Parlamento militar birmano se reúne para elegir a Min Aung Hlaing
El Parlamento de Birmania, formado de manera mayoritaria por militares, tiene previsto reunirse este viernes (03.04.2026) para elegir al presidente, en una selección donde parte como claro favorito el general golpista, Min Aung Hlaing.
La Asamblea de la Unión (Pyidaungsu Hluttaw), compuesta por los más de 650 miembros que integran las dos cámaras legislativas, votarán entre los tres candidatos propuestos al cargo, para un período de cinco años.
El proceso forma parte de las pretensiones del régimen castrense de iniciar una transición política tras celebrar elecciones el pasado diciembre sin oposición real, cinco años después de una asonada que puso fin al camino democrático de Birmania y exacerbó el conflicto civil de décadas del país.
Min Aung Hlaing, quien lideró el golpe de Estado de febrero de 2021 y el lunes dejó el cargo de comandante en jefe del Ejército para postularse a la presidencia, fue propuesto por la Cámara de Representantes.
Una selección anunciada
Los otros dos aspirantes son: Nan Ni NI Aye, candidata de la Cámara de Nacionalidades (Amyotha Hluttaw), y U Nyo Saw, nominado por el bloque militar en el Legislativo.
Los expertos dan por hecha la selección de Min Aung Hlaing en una sesión bicameral donde quien obtenga más votos asumirá el cargo del presidente, mientras que los otros dos ocuparán los de primer y segundo vicepresidente.
Entre el 28 de diciembre y el 25 de enero, el régimen militar organizó unas elecciones celebradas por fases en las que se impuso el Partido de la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo (USDP), vinculado al Ejército.
Las votaciones, celebradas sin oposición real -con la Liga Nacional para la Democracia (LND) de la premio nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, ilegalizada, y la exlíder en prisión desde el golpe-, han sido tachadas de fraude por opositores, ONG y la mayor parte de la comunidad internacional.
El golpe militar segó la transición democrática de Birmania y sumió al país en una profunda crisis política, social y económica, abriendo una espiral de violencia con nuevas milicias civiles que ha exacerbado la guerra de guerrillas que sufre el país desde hace décadas.
gs (efe, reuters)