Irán anuncia la muerte de otros dos altos cargos en ataques israelíes
Actualizado
Israel continúa con éxito su campaña de asesinatos de la cúpula del régimen iraní, con dos nuevos altos cargos muertos en ataques aéreos, según informó este viernes Teherán. Sin dar detalles de cuándo fue abatido, la Guardia Revolucionaria, el cuerpo de élite del ejército, informó de la muerte del portavoz del cuerpo, Ali Mohammad Naini, en un "ataque con misiles". Un alto funcionario de inteligencia de los Basij, la milicia paramilitar de la Guardia Revolucionaria y pilar central de la seguridad del régimen, también ha muerto en otro ataque israelí. Se trata de Esmail Ahmadi, quien ostentaba "responsabilidades clave en materia de seguridad", señaló la agencia gubernamental Tasnim.
Sus muertes se producen tras una semana de golpes sin tregua, en los que Israel ha conseguido abatir a uno de los hombres fuertes del país, el jefe de seguridad, Ali Larijani, así como el líder de los Basij, Gholamreza Soleimani; y ministro de Inteligencia, Esmail Jatib. Tras anunciarse sus muertes, un portavoz militar iraní lanzó una amenaza a través de los medios y aseguró que "militares israelíes y estadounidenses no estarán seguros en centros turísticos y de ocio alrededor del mundo".
El cargo de Larijani, de jefe de seguridad, fue asignado hace unas horas a Hossein Dehghan, un doctor en Administración que ha ostentado varios perfiles dentro de la Guardia Revolucionaria. Se le conoce por defender una línea más dura que Larijani y por su pasado activista, ya que fue uno de los estudiantes que ocuparon la embajada estadounidense en Teherán durante la crisis de los rehenes a principios de los años 80. También estuvo implicado en un ataque con bomba contra el cuartel de marines estadounidenses en Beirut en 1983.
La festividad del final de Ramadán, el mes sagrado del islam, coincide hoy con el año nuevo persa, la fecha más importante del calendario iraní. La festividad se ha notado en algunas calles de la capital, pese a que no han cesado los ataques aéreos de Israel y Estados Unidos, mientras la región se encamina hacia las tres semanas de guerra. En los países del Golfo, las autoridades han restringido las oraciones de la festividad del fin del Ramadán, especialmente las concentraciones al aire, por los ataques iraníes.
Teherán ha continuado con la oleada de represalias regionales después de que Israel y Estados Unidos atacaran South Pars, el mayor campo de gas del mundo, situado en la costa sur de Irán. Este viernes se desató un nuevo incendio en la refinería de Mina Al Ahmadi de Kuwait, tras un ataque iraní que forzó el cierre de los sistemas de producción. "La refinería Mina Al Ahmadi fue objeto esta madrugada de varios ataques con drones", señaló la agencia de noticias kuwaití Kuna. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), podrían ser necesarios hasta seis meses para restablecer los flujos de petróleo y gas desde el Golfo, una previsión que podría extenderse si continúa el conflicto.
Mientras, Estados Unidos estaría considerando atacar el corazón de la exportación de petróleo iraní, con la ocupación de la isla de Jark -desde donde salen el 90% de los barriles de petróleo iraníes- con el objetivo de presionar a Teherán para que desbloquee el estrecho de Ormuz, según informaron fuentes estadounidenses a Axios.
Las tensiones regionales continúan en aumento y Kuwait y Emiratos Árabes Unidos aseguraron haber desmantelado "células terroristas" financiadas por Irán y su aliado en Líbano Hizbulá, aunque no revelaron cuánta gente ha sido detenida. "La red operaba bajo una fachada comercial ficticia y estaba involucrada en el lavado de dinero, financiación de terrorismo y amenazas a la seguridad nacional", señaló la agencia de noticias emiratí Wam. Abu Dabi también informó de la detención de más de un centenar de personas por "filmar y publicar desinformación engañosa" en medio de la guerra. "Tales acciones pueden incitar a la opinión pública y propagar rumores entre la comunidad", declaró la policía del país en un comunicado.