La cosmovisión juega de local
El Museo Vivo del Muralismo de la Secretaría de Educación Pública presenta la exposición temporal Cascarita llanera. Nahuales en la cancha. La muestra integrada por 35 obras del artista mazateco Filogonio Naxín explora el futbol como un espacio de encuentro entre memoria, identidad y cosmovisión indígena. A través de monotipias, grabados y piezas en técnica mixta, la muestra propone una mirada que trasciende la competencia deportiva para reflexionar sobre el juego como práctica comunitaria, ritual colectivo y expresión cultural viva. La muestra permanecerá abierta al público de manera gratuita a partir del 10 de junio y hasta la primera semana de agosto, en República de Argentina 28, Colonia Centro Histórico de la Ciudad de México.
Nacido en Mazatlán Villa de Flores, Oaxaca, Filogonio Naxín cuenta con una formación como artista visual por la Universidad Autónoma Benito Juárez, su trayectoria se distingue por la constante experimentación de materiales, técnicas y narrativas vinculadas a la cosmovisión mazateca. Su obra ha sido exhibida en importantes espacios nacionales e internacionales, entre ellos el Museo Nacional de Antropología, el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, el Senado de la República; así como en el Gran Palacio de París durante ArtCapital2026, la Galería Transmitter en Nueva York, la Galería Visible Records en Virginia o en Tonantzin Gallery en Chicago, las tres en Estados Unidos.
Producida para que los visitantes disfruten en el contexto de la Copa Mundial de Futbol 2026, la exposición nos muestra que el futbol deja de ser únicamente una competencia deportiva para revelarse como una práctica cultural capaz de expresar memorias, identidades y formas de organización comunitaria. Esta mirada es afín a la vocación del Museo Vivo del Muralismo que invita a los visitantes a reflexionar sobre las expresiones culturales que conforman la vida colectiva y las múltiples maneras en que las comunidades construyen y transmiten sus saberes.
Desde la Secretaría de Educación Pública, cuyo titular el Mario Delgado Carrillo, se han impulsado iniciativas como esta, exposiciones que disponen para la juventud la riqueza artística y cultural del país. En el Museo Vivo del muralismo se considera que la expresión visual motiva a las nuevas generaciones a adoptar una vida saludable mediane el aprendizaje lúdico en los museos y realizar prácticas que los nutran y emocionen, como jugar un partido de futbol o disfrutar un museo.

(Leslie Pérez)
Uno de los aspectos más significativos de la exposición es el uso de la lengua mazateca en numerosos títulos de las obras como, Xa xi titsiska (El jaguar juega), Nijñee (Lengualeando), Titsiska Chuu Nanda (El juego del ajolote) o Xa ku jiee ntsaa (Juego del jaguar con Quetzalcóatl). Lejos de ser un recurso decorativo, esta decisión constituye un acto de afirmación y de resistencia simbólica. Desde esta perspectiva, el Mundial es reinterpretado desde la raíz indígena que proyecta lo local hacia lo universal, convirtiendo el deporte en un lenguaje de interculturalidad y diálogo entre pueblos.
Ahora que México vuelve a colocarse en el centro de la conversación mundial a través del futbol, el Museo Vivo del Muralismo reafirma su vocación de acercar al público a las expresiones culturales que dan forma a la vida colectiva del país. A través de la obra de Filogonio Naxín, Cascarita llanera. Nahuales en la cancha, invita a reconocer que el futbol, más allá de las fronteras y la competencia, puede entenderse como un lenguaje compartido, recordándonos que los grandes acontecimientos globales adquieren nuevos significados cuando son observados desde la diversidad de los territorios y las comunidades que los viven.
Gloria Falcón Martínez
Directora de Proyectos Educativos y Responsable del Museo Vivo del Muralismo
EEZ