Inzunza: el senador fantasma

Inzunza: el senador fantasma

Enrique Inzunza volvió a faltar justo cuando Morena más necesita a los suyos. Se hablaba de la posibilidad de que asistiera a las sesiones del periodo extraordinario donde se discutirán temas fundamentales para la mayoría oficialista, entre ellos la Reforma Judicial y la eliminación de la nulidad de elecciones por intervención de gobiernos extranjeros; sin embargo, el ahora senador con licencia, simplemente no llegó.

Inzunza ya acumulaba tres ausencias consecutivas en la Comisión Permanente, de la que forma parte, y ahora también quedó como mentiroso. Había asegurado que el miércoles acudió personalmente a la Cámara Alta para solicitar licencia, pero desde la propia coordinación parlamentaria de Morena, encabezada por Ignacio Mier, me confirman que eso nunca ocurrió y que la única comunicación que mantuvieron ambos políticos fue vía telefónica.

El problema para la bancada oficialista es que requiere todos sus votos y los de sus aliados para aprobar reformas constitucionales. Se necesitan al menos 86 sufragios; Morena aporta 67, el Partido Verde 14 y el Partido del Trabajo seis, una suma de 87 que apenas alcanza el mínimo necesario. La operación está lejos de ser sencilla porque, a diferencia de San Lázaro, los márgenes son mucho más estrechos y dentro del Verde existen diferencias internas que generan dudas sobre una votación completamente alineada.

Por eso, la ausencia de Inzunza adquiere una dimensión política distinta. No se trata únicamente de un legislador que decidió mantenerse lejos de los reflectores por las acusaciones de autoridades de Estados Unidos que lo vinculan presuntamente con grupos criminales, sino de un integrante de la mayoría que desaparece en uno de los momentos más importantes para su bancada, justo cuando se exige disciplina absoluta.

Mientras tanto, quien llegará a ocupar su escaño será Omar Alejandro López Campos, actual secretario de Bienestar y Desarrollo Sustentable de Sinaloa; arquitecto, empresario y miembro del mismo grupo político que gobierna la entidad. Su arribo ocurre en medio de una de las mayores crisis que ha enfrentado el círculo cercano a Rubén Rocha Moya y, hasta ahora, ha optado por mantener distancia del tema, limitándose a decir que no conoce los detalles del caso y que no hará comentarios. No obstante, forma parte de la misma cúpula sinaloense.

Sin embargo, las acusaciones provenientes de Estados Unidos siguen ahí y Enrique Inzunza continúa sin asumir públicamente la responsabilidad política que le corresponde. Se esconde detrás de mensajes en redes sociales, mientras crecen las preguntas sobre su paradero. Nadie sabe cuándo volverá a aparecer, ni siquiera si permanece en México. Quizá habría que preguntarle a su amigo, el senador Javier Corral, quien hace apenas unos días posó sonriente a su lado. Tal vez él tenga más información que el resto sobre el paradero de uno de los personajes más buscados políticamente del momento.

Nos vemos a las 8 por el 8 de TV

POR SOFÍA GARCÍA

COLABORADORA

@SOFIGARCIAMX

PAL