Hillary Clinton carga contra el comité del Congreso que la ha citado por el caso Epstein: "No recuerdo haberme encontrado con él, nunca volé en su avión ni visité su isla"

Hillary Clinton carga contra el comité del Congreso que la ha citado  por el caso Epstein: "No recuerdo haberme encontrado con él, nunca volé en su avión ni visité su isla"

La ex secretaria de Estado y ex primera dama de EEUU, Hillary Clinton, ha testificado este jueves ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes como parte de la investigación sobre el caso Epstein. Lo ha hecho un día antes que su marido, Bill Clinton, y a puerta cerrada, a pesar de que ambos se habían ofrecido a una vista pública. Y lo ha hecho arremetiendo contra los congresistas republicanos, denunciando que les hayan obligado a acudir en persona, a diferencia de buena parte de los testigos, que simplemente han remitido sus declaraciones por escrito. Y que no estén preguntando a quien deberían: los miembros del Gobierno actual, la fiscal general y el propio presidente Donald Trump.

"Un comité dirigido por funcionarios electos con un compromiso con la transparencia garantizaría la publicación completa de todos los archivos. En lugar de eso, me han obligado a testificar siendo plenamente conscientes de que no tengo conocimiento alguno que pueda ayudar a su investigación, para distraer la atención de las acciones del presidente Trump y encubrirlas a pesar de los legítimos pedidos de respuestas", ha dicho Clinton aludiendo a las informaciones de las últimas horas sobre cómo en los documentos desclasificados recientemente se han omitido deliberadamente los que hacen referencia a la investigación del FBI por las denuncias de una mujer joven, hace años, contra el presidente Trump.

"Si este Comité se toma en serio la tarea de descubrir la verdad sobre los delitos de tráfico de Epstein, no recurriría a la prensa para obtener respuestas de nuestro actual presidente sobre su participación; le preguntaría directamente bajo juramento sobre las decenas de miles de veces que aparece en los archivos de Epstein. Si la mayoría republicana fuera seria, no perdería el tiempo en búsquedas indebidas. Hay mucho por hacer. ¿Qué se está ocultando? ¿A quién se está protegiendo? ¿Y por qué el encubrimiento?", ha reprochado.

Minutos antes del inicio de la audiencia, Clinton ha distribuido en sus redes sociales el contenido de la que sería su declaración inicial, en la que ha recalcado, como hizo en una declaración jurada el 13 de enero, que "desconocía por completo sus actividades delictivas. No recuerdo haberme encontrado nunca con Epstein. Nunca volé en su avión ni visité su isla, sus casas ni sus oficinas. No tengo nada que añadir". Cuando los congresistas preguntaron por el hecho de que Ghislaine Maxwell hubiera participado en la boda de la hija de los Clinton, la ex secretaria respondió que la colaboradora de Epstein, y única condenada hasta la fecha por sus crímenes, fue como invitada de uno de los invitados, y que ni ella ni su marido la conocían o trataron.

La sesión ha durado seis horas, interrumpidas sólo cuando Clinton estalló al enterarse de que la congresista Lauren Boebert, de Colorado, había filtrado una imagen de ella desde el interior de la sala, que un influencer MAGA, Benny Johnson, difundió en las redes sociales. Lo que llevó a un choque entre diputados de ambos partidos.

Los Clinton están realmente molestos por lo que consideran una maniobra política de los Republicanos para proteger a la administración y al presidente, enfangando el terreno y creando narrativas para distraer la atención. "El Comité ha justificado mi citación basándose en la suposición de que poseo información sobre las investigaciones de las actividades delictivas de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Permítanme ser lo más claro posible: no la poseo. Como toda persona decente, me ha horrorizado lo que hemos descubierto sobre sus crímenes. Es inconcebible que el señor Epstein recibiera apenas una reprimenda en 2008, lo que le permitió continuar con sus prácticas depredadoras durante otra década", ha comenzado antes de denunciar el doble rasero de los congresistas, encantados de que un ex presidente, el primero de la historia en ser convocado contra su voluntad, y una primera dama comparezcan para poder generar titulares.

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"Señor presidente, se supone que su investigación debe evaluar la gestión del gobierno federal de las investigaciones y los procesamientos de Epstein y sus crímenes. Usted citó a ocho agentes, todos ellos al mando del Departamento de Justicia o del FBI durante la investigación y el procesamiento de los delitos de Epstein. De esos ocho, solo uno compareció ante el Comité. A cinco de los seis ex fiscales generales se les permitió presentar breves declaraciones, afirmando que no tenían información que aportar. Usted no ha celebrado ninguna audiencia pública y se ha negado a que los medios de comunicación asistan a ellas, incluyendo la de hoy, a pesar de haber defendido la necesidad de transparencia en docenas de ocasiones. Ha hecho poco esfuerzo por citar a las personas que aparecen de forma más prominente en los archivos de Epstein. Y cuando lo hizo, ni un solo miembro republicano se presentó a la declaración de Les Wexner", ha enumerado para dejar claro que su presencia en persona sólo tenía fines partidistas.

"Esta falla institucional está diseñada para proteger a un partido político y a un funcionario público, en lugar de buscar la verdad y la justicia para las víctimas y los sobrevivientes, así como para el público que también desea llegar al fondo de este asunto. Me duele el corazón por los sobrevivientes. Y estoy furioso por ellos", ha reprochado con dureza la ex secretaria de Estado.

Los congresistas republicanos no han ocultado estos días su satisfacción. El presidente del Comité de Supervisión, James Comer, un republicano por Kentucky, declaró a la prensa justo antes del inicio del testimonio que planea hacer público el video y la transcripción de lo que, adelantó, sería una entrevista en profundidad. "Este será un video largo y una declaración larga", añadiendo que la de Bill Clinton mañana será "aún más larga. Vamos a publicar las transcripciones y el video tan pronto como todos lo aprueben", declaró Comer.

En su intervención, antes de las preguntas. la ex ministra ha enumerado sus iniciativas, desde que fue primera dama, contra la violencia para las mujeres y contra los abusos sexuales, afirmando que "Jeffrey Epstein fue un individuo atroz, pero no es el único. No se trata de una sensación sensacionalista aislada ni de un escándalo político. Es una lacra mundial con un coste humano inimaginable".

Y por eso ha espetado que esperaba mucho más de un comité del Congreso y de sus representantes. "Mi reto para ustedes, miembros del Comité, es el mismo reto que me planteé a lo largo de mi largo servicio a esta nación: cómo ser dignos de la confianza que el pueblo estadounidense les ha depositado. Esperan habilidad política, no astucia. Liderazgo, no fanfarronería. Esperan que utilicen su poder para descubrir la verdad y hacer más por ayudar a los sobrevivientes de los crímenes de Epstein, así como a los millones de víctimas de la trata de personas", ha instado la ex secretaria de Estado.

Al concluir, en respuesta a los periodistas, Clinton ha explicado que la sesión había aido "larga y repetitiva", dando vueltas sobre los mismos temas. Y que su enfado por la fotografía filtrada, a pesar de que ella se ofreció a que la audiencia sea pública y a pesar de que probablemente el vídeo de la sesión se haga público en breve, se debía no a la foto en sí, sino a la violación de las normas, fijadas en buena medida por los republicanos.