Morante de la Puebla continúa con pronóstico muy grave: la última hora, contada por su cirujano
Morante de la Puebla se encuentra en estado grave tras la estremecedora cornada que le propinó el cuarto toro de la tarde de la décima corrida de la Feria de Sevilla. El diestro, de 46 años, fue intervenido durante más de dos horas en la enfermería de La Maestranza y, pasada la medianoche, fue trasladado al Hospital Viamed de la capital andaluza para continuar con su recuperación. A la salida de la plaza, numerosos aficionados le mostraron su apoyo con aplausos y gritos de "José Antonio Morante de la Puebla". Él, visiblemente dolorido, respondió con un leve saludo desde la ambulancia.
El cirujano Octavio Mulet Zayas, encargado de la operación, explicó en declaraciones a Mundotoro que la cornada, más que presentar una gravedad inmediata, ha provocado lesiones de gran complejidad. "Es la zona anal, del recto. Ha habido que hacer una reparación de esfínteres, lo que hace de la intervención una cirugía más compleja que inmediata", detalló. "Este tipo de percances son complicados. Hay que esperar unos 10 días para ver cómo se va recuperando la herida antes de dar plazos de recuperación", añadió.
Según Mulet, Morante ingresó en la enfermería "dolorido, pero estable". "Hay que tener en cuenta que en esa zona el dolor es muy importante", señaló. Además de la cornada, el equipo médico evaluó posibles lesiones adicionales, ya que el torero fue arrollado y pisoteado por el animal. "También le hemos explorado la zona lumbar. En un principio, no hay ninguna lesión en la columna, a la espera de más pruebas", indicó.
El primer parte médico ya reflejaba la gravedad del percance: "Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 centímetros. Lavado de herida, y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal. Pronóstico: muy grave, le impide continuar la lidia, siendo hospitalizado".
La tarde comenzó con un Morante de la Puebla exultante. El torero cortó una oreja a su primer toro, con fuerte petición de la segunda, y se mostraba satisfecho con la faena. "El toro ha permitido hacer cosas, aunque después en la muleta le costaba rebosarse y tiraba hacia dentro, ha tenido un buen inicio y ha sido noble. Han salido los lances bastante lentos, lo he disfrutado", comentó a los periodistas de Canal Sur.
El diestro también mostró su buen humor cuando Borja Jiménez le brindó el segundo toro de la tarde. "No sé si me brindan por bueno o por viejo", dijo, arrancando una sonrisa en el entorno del callejón.
Nada hacía presagiar la dramática cornada que Morante de la Puebla estaba a punto de sufrir en la zona del glúteo izquierdo, tras una estremecedora voltereta. El diestro no pudo continuar con la lidia y fue Borja Jiménez quien asumió la faena. Consciente de la gravedad de la situación, el torero de Espartinas tuvo un bonito gesto con su compañero al dejar la montera junto a la puerta de la enfermería, donde estaba siendo intervenido de urgencia.
Su familia, el mayor apoyo
Morante de la Puebla, que reapareció el Domingo de Resurrección en La Maestranza tras su inesperada retirada el pasado mes de octubre en Las Ventas, tiene por delante una larga y complicada recuperación. En estos momentos tan difíciles, el torero cuenta con el apoyo incondicional de su mujer, Elisabeth Garrido, con quien se casó en 2010. Junto a ella, tiene dos hijas, María, que debutó recientemente como alguacilillo a caballo, y Lola. Además, el diestro tiene un hijo futbolista, José Antonio, nacido durante su primer matrimonio con Cynthia Antúnez.



