Hidalgo: golpe a los Derechos Humanos

Hidalgo: golpe a los Derechos Humanos

En política hay nombramientos que hablan por sí solos, y en Hidalgo acaba de ocurrir uno de esos casos. El Poder Judicial designó como titular del Instituto de Profesionalización e Investigaciones Jurídicas a Fátima Lorena Baños Pérez, una funcionaria ligada a un episodio que  generó indignación: la discriminación contra un menor con Síndrome de Down en una instalación deportiva pública.

Cuando Baños dirigía el Instituto Hidalguense del Deporte, Daniel fue separado de su grupo de clases de natación con el argumento de que debía estar “con los discapacitados”. La familia presentó una denuncia y el asunto escaló hasta convertirse en un caso emblemático sobre discriminación contra personas con discapacidad.

Por eso el nuevo nombramiento no pasó desapercibido. El instituto que ahora encabezará no es un área burocrática cualquiera. Es el espacio encargado de formar y capacitar a jueces, magistrados y personal judicial del estado; es decir, donde se supone se fortalecen criterios sobre derechos humanos, igualdad y acceso a la justicia. Y ahí es donde aparece la contradicción.

Una funcionaria cuestionada por un acto de discriminación ahora tendrá en sus manos la formación de quienes deben garantizar justicia. En un país donde las personas con discapacidad siguen enfrentando obstáculos para acceder a la educación, al deporte o incluso a servicios básicos e infraestructura elemental —calles, banquetas o espacios públicos que permitan movilidad, sobre todo, para quienes utilizan sillas de ruedas—, nombramientos de esa naturaleza sólo alimentan la desconfianza.

Colectivos y organizaciones civiles volverán a llevar sus demandas hasta instancias federales para ser escuchados. No permitirán que alguien señalada por violentar —y hasta burlarse— de los derechos de las personas con discapacidad sea ahora quien forme a personal judicial sin los criterios, la preparación, ni la sensibilidad que se requieren en un tema que México presume proteger.

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EN CORTO.- Sergio Mayer dejó claro que no se arrepiente de haber entrado a La Casa de los Famosos. En entrevista en el espacio de mi compañera Maca Carriedo, “Macanazo Informativo” por Heraldo TV, el diputado con licencia aseguró que lo motivó ganar más dinero y que, cuando decidió participar, no había pendientes legislativos, pese a que el país discutía la reforma electoral.

El problema es que parece no entender que no es lo mismo subir a un escenario y repetir un espectáculo veinte veces que asumir una tarea legislativa. La clase política mexicana ya carga con una de las peores imágenes ante la ciudadanía, y episodios como éste sólo profundizan el desgaste.

No es casual que muchos respalden reducir el financiamiento a los partidos: perciben que algunos han convertido la política en entretenimiento, cuando debería ser una responsabilidad al servicio de la gente.

Nos vemos a las 8 por el 8 de TV

POR SOFÍA GARCÍA

COLABORADORA

@SOFIGARCIAMX

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