Por qué tu coche huele mal al encender el aire acondicionado y cómo solucionarlo sin cambiar piezas, según un experto
Has puesto un ambientador y hasta llevas un “flus flus” a mano para combatir ese mal olor, pero arrancas el coche, enciendes la calefacción o el aire acondicionado… y, de repente, ese olor a humedad, a tubería o a “cerrado” invade el habitáculo. No es tu imaginación ni es que estés obsesionado con los olores. Tampoco significa necesariamente que tengas que cambiar piezas o gastar dinero en el taller.
Según explica Xavier Celda, responsable de Mercado especialista en Taller de Norauto España, el problema suele estar en algo mucho más simple: la humedad acumulada en el sistema de climatización y pequeños descuidos que tienen solución. La buena noticia es que, en muchos casos, puedes eliminar ese mal olor con gestos muy sencillos y sin desmontar nada.
¿Cuáles son las causas más habituales de que el coche huela mal justo al encender el aire acondicionado o la calefacción?
El principal culpable es la acumulación de humedad. Cuando usamos el aire acondicionado, se genera condensación. Si esa humedad no se evacua o no se seca correctamente, se convierte en el caldo de cultivo ideal para hongos y bacterias, que crecen en las zonas oscuras y húmedas del sistema.
También puede deberse a un filtro de habitáculo sucio. Acumula polvo, polen y materia orgánica que se pudre con la humedad.
Otra opción es un drenaje obstruido. El agua condensada se estanca en lugar de salir al exterior.
Muchas veces se habla de "humedad" y "moho" en los conductos: ¿qué pasa exactamente en el evaporador y en el circuito de climatización para que aparezca ese olor tan desagradable?
El evaporador es una pieza que se enfría muchísimo para enfriar el aire. Por física elemental, el vapor de agua del aire se condensa en sus rejillas (como el sudor en una lata fría).
Al apagar el coche, el evaporador queda mojado y encerrado en una caja oscura. Esa combinación de humedad, falta de luz y calor residual del motor hace que los microorganismos proliferen en cuestión de horas, creando esa capa de moho que desprende el olor.
Si el coche huele a humedad o a "tubería", ¿cómo puede identificar un conductor de dónde viene el problema (filtro de habitáculo, conductos, drenaje de la condensación, etc.) sin desmontar nada?
Hay una serie de factores que nos pueden dar pistas. Por ejemplo, si huele nada más encender el aire, el problema suele estar en el evaporador. Por el contrario, si el olor es constante, probablemente se deba al filtro del habitáculo que está saturado de suciedad. Por último, si huele como a alcantarilla o agua estancada, es muy posible que el tubo de drenaje esté taponado y tengas un "charco" interno. Una pista clave es si, tras usar el aire mucho tiempo, no ves el típico charquito de agua bajo el coche.
Hay conductores que notan el olor sobre todo en invierno al poner la calefacción: ¿por qué ocurre también con el aire caliente si el origen parece estar en el aire acondicionado?
Aunque el origen suele ser el frío (humedad), el olor sale con la calefacción por dos razones. Por un lado, por la activación de residuos. El aire caliente "suelta" las partículas de olor que estaban adheridas a los conductos.
Por otro lado, los conductos compartidos. Tanto el aire frío como el caliente pasan por las mismas canalizaciones finales. Si los hongos ya colonizaron las salidas, olerá igual sin importar la temperatura.
Tanto el aire frío como el caliente pasan por las mismas canalizaciones finales. Si los hongos ya colonizaron las salidas, olerá igual sin importar la temperatura
Para quien no quiere cambiar piezas de momento: ¿qué trucos sencillos puede probar en casa jugando con la ventilación (alternar frío/caliente, apagar el A/C antes de llegar, ventilar, etc.)?
Hay algunos trucos que podemos realizar. Por ejemplo, el de los "5 minutos". Apagamos el aire acondicionado unos 5 minutos antes de llegar a tu destino, pero dejamos el ventilador funcionando. Esto seca el evaporador con el aire exterior y evita que se quede mojado al aparcar.
Otra opción es provocar un choque térmico. Con el coche parado y las ventanas abiertas, ponemos la calefacción al máximo durante 10 minutos. El calor extremo puede ayudar a secar humedades rebeldes y matar ciertos tipos de bacterias.
¿Sirven realmente los sprays o espumas limpiadoras que se venden en supermercados y gasolineras, o solo "disfrazan" el olor durante unos días?
Sí, eso es. En general, los sprays tipo "bomba" (one-shot) son efectivos para desinfectar el ambiente y las superficies de los conductos, pero si hay mucho moho sólido en el evaporador, solo lo camuflarán un par de semanas. Es una opción cuando el sistema no está muy descuidado.
Las espumas con cánula son más eficaces porque llegan físicamente a la suciedad, pero hay que saber aplicarlas para no mojar componentes eléctricos.
En este sentido, puedo decir que los productos que vendemos en Norauto son muy eficaces y consiguen muy buenos resultados.
¿Qué pasos puede seguir un conductor para desinfectar mínimamente rejillas y entradas de aire sin desmontar nada ni acudir al taller?
Podemos comenzar con una limpieza de rejillas. Para ello, usamos un pincel suave o aire comprimido para sacar el polvo superficial de las salidas de aire.
A continuación, podemos realizar un tratamiento de choque con un spray desinfectante específico para coches. Es importante que sea de calidad y eficaz. Ponemos el aire en recirculación, ventilador al máximo, temperatura fría, y activamos el spray dentro del coche cerrado (sin nadie dentro, por supuesto) durante 10-15 min.
Después, realizamos una ventilación final. Abrimos todas las puertas y dejamos que el coche se airee bien antes de conducir.
También podemos utilizar vinagre blanco. Pulverizamos una mezcla de agua y vinagre por la rejilla de entrada exterior (bajo el parabrisas) mientras el ventilador está a tope puede ayudar a neutralizar olores de forma natural, aunque dejará olor a vinagre un rato.
Por supuesto, lo más eficaz es realizar un servicio específico para conseguir erradicar el mal olor. En Norauto contamos con dos prestaciones. Por un lado, carga de aire acondicionado y desinfección y, por otro, una prestación específica de carga de aire, desinfección y cambio de filtro de habitáculo.
También podemos utilizar vinagre blanco. Pulverizamos una mezcla de agua y vinagre por la rejilla de entrada exterior (bajo el parabrisas) mientras el ventilador está a tope puede ayudar a neutralizar olores de forma natural
Además del sistema de climatización, ¿qué otros focos pueden estar provocando malos olores al encender el aire o la calefacción (alfombrillas húmedas, tapicería, comida, tabaco, mascotas…)?
A veces el sistema de climatización solo actúa como un "ventilador gigante" que remueve olores ya presentes en el habitáculo. Los focos más comunes son:
- Alfombrillas húmedas: Si han acumulado agua de lluvia o nieve y no se han secado, generan un olor a rancio que el aire recalienta y esparce.
- Tapicería y "olor a viejo": Las fibras textiles atrapan el humo del tabaco, el sudor y el pelo de mascotas. Al encender la calefacción, el calor libera estas moléculas atrapadas.
- Residuos orgánicos: Restos de comida olvidados bajo los asientos o migas en las ranuras son el banquete perfecto para bacterias cuando sube la temperatura interior.
- Entradas de aire exteriores: Hojas secas o suciedad acumulada en la base del parabrisas (donde están las tomas de aire) que se pudren con el agua.
¿Respirar durante meses ese olor a humedad o moho puede afectar a la salud? ¿Hay riesgo real para personas con alergias o asma?
Por supuesto, no es solo una cuestión de comodidad; ese olor es una señal de alerta biológica. Por un lado, tiene un claro efecto en la salud, ya que respirar esporas de moho y bacterias de forma continuada en un espacio tan pequeño puede causar dolores de cabeza, irritación de garganta y fatiga.
Además, es un gran riesgo para personas con alergias o asma. El sistema de ventilación puede estar proyectando directamente alérgenos a las vías respiratorias, lo que puede provocar crisis asmáticas, rinitis o estornudos violentos, algo que además es muy peligroso mientras se conduce.
Respirar esporas de moho en un espacio tan pequeño puede causar dolores de cabeza, irritación de garganta y fatiga
Para terminar: ¿qué tres hábitos sencillos recomendaría para que el coche no vuelva a oler mal al poner el aire o la calefacción sin gastar dinero?
Podemos poner en práctica la ya mencionada "regla de los 5 minutos" que consiste en apagar el aire acondicionado un poco antes de llegar a tu destino, pero dejando que el ventilador siga funcionando a media potencia. Esto iguala la temperatura del evaporador y elimina la condensación antes de apagar el motor.
También podemos hacer la ventilación cruzada habitual. Siempre que sea posible, circular un par de minutos con las ventanillas totalmente bajadas. Esto renueva el aire estancado y ayuda a que la humedad ambiental del habitáculo baje drásticamente.
Por último, higiene de entradas externas. Una vez al mes, limpiar a mano las hojas y restos de suciedad que se acumulan en la base exterior del parabrisas. De esta forma se evita que la "materia prima" del mal olor entre siquiera en los conductos.




