¿Una cura para la artrosis? Este tratamiento podría revertir daños en las articulaciones con una sola inyección
Si no somos esta persona, todos conocemos a alguien. Alguien que se tuvo que retirar del futbol por un problema en la cadera. Una abuela que no puede leventar el brazo para peinarse por un dolor en el hombro. Un compañero de trabajo al que le pusieron una prótesis en la rodilla. ¿Por qué les pasó esto? Artrosis, un desgaste de las articulaciones que es tan común que afecta a una de cada seis personas mayores de 30 años. También conocida como osteoartritis, la artrosis no tiene cura, y los únicos remedios son el implante de una prótesis o algún tratamiento para el dolor.
No obstante, hay motivo para ser optimista, y es que hay una agencia en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos que ha asignado millones de dólares a diversas inciativas que investigan una cura para esta enfermedad. Esta agencia es ARPA-H (Advanced Research Projects Agency for Health) y el proyecto que busca erradicar la artrosis se llama NITRO (Novel Innovations for Tissue Regeneration in Osteoarthritis). La iniciativa más avanzada en esta materia corre a cargo de un equipo multidisciplinario de la Universidad de Colorado Boulder, el cual ha recibido una subvención de 33.5 millones de dólares de parte de NITRO para desarrollar una terapia experimental con el potencial de revertir el daño articular en cuestión de semanas mediante una simple inyección.
¿De qué va esto? Recordemos primero que la artrosis se caracteriza por el desgaste progresivo del cartílago, el tejido que amortigua el contacto entre los huesos. Con el tiempo, este deterioro no solo provoca dolor e inflamación, sino también deformación de las articulaciones y pérdida de movilidad. En Estados Unidos, la artrosis es la tercera enfermedad más común. “Actualmente, las opciones para muchos pacientes son una cirugía costosa y compleja o ninguna. No hay muchas alternativas intermedias”, dijo Evalina Burger, profesora y directora del Departamento de Ortopedia de CU Anschutz, a través de un comunicado. “Por eso ARPA-H es tan importante”.
Frente a este panorama, el equipo de Colorado liderado por la ingeniera biomédica Stephanie Bryant propone un enfoque radicalmente distinto: “Nuestro objetivo no es solo tratar el dolor y detener la progresión de la enfermedad, sino acabar con ella”.
Articulaciones que se pueden curar por sí solas
El avance se basa en aprovechar la capacidad natural del organismo para regenerarse. En lugar de introducir tejidos artificiales o una prótesis, los científicos de Colorado han diseñado un sistema que “recluta” células del propio cuerpo para reparar el daño.
Una de las estrategias consiste en una inyección única que libera de forma controlada un fármaco ya aprobado, gracias a un sistema de partículas que actúa como vehículo. Este sistema permite administrar pequeñas dosis durante meses directamente en la articulación afectada, estimulando los procesos de reparación.
La segunda estrategia está pensada para casos más avanzados. Se trata de un kit de biomateriales y proteínas que puede aplicarse a través de procedimientos mínimamente invasivos. Una vez dentro del cuerpo, este material se solidifica y actúa como andamiaje, atrayendo células progenitoras que rellenan y regeneran las zonas dañadas del cartílago o del hueso.
Algo muy importante que tienen en común ambos enfoques es que buscan convertir la articulación enferma en un entorno favorable para la regeneración natural.
Avances rápidos y positivos
En estudios animales, los resultados han sido alentadores. Las articulaciones tratadas recuperaron un estado saludable en un plazo de entre cuatro y ocho semanas. Además, en lesiones más graves, los investigadores observaron una regeneración completa del tejido dañado.
“En dos años, pudimos pasar de una idea ambiciosa a desarrollar estas terapias y demostrar que revierten la osteoartritis en animales", dijo la doctora Bryant. Experimentos adicionales con células humanas obtenidos de pacientes sometidos a reemplazo articular también mostraron efectos regenerativos claros, lo que sugiere que el enfoque podría ser trasladable a humanos.
