Jordi Évole habla por primera vez de su separación siete años después y cuenta lo que aún no se ha llevado de casa de su ex
Jordi Évole (51) es uno de esos profesionales de la comunicación que se caracteriza por su capacidad de conseguir titulares en todas y cada una de las entrevistas que realiza. Sin embargo, esta vez ha sido diferente. Ha sido Évole quien ha compartido más de lo habitual sobre su lado más personal. En una conversación con el escritor Juan José Millás (80), entrevistado en su último programa, ha confirmado que aún mantiene pertenencias en casa de su expareja.
El multipremiado Millás —que ha conseguido varios reconocimientos como el Premio Nadal o el Premio Planeta— ha sido uno de los invitados en Lo de Évole y, mientras ambos mantenían una conversación “bastante culinaria”, ya que mientras uno se dedicaba a cortar ajos el otro se encargaba de freírlos, empezaron a hablar de romances. Concretamente, de cuándo se pone punto y final a las historias de amor: las separaciones.
El escritor explicó que formó parte “de la primera generación que se separó”, un dato que le sirvió a Jordi para poder indagar más acerca de la parcela personal del autor: “¿Y por qué fue?... Es curiosidad”. Sin embargo, no le salió como esperaba, ya que el literato no se explayaba del todo —solo dio algunas pinceladas superficiales de su historia— y, de manera bastante ágil, le devolvió la pelota al periodista: “¿Tú estás separado, por cierto? ¿Y qué tal fue?”. Jordi, en ese momento, mencionó algún dato hasta ahora desconocido acerca su separación y compartió que aún tenía pertenencias en la casa de su expareja: “Yo tengo libros todavía en casa de mi ex”, a lo que el escritor respondió: “¿Eso es que no te has ido del todo? O…”.
Posteriormente, el conductor del espacio, que es muy celoso de su vida privada, quiso redirigir la entrevista: “¿Sabes qué pasa? Que tengo la sensación de que me estás pescando tú a mí hoy. Eres hábil, yo te pregunto por tu separación y tú me preguntas por la mía. Yo nunca he hablado de eso”. Dejando claro que él era quien, en todo caso, iba “a pescar” —sacar información del entrevistado—: “En teoría soy yo el que vengo a…”. Una redirección por parte del presentador de laSexta que hizo que Millás hiciera una interesante reflexión.
La separación de Millás
El literato explicó que cuando se produce una separación entre dos personas es como cuando se genera una ruptura a nivel sintáctico: “Es como romper una frase, se rompe una sintaxis que se había creado”. También explicó que en aquella época era todo más complicado, ya que la gente hablaba: “Juan se ha separado”. Y lo más importante para él era el tema de los hijos. Cuando el escritor se separó, su hijo mayor tenía cuatro años: “No había experiencia, es que esto es muy fuerte (…) y otra cosa, ¿cómo se lo cuentas? ¿Cómo le cuentas a un niño ‘mamá y yo nos vamos a separar’?”. Son momentos trágicos, pero, bueno, “los niños lo saben todo, los niños saben las cosas antes que nosotros. ¿Los niños sabes lo que mejor escuchan? Lo que no se dice”.

