Me interesa la realidad del juego: Annie Leibovitz
Hace 40 años, Annie Leibovitz (Connecticut, 1949) llegó a México para fotografiar la Copa Mundial de Futbol de 1986. En aquel entonces no retrató a las grandes figuras, sino a jóvenes atletas anónimos en sitios arqueológicos como Chichén Itzá, Teotihuacán y Tula. Ahí, el balón se integró a las estructuras prehispánicas mexicanas y a cuerpos en movimiento, dando lugar a imágenes que vincularon el futbol moderno con el pasado mesoamericano.
Hoy, en la antesala del Mundial de 2026, cuando México vuelve a ser sede, la fotógrafa regresa para mirar nuevamente el juego, ahora desde las historias personales y la construcción de figuras del deporte contemporáneo. El resultado es Futbol 2026. Annie Leibovitz, exposición, que permanece hasta el 30 de agosto en el Museo Nacional de Antropología (MNA), donde se reúnen por primera vez las imágenes de México 86 (Futbol 1986) con una serie producida para la próxima Copa del Mundo (Futbol 2026).
“En 1986 traje a un par de jóvenes atletas a México y los utilicé como modelos. 40 años después ya no me interesan los modelos, me interesan las personas, me interesa la realidad del juego”, recordó Leibovitz.
En este nuevo trabajo, la fotógrafa se concentró en los cuerpos y trayectorias de futbolistas reales como Cristiano Ronaldo, David Beckham, Kylian Mbappé, Guillermo Ochoa y jugadores de distintas selecciones que participarán en la Copa del Mundo. Ahora, hubo una atención particular a la anatomía y al movimiento: “Músculos, tensiones y gestos aparecen bajo la mirada de quien ha dedicado buena parte de su carrera a fotografiar bailarines. Tengo una larga experiencia fotografiando danza y estudiando el movimiento. A veces sólo quiero ver qué músculos están trabajando”, explicó.
Además, el interés se alejó de la celebridad y quiso estar cerca de la esencia del juego. “Quiero entender el costo físico y emocional que implica convertirse en un futbolista profesional. Me interesa la gente que juega este juego. Los futbolistas son poetas para mí, juegan con el corazón. No hay otra manera de decirlo”.
En Futbol 2026 exploró la distancia entre los sueños de los jóvenes jugadores y la realidad de convertirse en figuras globales. Leibovitz destacó especialmente un retrato de Mbappé realizado en una habitación de hotel: “Esa fotografía es quizá el lugar hacia donde podría ir esta serie. Es una conversación sobre estas personas, sobre sus aspiraciones y lo que significa convertirse en alguien como Ronaldo, Mbappé o Messi”.
En esta nueva serie, que incluye cerca de 25 retratos de jugadores de todo el mundo, la fotógrafa retrató también a seleccionados mexicanos en campos junto a la carretera y espacios abiertos, lejos del estadio, pues para ella ahí es donde comienza realmente el juego.
Y, aunque el futbol es eje de la exhibición, el proyecto dialogó con una selección de piezas prehispánicas vinculadas con el juego de pelota mesoamericano, y funciona como revisión de la trayectoria de Leibovitz, al incorporar obras de distintas etapas de su carrera, desde su trabajo en revistas como Rolling Stone, Vanity Fair y Vogue.
A sus 76 años, Leibovitz compartió que mantiene intacta la pasión por su oficio: “Me encanta mi trabajo. Voy a morir haciendo mi trabajo. Voy a seguir trabajando”.
Una de las imágenes más significativas para la fotógrafa es donde captó a Pelé en 1981: no pertenece a series del futbol, pero condensa su relación con el deporte. “La imagen surgió cuando un patrocinador insistió en que el futbolista apareciera con determinados zapatos. Pelé respondió que cuando era niño jugaba descalzo. Se quitó el calzado y le retraté únicamente los pies”, recordó.
La reacción del brasileño, concluyó, condensa su propia mirada, una que busca gestos esenciales que revelen la historia de una persona y su origen.
PAL