Memes y algoritmos, nuevas armas de la propaganda estatal
Un Donald Trump hecho con piezas de Lego llora sentado en el suelo, frente a una bandera blanca, mientras muerde un taco, la animación, creada con inteligencia artificial por el colectivo de Irán Explosive Media y difundida por las embajadas de Teherán tras el alto el fuego con Estados Unidos, sumó cientos de miles de vistas en cuestión de horas; detrás no hay un grupo clandestino, sino un gobierno y su nuevo arsenal de propaganda.
El fenómeno tiene nombre: slopaganda, término acuñado por los académicos Michał Klincewicz, Mark Alfano y Amir Ebrahimi Fard a partir de "AI slop" —contenido masivo de baja calidad producido con IA— y "propaganda". Describe el uso institucional de memes, deepfakes y videos sintéticos diseñados para los algoritmos de redes sociales.
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Un análisis del Institute for Strategic Dialogue documentó que las cuentas oficiales iraníes multiplicaron por treinta sus visualizaciones durante los primeros 50 días del conflicto con Washington y Tel Aviv, hasta sumar 900 millones de vistas en alrededor de 150 perfiles diplomáticos. La Casa Blanca, por su parte, había abierto el frente desde febrero de 2025 con imágenes generadas por IA donde Trump aparece como rey, jedi o papa.
Cambio de paradigma
María del Carmen Fernández Chapou, doctora en Ciencias de la Información e investigadora del Observatorio de Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey, sostiene que la lógica histórica de la propaganda se transformó. "Ya no vemos los comunicados oficiales o el uso de los medios tradicionales como la radio, la televisión, la prensa, sino una mezcla de cultura digital con mensajes propagandísticos ideológicos que vienen del Estado", explicó en entrevista con DIARIO 24 HORAS.
La especialista identifica tres factores que explican su eficacia: la risa y la simplificación, el uso de referentes pop —Los Simpson, Toy Story, géneros musicales— y la amplificación algorítmica. "Apelan a las emociones y no tanto a la reflexión o a lo racional", advirtió.
Del frente bélico al feed institucional
El recurso desbordó las trincheras. En Brasil, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva incorporó música funk, jergas y referencias a la cultura periférica a su comunicación oficial. La cuenta del Planalto en TikTok creció 1,000% en un año, según cifras de la Secretaría de Comunicación reportadas por Gazeta do Povo. La inversión en publicidad digital pasó del 20% al 30% del total, equivalente a unos 234 millones de reales.
Para Fernández Chapou, esa migración del lenguaje meme hacia el aparato estatal es el verdadero cambio. "Los memes no son nuevos, pero antes venían de la sociedad civil, de influencers, de creadores de contenido. Que ahora se usen desde fuentes oficiales es otro cambio de paradigma", afirmó. El riesgo, alertó, es la “trivialización del discurso público y la amplificación de la manipulación emocional” propia de la propaganda clásica.
Riesgo electoral regional
La investigadora advirtió que el formato amenaza los procesos democráticos en América Latina, donde se avecinan comicios. "El riesgo es que se vuelvan una forma más de desinformación. Operan en el terreno de las verdades a medias y la primacía de lo emocional sobre lo racional", sostuvo. Más allá del voto, agregó, crisis sanitarias o ambientales pueden ser permeadas por discursos discriminatorios amplificados con IA.
https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/116512968790021543
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Asimismo hizo énfasis en respuestas coordinadas de universidades, plataformas,
medios e instituciones públicas. "Las instituciones deberían evaluar las
consecuencias antes de lanzar una campaña de este tipo", sostuvo. La urgencia,
concluyó, es formar una ciudadanía con pensamiento crítico capaz de distinguir lo
real de lo fabricado en un entorno donde "incluso periodistas con oficio" caen en
engaños.