¿Hay que guardar las frutas en la nevera? Trucos y consejos de un frutero para conservarlas de la mejor manera y que no pierdan sabor

¿Hay que guardar las frutas en la nevera? Trucos y consejos de un frutero para conservarlas de la mejor manera y que no pierdan sabor

Con la subida de las temperaturas, es casi un gesto automático: llegar de la compra y meter toda la fruta en la nevera. Sin embargo, este hábito puede jugar en contra del sabor y la textura de muchas variedades. "Aunque el frío ayuda a retrasar su maduración, no todas las frutas necesitan refrigeración desde el primer momento y algunas incluso pierden parte de sus cualidades cuando se conservan a temperaturas demasiado bajas", adelanta Javier Razola, frutero con más de 30 años de experiencia.

Media Image© Shutterstock

La clave no está tanto en la estación del año como en el estado de maduración de cada fruta. Guárdalas por separado porque cada una llegará al punto de maduración en su momento. Saber cuándo dejarla fuera y cuándo pasarla al frigorífico es primordial para disfrutar de piezas mucho más sabrosas y alargar su conservación sin renunciar a su calidad.

Que no vayan a la basura: así se evita el desperdicio de frutas 

Planificar la compra de frutas y verduras de temporada no solo ayuda a ahorrar y disfrutar de productos en su mejor momento, sino que también es una forma sencilla de reducir el desperdicio alimentario. Comprar la cantidad adecuada y conservar correctamente cada pieza permite alargar su vida útil y evitar que acabe estropeándose antes de tiempo. Y aunque el frigorífico suele parecer la solución más práctica durante los meses de calor, no siempre es el mejor aliado. De hecho, algunas frutas desarrollan mejor su sabor y textura fuera de la nevera y solo deben refrigerarse cuando han alcanzado su punto óptimo de maduración.

Media Image© Shutterstock

Así lo explica Javier Razola, de la frutería Entre Col y Col, especializada en productos ecológicos, en el Mercado Barceló de Madrid. El experto comparte algunos consejos sencillos para mantener las frutas de verano en las mejores condiciones y disfrutar de todo su sabor, evitando al mismo tiempo que se estropeen antes de consumirlas.

El truco para conservar bien la fruta de hueso

Melocotones, paraguayas, nectarinas, ciruelas o cerezas son algunas de las frutas estrella del verano. En su caso, el consejo es claro: comprarlas cuando todavía estén firmes y dejarlas reposar a temperatura ambiente durante uno o dos días. Cuando al tocarlas empiezan a ceder ligeramente y se nota que han alcanzado el punto óptimo de maduración, entonces sí es recomendable guardarlas en el cajón de la fruta del frigorífico.

Media Image© Shutterstock

Eso sí, el experto insiste en que "deben consumirse fresquitas, pero nunca heladas". Sacarlas de la nevera unos minutos antes de comerlas ayuda a recuperar parte de su aroma y potencia el sabor, algo que se pierde cuando la fruta está demasiado fría". Y otro punto clave: no laves la fruta hasta el momento de consumir.

Melón y sandía: mejor fuera de la nevera

El melón y la sandía son las reinas de las frutas de verano y protagonizan las dudas más frecuentes. Mientras permanezcan enteros, no es necesario refrigerarlos. De hecho, el frutero explica que "el exceso de frío hace que resulten menos sabrosos". Solo si se desea tomarlos frescos, puede introducirse una porción durante unos minutos antes de servirla.

Media Image© Shutterstock

También recomienda evitar cortar estas frutas con demasiada antelación. Una vez abierta la pieza, la pulpa comienza a oxidarse y va perdiendo parte de su jugosidad y sus propiedades. En las fruterías, donde melones y sandías se parten constantemente, las piezas abiertas suelen venderse en muy poco tiempo. En casa, en cambio, es preferible consumir la fruta cortada cuanto antes para disfrutar de todas sus cualidades.

El tomate también es una fruta y no debería ir al frigorífico.

Aunque solemos tratarlo como una hortaliza, el tomate es una fruta y también tiene sus propias normas de conservación. La recomendación del experto es mantenerlo siempre fuera de la nevera, ya que el frío altera su textura y hace que pierda intensidad de sabor. 

Media Image© Shutterstock

Otro pequeño truco consiste en colocarlo con el rabito hacia abajo, una posición que ayuda a conservarlo durante más tiempo. Variedades como el tomate rosa, el Crimea, el azul o el RAF despliegan todo su potencial cuando se consumen a temperatura ambiente, tanto en ensaladas como en preparaciones tan veraniegas como el gazpacho. En el caso del tomate RAF, el frutero incluso recomienda probarlo sin aceite ni sal para apreciar todo su sabor natural y ese característico toque umami que lo convierte en uno de los más apreciados.