La Casa Real de Dinamarca lo confirma: la princesa Isabella se queda sin sueldo y seguirá dependiendo de los reyes Federico y Mary
La vida de la princesa Isabella de Dinamarca ha cambiado de forma radical este verano. Hace apenas unas semanas la veíamos por las calles de Hellerup celebrando su graduación del instituto Øregård junto a sus compañeros, empapada en el tradicional baño de agua que marca el final del curso para los estudiantes daneses. Era la imagen de una joven de 19 años disfrutando de su último día de instituto y, según ella esparaba, el inicio de un esperado año sabático, un plan que se desvaneció con rapidez. El cambio de ley aprobado por el Folketing en 2025 -que obliga a todas las mujeres mayores de 18 años a registrarse para la evaluación militar- ha hecho que Isabella prepare su ingreso en el Regimiento de Húsares de la Guardia Real, donde servirá once meses sin aceptar sueldo ni dietas, lo que prolonga su dependencia económica de los reyes Federico y Mary y marcara el inicio de una formación militar que, según los expertos, parece algo transitorio.
La Casa Real danesa ha confirmado al medio del país BT, que la princesa Isabella, de 19 años, no aceptará el salario ni las dietas que corresponden como cualquier durante sus once meses de servicio militar en el Regimiento de Húsares de la Guardia. La decisión implica renunciar a 190.000 coronas danesas (unos 25.500 euros) entre sueldo y manutención libre de impuestos, una cantidad que sí perciben sus compañeros reclutas y que sigue la tradición de la realeza danesa, que siempre han renunciado a este salario.
Christian de Dinamarcar y la diferencia institucional: él sí tiene asignación, ella no
La renuncia sitúa a Isabella en la misma línea que su hermano, el príncipe heredero Christian, quien también declinó el salario militar durante su formación en el mismo cuartel. Sin embargo, a diferencia de Christian -que ya cuenta con una asignación institucional propia como heredero al trono- Isabella, segunda en la línea sucesoria, no dispone de ingresos propios y continuará financiándose a través del presupuesto asignado a sus padres, el rey Federico y la reina Mary.
Ese marco económico, de 17,2 millones de coronas danesas (unos 2,3 millones de euros) para 2025 dentro de la dotación estatal del monarca, una cantidad que no se vio exenta de controversia hace unos meses, cubre los gastos de la pareja real y de sus hijos en actividades oficiales y en su vida cotidiana de carácter privado. La decisión de Isabella, por tanto, prolonga varios años más su dependencia económica directa del rey y la reina, hasta que llegue el momento en que pueda asumir funciones oficiales y recibir una asignación propia.
Los expertos ven poco probable una carrera militar para Isabella
La Casa Real subraya que la princesa afrontará su servicio militar en las mismas condiciones operativas que el resto de reclutas, pero sin percibir las retribuciones previstas por las Fuerzas Armadas. Un gesto que encaja con la cultura de servicio de la familia y que, en la práctica, aplaza cualquier autonomía financiera para la segunda hija de los monarcas.
Por otro lado, según el análisis que el experto en la realeza danesa e historiador, Sebastian Olden-Jørgensen, ha hecho para el citado medio "hay una señal clara" que revela que la princesa Isabella, de 18 años, probablemente no recibirá más entrenamiento militar que el servicio militar obligatorio. Esto es el hecho que haya elegido una formación castrense con la Guardia Real. "Si hubiera previsto una carrera militar y, por ejemplo, hubiera aspirado a la formación de oficial, habría sido obvio que habría elegido otra rama", afirma Sebastian Olden-Jørgensen. "Pero elegir la fuerza aérea o la marina, por ejemplo, reflejaría mucho más una señal que diría: Esto me interesa, tal vez quiera seguir adelante con eso", evalúa el historiador real".



