Makoke revela lo más duro de su relación con Kiko Matamoros y lanza un preocupante aviso: “Estoy recibiendo mensajes amenazantes”
Makoke ha alzado la cabeza en uno de los momentos más complicados, pero también felices de su vida, para poner los puntos sobre las íes y hablar, en una entrevista con el programa ¡De Viernes!, de cómo era realmente su relación con Kiko Matamoros. "Quiero contar mi verdad, lo que yo he vivido durante 25 años, sé que las represalias van a ser grandes, pero basta ya de tener miedo. Todas las personas que hemos estado a su lado somos unas víctimas, todas", dijo a Santi Acosta la semana pasada, en una intervención en la que repasó los capítulos más complicados de su relación con el colaborador televisivo.
Este viernes, Makoke -cuya entrevista previa estuvo grabada-, pisaba el plató del programa de Telecinco una semana después de las durísimas declaraciones que enunció sobre su último cuarto de vida, y lo hacía para plantarse ante los colaboradores y ampliar su historia. La malagueña ha contado que no cuenta con el apoyo de sus hijos -en todo lo relacionado con su intervención en ¡De Viernes!- y ha explicado que, tras las declaraciones y acusaciones de la semana pasada, ha recibido amenazas. "He pasado por todas las emociones, pero cuando veo las imágenes me da pena, no lo puedo evitar", ha dicho este viernes nada más entrar a plató.
"Desde que se emitió la primera parte de la entrevista he recibido mensajes en tono amenazante, de que me iba a enterar... no sé de quienes son pero están en manos de mi abogada. Yo sabía la repercusión que iba a tener y sé que la persona que tengo ahí es capaz de hacerme mucho daño", ha añadido, refiriéndose a Kiko Matamoros. Durante su intervención, Makoke ha recordado y explicado en persona algunas de las frases más duras que tuvo que enunciar en la entrevista grabada junto a Acosta. Entre ellas, ha recordado el violento episodio que se produjo después de una noche de fiesta, en enero de 2010. Una pelea con Kiko que acabó con la intervención de la Policía en su hogar. Según el atestado policial al que tuvo acceso el programa, cuando los agentes llegaron al domicilio de la pareja en Majadahonda (Madrid) se encontraron con una escena que aparentaba ser VIOGEN (Violencia de Género).
La intervención de la expareja de Kiko Matamoros
Tras volver a repasar las situaciones más complicadas que vivió junto al colaborador televisivo, Makoke recibió un capote de una de las exnovias de Kiko, Cristina Pujol, la primera relación que él tuvo tras su separación de la malagueña. Emocionada, Cristina ha querido entrar en directo al programa "porque quería echarle un cable": "Yo personalmente la creo y como mujer que soy, quería llamar y mostrar mi apoyo. No he tenido maltrato físico, pero maltrato no es solo cuando te pegan", ha admitido.
Sobre el objetivo de la llamada, la que fuera su expareja asegura que "quería mostrarle todo mi apoyo, en escenas de celos a mi me pedía que vistiera tapada y que se viera que iba con una mujer tapadita y bien. Yo tampoco decía nada, pero en la discoteca él hacía lo que quería". Pujol cree que Kiko "disfrutaba haciendo esas cosas porque la escena que yo viví con la chica que está ahora mismo... estaba en una mesa de al lado y se levantó a saludarla y se estaban riendo los dos; habían quedado además", ha comentado sobre la actual pareja del colaborador, Marta López Álamo. "Era salir y que a las dos o tres horas se pusiera hasta arriba y estás ya pendiente de él; era como tener un niño pequeño...siempre sucedían cosas", ha contado.
El episodio más violento de su relación con Kiko Matamoros
Los hechos ocurrieron el 17 de enero de 2010 y tuvieron lugar en la conocida discoteca Buda, en Madrid. La pareja se encontraba de fiesta junto a Arantxa de Benito y Guti cuando todo saltó por los aires: "Uno le llama cornudo. Se fue para él, se enzarzaron, al otro le echaron. Ese día fue de los peores episodios de mi vida. Estaba fuera de sí", dijo hace una semana. Todo no acaba ahí, al salir de la discoteca, Kiko seguía enfadado y el ambiente enrarecido. "Cogió el coche por la carretera de La Coruña a 200 por hora, le decía que nos íbamos a matar y decía: 'Me da igual'", relató. "Llegamos a casa, le dije que se calmara porque los niños estaban dormidos. Estaba fuera de sí, yo lo único que quería es que los niños no se despertaran", añadió.
En casa, Makoke lo pasó verdaderamente mal. "Yo intenté llamar a la policía y me arrancó el teléfono para que no llamara, me tiró al suelo y me puso el pie en la cara. Conseguí escaparme, bajar a la planta de abajo y llamar a la Guardia Civil. Mi hijo Javi se despertó y bajó asustado cuando estaba allí la policía, cuando los agentes vieron cómo estaba todo en casa, se lo llevaron detenido". Tras su detención, Makoke acudió a un centro sanitario, donde un médico dio parte de las lesiones que presentaba. "A mí me reconoce un médico porque tenía desgarros en el cuello y en la cara, tenía marcas, pero no presenté denuncia porque no quería perjudicar al padre de mi hija. Cuando le soltaron y volvió a casa no paraba de llorar, lloraba como un niño pequeño, yo hasta le entendía, él estaba intentando superar la infidelidad y además yo le quería", concluyó.







