La "farsa" del salario mínimo de Delcy desata protestas en Caracas mientras el chavismo organiza un megaconcierto en una base militar

La "farsa" del salario mínimo de Delcy desata protestas en Caracas mientras el chavismo organiza un megaconcierto en una base militar

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"Es una farsa que quieren hacer ver a los trabajadores; no hubo aumento de salario", sostuvo Mauro Zambrano, coordinador de la Red Sindical Venezolana, a la cabeza de la manifestación que este viernes ha avanzado hasta la sede caraqueña de la Defensoría del Pueblo. Era tanta la expectación ante el anuncio gubernamental (adelantado a ayer jueves) del 1 de mayo que la decepción fue incluso mayor que en los cuatro años previos, en tiempos de Nicolás Maduro.

Según lo anunciado ayer jueves por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el salario mínimo integral (compuesto por el salario mínimo y una serie de bonos revolucionarios entregados con arbitrariedad por el Gobierno como parte del control social) subiría desde 160 a 240 dólares, aunque la jefa del chavismo reciclado no precisó, de forma intencionada, cómo se repartía ese dinero. Hasta hace unas horas, el salario mínimo no llegaba ni a un dólar; el resto eran bonos.

Lo que sí se sabe es que los jubilados pasarán a percibir alrededor de 60 euros mensuales, pese a que la canasta básica se sitúa en Venezuela en los 700 dólares.

"El Gobierno insiste en bonificar el salario, desintegrando la reivindicación de los trabajadores, que es tener una remuneración justa por su trabajo y una serie de derechos y beneficios que garanticen su bienestar y mejoren su calidad de vida. A un trabajador le van a calcular sus utilidades [beneficios], vacaciones y aguinaldos no sobre 240 dólares, sino sobre el mísero salario que todavía está contemplado. El Gobierno dice que no tiene los recursos, pero prefiere poner en el centro de debate cómo hacer que las empresas tengan mejores condiciones para venir a Venezuela. Va a seguir aumentando la brecha de desigualdad; sólo están interesados en representar los intereses de las grandes empresas", explica a EL MUNDO Juan Requesens, activista y ex prisionero político, tras participar en la marcha sindical de Caracas.

Para contrarrestar el efecto del no anuncio, los hermanos Rodríguez han preparado para hoy viernes un megaconcierto en la base de La Carlota (bombardeada durante la operación contra Maduro). Jorge Rodríguez, jefe del órgano legislativo chavista, anunció a un grupo de artistas, encabezados por cinco de prestigio internacional. Cuatro de ellos negaron su participación en las últimas horas y sólo Nicky Jam permanece, de momento, en el programa oficial.

"La paradoja de Venezuela después del 3 de enero se vive en muchas familias entre la esperanza de un cambio político y el resentimiento de una transición que avanza lentamente y de formas muy contradictorias. A meses del secuestro del matrimonio dictatorial y en medio de acuerdos por la apertura de inversiones mineras en el país, la realidad para muchos no ha cambiado, incluso ha empeorado con la persistente inflación, lo que parece ser un estancamiento en el mercado laboral y bajo consumo que pone al límite a comercios y emprendedores. El megaconcierto será el escenario de alegría para unos pocos escogidos que no sufren la pobreza de millones de venezolanos atados a un salario mínimo decepcionante", señala a este diario el sociólogo Gianni Finco.