"No es una falta de respeto, sino una demostración de personalidad y de estilo": Carolyn Bessette, la invitada que vestía de negro
Vestir de negro en una boda es un debate que se zanja tan pronto como una analiza los estilismos de invitada que Carolyn Bessette llevó a lo largo, si no de su vida, sí de su relación con John F. Kennedy Jr. Es curiosa la incontestable influencia que han tenido sus estilismos más elegantes entre las chicas que tienen que arreglarse para un compromiso importante, ya que, al menos de forma pública, la publicista no fue nunca a una boda. Eso sí, tuvo que arreglarse muchas veces para eventos con un protocolo tan o más elevado que un enlace.
Si bien la musa del minimalismo no fue nunca fotografiada asistiendo a una boda, es de sobra conocido que sí estuvo a punto de acudir a una. El 16 de julio de 1999, ella, su marido y su hermana Lauren volaban hacia la de Rory Kennedy, prima del hijo del expresidente de Estados Unidos, cuando su avioneta se estrelló, poniendo fin a sus vidas. De los restos se recuperó parte de su maleta, donde se halló el look que iba a ponerse para la ocasión. Se trataba de un vestido negro de escote asimétrico y efecto globo de la colección de otoño de Yves Saint Laurent, firma por entonces capitaneada por un todavía novel Alber Elbaz.
Nunca fue una invitada de boda, pero de haberlo sido, hubiera elegido el negro, su color fetiche y su arma para protegerse de la enorme presión mediática a la que fue sometida desde el primer momento que el mundo supo que estaba con John F. Kennedy Jr. Eso, sumado a una innegable influencia de las líneas depuradas y discretas de Calvin Klein, marca en la que trabajó varios años, explicaría que en las ocasiones importantes siempre optara por el tono más oscuro de la paleta. "Vestir de negro es muy propio de la gente que trabaja en moda. Es un uniforme muy instaurado y muy básico. Así siempre vas bien, correcto y dentro de una línea limitada y prudente", opina el diseñador Fabio Encinar.
La prudencia, sobre todo estilística, es uno de los rasgos más definitorios del estilo de Carolyn Bessette. Lo vemos en la gran mayoría de apariciones públicas a las que fue invitada. Vestidos sobrios, correctos, elegantes y siempre negros. "Carolyn destacaba aun queriendo ser la más discreta de todas. Iba implícito en ella y en su personalidad. Cuando tienes tanta elegancia como ella, cuanto más quieres pasar desapercibido, más llamas la atención", afirma Encinar.
"Para mí, el look que más me marcó es el vestido palabra de honor con guantes negros", confiesa Fabio Encinar. Se trata del estilismo que Carolyn Bessette llevó en una gala benéfica organizada por la Municipal Art Society en octubre de 1998. "Me encantó y sigo obsesionado con él. En 2017 me inspiró y le hice un vestido a Sofía Paramio pero con manguitos", nos cuenta el diseñador, muy especializado en invitadas y un gran defensor de que estas vistan de negro.
"Cualquiera que me conozca sabrá que soy bastante anarquista en la moda. Me encantan las invitadas de negro. Lo defiendo mucho y me parece que no es para nada una falta de respeto ni de protocolo, sino una demostración de personalidad y de estilo. Me parecen elegantísimas. ¡Es una cosa tremenda, preciosa!", opina al respecto.
Carolyn Bessette acudió al color negro para presentaciones, galas benéficas, cenas de gala y eventos de etiqueta. Era su esmoquin particular. Demostró que, si bien renunció a su trabajo y a su privacidad por su amor a Kennedy, no lo haría a su estilo de vestir. En todos los estilismos importantes, se la ve con un vestido negro —casi siempre de tirantes o de escote palabra de honor— y con accesorios muy similares. Los zapatos, siempre de tacón medio y sensato y acabados en punta, y unos complementos muy concretos, como guantes largos y bolsos discretos.
Toda una lección de estilo que no pasa de moda.




