El lapsus de Cayetano Martínez de Irujo en la 'madrugá' del Jueves Santo, ante la atenta mirada de su mujer, Bárbara Mirjan
El Jueves Santo ha dejado una de sus imágenes más esperadas en Sevilla: la levantá del Cristo de los Gitanos, protagonizada este año por Cayetano Martínez de Irujo. Un gesto cargado de emoción en un año especialmente significativo para la hermandad: se cumple el centenario del nacimiento de la duquesa de Alba y se recuerda la reciente pérdida de Juan Manuel Martín, uno de los capataces más emblemáticos de la cofradía. Cada año, el Señor de la Salud sales de su iglesia, el Santuario de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada, para recorrer las calles de la ciudad durante la madrugá. Sin duda, es uno de los pasos más reconocibles de la Semana Santa sevillana y su llegada al Palacio de las Dueñas, residencia histórica de los Alba, es siempre uno de los momentos más esperados del recorrido.
El duque de Arjona, ante la atenta mirada de su mujer, Bárbara Mirjan, ha dedicado la levantá a dos figuras muy importantes para él y para la historia reciente de la Hermandad: su madre, la duquesa de Alba, y su malogrado capataz. No es un gesto casual. La Casa de Alba mantiene una relación estrecha con la Hermandad de los Gitanos: la Duquesa fue Hermana de Honor, colaboró en la restauración del antiguo templo, donó enseres de gran valor y quiso que parte de sus cenizas reposaran en el santuario. Cada año, además, la cofradía pasa por el Palacio de las Dueñas, cumpliendo una tradición que la familia conserva.
Y en medio de la solemnidad y el recogimiento, Cayetano Martínez de Irujo ha protagonizado también un momento divertido, un pequeño lapsus que ha arrancado sonrisas y que no te puedes perder en este vídeo. ¡Dale al play!