que seguir con mucha humildad, mucha prudencia y mucha fuerza en este último tramo", adelantó la candidata Keiko Fujimori tras conocer que las últimas encuestas antes de la primera vuelta presidencial del próximo domingo la sitúan a la cabeza de las preferencias ciudadanas. La hija del dictador enfrenta de nuevo unas elecciones presidenciales convencida de que a la cuarta será la vencida.

Pero con un panorama tan complejo como el peruano, que ya suma cuatro presidentes en la última legislatura y donde el hastío ciudadanos es de dimensiones siderales (el 76,2% de los ciudadanos no confían en la democracia), la sorpresa es una realidad, como ya sucediera en 2021 con el maestro Pedro Castillo.

De momento, la abanderada de Fuerza Popular (populista de derechas) encabeza los últimos sondeos. En la encuesta de Ipsos, Keiko cosecha 13,7% de las preferencias populares, seguida por el humorista Carlos Álvarez, con el 9%, y por el ex alcalde de Lima, el trumpista Rafael López Aliaga, con el 8,1% de apoyos.

En la proyección que Datum hizo para El Comercio, Keiko alcanzaría el 18,1% de los votos válidos, frente al 10,8% del cómico, que durante años hizo las delicias de los peruanos con su imitación de Nicolás Maduro, y el 10,3% de Aliaga, que tras varios meses a la cabeza ha perdido fuelle por culpa de los debates y en medio del maremágnum provocado por los 35 candidatos que se postulan para la Presidencia más peligrosa del planeta: cuatro de sus ex mandatarios purgan sus distintas penas y corruptelas en el penal limeño de Barbadillo, que mantiene sus puertas semiabiertas para futuros presidiarios presidenciales.

El "casi" ha acompañado a la hija de Alberto Fujimori en su andadura política. En 2011 perdió por apenas el 2,90% de votos frente al izquierdista Ollanta Humala, uno de los presos de Barbadillo tras ser condenado por recibir fondos para las elecciones de Hugo Chávez y de la constructora brasileña Odebrecht, vinculada al presidente Lula da Silva.

En las siguientes elecciones la distancia con los ganadores fue menor, en torno a 40.000 votos, apenas 0,24% y 0,26%. En 2016 fue el moderado Pedro Pablo Kuczynski quien le arrebató la Presidencia y en 2021 el comunista Pedro Castillo, también inquilino en la actualidad de Barbadillo tras su fracasado autogolpe de Estado.

"Estamos ante la mejor oportunidad para Keiko, incluso para segunda vuelta (prevista para junio) también es favorita. No creo que se repita el referéndum de elecciones pasadas, cuando los peruanos votaron a favor o en contra del fujimorismo. La muerte de Alberto Fujimori puede romper el techo electoral de su hija", desveló para EL MUNDO el estratega electoral Antonio Sola, conocido en América Latina como el "hacedor de presidentes".

La muerte del dictador a finales de 2024 ha cambiado las tornas en un país harto de sus políticos, incapaces de enfrentar la ola de violencia y siempre dispuestos a corromperse por poder y dinero. Este cambio en el escenario político se suma además la victoria de la "señora K" en los tribunales, donde fue acusada de blanqueo de capitales, por lo que sufrió tres periodos distintos en prisión preventiva para un total de 16 meses y medio.

En las últimas horas se ha conocido que el famoso fiscal que la persiguió por el Caso Lava Jato, José Domingo Pérez, se ha convertido en el abogado particular del golpista Castillo. "Lo que se está demostrando es lo que yo ya había señalado desde hace muchos años, no era un fiscal, sino una persona con sesgo político. Utilizó los presupuestos del Estado para perseguir al enemigo político", protestó ayer Keiko en una televisión local.

La veteranía en debates previos de Fujimori, que se mostró firme y evitó discusiones bizantinas, convenció entre el bloque de indecisos, preocupados por la inestabilidad política. En cambio, en el debe de Fujimori figura también la pésima imagen del Congreso, cuyos nuevos diputados serán elegidos este domingo. Fuerza Popular, el mayor bloque parlamentario, sostuvo con sus votos a la presidenta Dina Boluarte, destituida tras muchos meses de escándalos.

Keiko lo tiene mejor que nunca, pero los niveles de apoyo son tan bajos por la fragmentación partidista que tampoco se descartan sorpresas entre los candidatos que pasen a segunda vuelta. Además de Álvarez y Aliaga, dos abanderados de la izquierda pugnan por la Presidencia, como ya lo hiciera hace cinco años el entonces desconocido Castillo, un maestro y sindicalista que apenas se defendía con las palabras.

Las dos rondas de debates y el apoyo del sur de los Andes han multiplicado las posibilidades del exministro Ricardo Sánchez, con el 5,2% de apoyos según Ipsos, y Alfonso López Chau, con el 3,4%. Ambos coquetean con la idea de indultar al expresidente Castillo.

En espacio más centrados se mueven Jorge Nieto, con el 5,3%; Ricardo Belmont, con el 4,8%; Marisol Pérez Tello, con el 3,4%, y César Acuña, con el 3,3%.

Mercados de apuestas, como Polymarket, también reflejan lo apretado del asunto electoral en Perú. Para el 28% de los apostantes Keiko ganará, seguida de cerca por López Aliaga (21%) y Carlos Álvarez (18%).

El voto del sur, trascendental en la victoria de Castillo, parece dividirse días antes de abrirse las urnas. Se trata de un voto antiLima y antiestablishment en el que todos quieren pescar, incluido el outsider del último momento, Belmont. "Ha pegado un salto enorme y se pone a tiro, mientras Keiko no para de crecer y López Aliaga sigue en picada. El resto no se mueve mucho, pero Belmont está robándole votos a todos. Su voto es muy de jóvenes", certificó el analista político Gonzalo Banda.