Irán vuelve a cerrar Ormuz mientras EEUU asegura que hoy cruzaron 55 buques mercantes
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Ataques, conversaciones y anuncios de calado se sucedieron este sábado en una jornada que ha confirmado la estrecha vinculación entre la negociación entre Estados Unidos e Irán y la escalada en el Líbano. A primera hora de la tarde, Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, reabierto a raíz del memorando de entendimiento con Washington, al que acusa de actuar de "mala fe". Según el principal mando militar del régimen iraní, el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, el motivo del nuevo cierre es "la flagrante violación de la promesa por parte de EEUU en relación con la no aplicación del artículo primero del acuerdo, y en respuesta a las incesantes violaciones del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano, así como a la presencia israelí actual en el sur del país". El comunicado advertía además de "pasos adicionales para que el enemigo cumpla sus obligaciones".
Poco después del anuncio iraní, el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) lo desmintió: "El paso seguro a través de la vía marítima internacional se mantuvo hoy sin alteraciones, con el tránsito de 55 buques mercantes que transportaban grandes cantidades de carga y más de 17 millones de barriles de petróleo hacia los mercados mundiales". "Las fuerzas estadounidenses permanecen presentes y vigilantes para garantizar que todos los aspectos del acuerdo con Irán se cumplan, se respeten y sigan plenamente vigentes", añadió en X, mientras fuentes estadounidenses negaban que el estrecho estuviera cerrado.
De forma paralela, el Ministerio de Exteriores iraní comunicó el envío de una delegación a Suiza, donde este viernes estaba prevista una cumbre en el complejo de Bürgenstock. Según el portavoz de la cancillería, Esmail Baghaei, el objetivo del viaje es "exigir que la otra parte cumpla con sus obligaciones". El Ministerio de Exteriores suizo, por su parte, confirmó que varios países continúan "sus esfuerzos para mantener el diálogo" entre Washington y Teherán.
El sábado por la noche, el vicepresidente JD Vance partió hacia Suiza, donde ya se encuentran el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y su asesor y yerno, Jared Kushner. "Jared y Steve llevan ya unas horas sobre el terreno ocupándose de algunos aspectos técnicos de la negociación. Por lo que me han comentado esta mañana, las cosas van bien", declaró Vance esta tarde a Fox News, antes de un viaje en el que previsiblemente se reunirá con el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf.
La delegación está encabezada por Qalibaf e incluye al ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, y a responsables de los sectores petrolero y bancario. Citado por la CNN, un funcionario iraní aclaró que las conversaciones no se consideran parte de la negociación oficial establecida en el memorando de entendimiento al señalar que no se cumplió la primera cláusula sobre el fin de las hostilidades en Líbano. Este asunto es prioritario en la agenda de su delegación, añadió. Una exigencia recordada este sábado por la Guardia Revolucionaria citando el anuncio del cierre del Estrecho de Ormuz.
Presión a Israel
Estados Unidos volvió a presionar a Israel para limitar sus ataques contra Hizbulá. Fuentes oficiales israelíes revelan que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ordenó este sábado por la tarde a su ejército cesar el fuego en el Líbano y "responder con fuerza a todo ataque de Hizbulá". Según esas mismas fuentes, en respuesta a los ataques del grupo proiraní en los últimos días, el Tsáhal atacó 300 objetivos y eliminó a un centenar de combatientes. El ejército israelí mantiene luz verde para actuar "y neutralizar amenazas" en la zona que ocupa en el sur del país, lo que augura nuevos choques.
El alto el fuego entre Israel y Hizbulá anunciado el viernes no tardó en colapsar, igual que los declarados por Estados Unidos en los últimos dos meses. Mientras el ejército israelí y la milicia libanesa proiraní se acusan mutuamente de violar la tregua, la escalada en el Líbano se ha convertido en el principal obstáculo para la negociación entre Washington y Teherán tras el memorando que puso fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.
Al menos 23 personas han muerto, entre ellas dos niños, en los ataques realizados por la fuerza aérea israelí desde la pasada madrugada, especialmente en el sur del Líbano —en las zonas de Nabatiye, Sidón y Tiro— y en el valle de la Bekaa. "El grupo terrorista Hizbulá lanzó anoche más de 50 proyectiles contra nuestros soldados que operan en el sur del Líbano. Para neutralizar las amenazas y en respuesta a las flagrantes violaciones de Hizbulá, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron decenas de emplazamientos de infraestructura terrorista de Hizbulá y a terroristas en el sur del Líbano", indica el ejército israelí antes de anunciar la muerte de un soldado en el ataque de Hizbulá anoche. Y añade sobre la represalia: "Entre los objetivos atacados se encontraban posiciones de lanzamiento de cohetes, depósitos de armas y centros de mando de Hizbulá".
"La continuación de los brutales ataques israelíes tiene como objetivo obstaculizar cualquier solución que permita restablecer la estabilidad en el Líbano", denunció el ejército libanés, que confirmó la muerte de un soldado en un ataque aéreo sobre una carretera cercana a Nabatiye.
Durante la noche se registraron intercambios de fuego en la zona montañosa de Ali Taher, cerca de Nabatiye, donde Israel se ha marcado como objetivo tomar el control de lo que considera una amplia red de túneles de Hizbulá. Este sábado, el ejército israelí anunció que rodea un importante centro de mando del grupo, "construido con ayuda iraní", en el que aseguran que "varias decenas de combatientes" permanecen atrapados bajo tierra. Hizbulá, por su parte, asegura haber atacado a soldados que intentaban avanzar en el sur del país y afirma estar "comprometido con el alto el fuego si el enemigo lo respeta". Según la milicia proiraní, "el enemigo traicionero y engañoso nunca ha respetado los parámetros de la tregua".
La escalada entre Israel y Hizbulá transcurre en paralelo a dos procesos negociadores: el martes, representantes israelíes y libaneses tienen previsto iniciar una nueva ronda de conversaciones en Washington bajo la tutela de la Administración Trump, mientras Irán y Estados Unidos se ven las caras en Suiza con la vista puesta también en el Líbano e Israel.