Ni intuición ni azar: las 10 medidas de decoración que hacen que una casa funcione y se vea mejor

Ni intuición ni azar: las 10 medidas de decoración que hacen que una casa funcione y se vea mejor

Hay decisiones decorativas que parecen "poca cosa", pero cambian por completo cómo se percibe una casa. La altura a la que cuelgan unas cortinas, los centímetros que sobran —o faltan— alrededor de una alfombra o el espacio real para pasar entre muebles no solo afectan a la comodidad: también ordenan la geometría del ambiente, afinan la proporción y hacen que la arquitectura interior respire. Decorar bien, en realidad, consiste muchas veces en medir mejor.

Y para ello conviene conocer las medidas imprescindibles y más importantes a la hora de decorar y ubicar los elementos en una estancia. No es cuestión de matemáticas sino de números. Te lo contamos para que no te dé pereza medir. Sobre estas líneas, un proyecto de Patricia Lizalde Arquitectura de Interiores. 

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Salón con cortinas© Lizzo

Las cortinas no solo se cuelgan

Una de las medidas que más eleva un salón o un dormitorio es la altura de la barra para las cortinas. Lo que mejor funciona es colocarla alta: en techos estándar, lo ideal es llevarla lo más cerca posible del techo o de la moldura; como referencia, suele funcionar entre 10 y 15 cm por encima del marco si no puedes subir más. 

Y hay otra clave igual de importante: la barra debe sobresalir entre 20 y 30 cm a cada lado de la ventana. Así, la ventana parece más ancha y entra más luz cuando recoges la tela. Visillo de la colección Epic de LIZZO.

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Salón© H&M Home

La alfombra del salón, que no se quede flotando

La alfombra pequeña es uno de los errores más frecuentes cuando se quiere decorar con efecto profesional. En salón, la regla práctica es sencilla: mejor que quede, al menos, bajo las patas delanteras del sofá y de los asientos principales. Si el espacio lo permite, aún mejor con más apoyo bajo el mobiliario

La alfombra no debe verse como un objeto suelto, sino como la base que unifica la zona de conversación. Cuando se queda corta, el salón pierde escala y parece menos resuelto, aunque los muebles sean buenos. Propuesta decorativa con piezas de H&M Home. 

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Salón© Helena Cánovas Studio

Entre sofá y mesa de centro, deja unos 40 o 45 cm

Hay una distancia muy concreta que marca la diferencia entre un salón cómodo y otro mal planteado y es la que separa el sofá de la mesa de centro. Lo más equilibrado suele estar en 40 a 46 cm. Con menos, el paso resulta incómodo; con más, la mesa deja de ser útil en el día a día. 

También ayuda que la mesa no mida más de dos tercios del largo del sofá, una proporción que hace que todo se vea más compensado y evita que la pieza robe protagonismo o bloquee la circulación. En la imagen, salón proyectado por el estudio Helena Cánovas Studio. 

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Salón con sofá neutro y panel de madera que integra el televisor© Kinze Studio

La distancia sofá y televisor no se improvisa: depende del tamaño de la pantalla

Aquí no manda solo la intuición. Una guía muy útil para uso mixto (ver series, cine, noticias, deporte…) es calcular el tamaño del televisor dividiendo la distancia de visionado en pulgadas entre 1,6. Traducido a ejemplos cotidianos: una tele de 55 pulgadas suele funcionar alrededor de 2,2 m; una de 65 pulgadas, en torno a 2,6 m; y una de 75 pulgadas, cerca de 3 m. 

Cuando la televisión queda demasiado lejos, se pierde calidad de experiencia; cuando queda demasiado cerca, pesa visualmente más de la cuenta y manda en toda la estancia. Salón diseñado por Kinze Studio.

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Comedor con lámpara colgante© Galán Sobrini Arquitectos

En el comedor, ¿a qué distancia cuelga la lámpara sobre la mesa?

A grandes rasgos: la lámpara colgante debe bajar lo suficiente para crear ambiente, pero no tanto como para molestar. Una lámpara de comedor demasiado alta parece fuera de escena; demasiado baja, interrumpe la conversación. La franja que mejor funciona suele estar entre 76 y 91 cm por encima de la tapa de la mesa, tomando como referencia un techo de unos 2,40 m

Si el techo es más alto, se puede subir un poco. Y en cuanto al diámetro, suele funcionar bien que la lámpara mida aproximadamente entre la mitad y dos tercios del ancho de la mesa. Esa proporción aporta presencia sin aplastar el conjunto. Zona de comedor proyectada por Galán Sobrini Arquitectos. 

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Comedor© Amador Toril

La alfombra del comedor tiene una regla clara

En comedor no basta con que la mesa quepa sobre la alfombra. Lo importante es que, al retirar las sillas, estas sigan apoyando sobre ella. Por eso conviene sumar al menos 61 cm por cada lado de la mesa. Es una de esas medidas que no se ven a simple vista, pero se notan muchísimo en el uso diario. Comedor con alfombra cuadrada proyectado por Studiomac con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia.

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Dormitorio© ARÁNZAZU CATALÁN

La mesita de noche a la altura del colchón

Cuando una mesita de noche queda demasiado baja o demasiado alta, el dormitorio pierde armonía enseguida. La referencia buena es que su sobre quede a la misma altura que la parte superior del colchón o apenas unos centímetros por debajo o por encima. En camas estándar, eso suele traducirse en mesillas de 60 a 70 cm de alto. Puede parecer un detalle mínimo, pero hace que el dormitorio se vea mucho más sereno y bien proporcionado. Proyecto del estudio de diseño de interiores de Chus Navarro. 

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Dormitorio© maria pujol

En el dormitorio, conviene dejar al menos 60 cm de paso alrededor de la cama

No hace falta tener un dormitorio enorme para que se sienta bien resuelto, pero sí respetar una medida mínima de circulación. Lo aconsejable es dejar unos 60 cm libres en los laterales y en la zona de paso principal; si puedes acercarte a 75 o 90 cm, la sensación mejora mucho. Esta distancia no solo facilita moverse o hacer la cama, también evita que el dormitorio se vea encajonado y hace que la pieza principal —la cama— respire, en lugar de quedar atrapada entre muebles. Dormitorio diseñado para el showroom de Clysa en Menorca. 

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Cocina con isla© Pep Daude

En la cocina, una isla necesita aire alrededor

La isla se ha convertido casi en objeto de deseo, pero no siempre cabe bien. Para que funcione de verdad, el paso entre la isla y el frente de trabajo debería ser de 107 cm si cocina una persona y de 122 cm si la usan varias. Son medidas clave para abrir cajones, usar electrodomésticos y circular sin choques. En cocinas pequeñas, forzar una isla sin ese margen suele empeorar la distribución en lugar de mejorarla. Cocina con isla diseñada por el estudio de interiorismo Ferruz Studio. 

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Dormitorio con arte colorido© Amador Toril

Los cuadros no van “donde quede hueco”

Colgar arte demasiado alto es uno de los fallos más comunes en casas por lo demás muy bien decoradas. Como punto de partida, el centro de la obra suele verse equilibrado en torno a 145 cm desde el suelo, que coincide con una altura visual cómoda. Y si cuelga sobre un sofá, aparador o cabecero, conviene dejar entre 15 y 20 cm aproximadamente entre el mueble y la pieza para que ambos dialoguen. Cuando la altura es correcta, la pared se ordena; cuando no, todo parece desconectado. Proyecto de Patricia Lizalde con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia.