Resucita Maru al PAN y a Calderón

Resucita Maru al PAN y a Calderón

Despertó al Partido Acción Nacional la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Más aún: también revivió al expresidente Felipe Calderón, considerado por el oficialismo cuatritransformador como un cadáver político, al que echan puños de tierra casi todos los días.

Ayer el PAN, dirigido por Jorge Romero, por fin se puso las pilas y armó un mega mitin de respaldo a la mandataria para repudiar la investigación de la FGR, a cargo de la morenista Ernestina Godoy, por el accidente en el que dos presuntos agentes de la CIA murieron supuestamente tras participar en un operativo para desmantelar un narcolaboratorio.

Ello también motivó que Morena, ahora dirigido por la ex operadora de los programas sociales, Ariadna Montiel, empujara rabiosamente someter a la Maru a juicio político, que no es otra cosa que desaforarla. 

Olvidan que el señor López, soberano fundador del morenismo y la cuatroté, creció políticamente a raíz del desafuero que le aplicaron en sus tiempos como jefe de Gobierno, por desacato a una orden judicial en el caso El Encino.     

Lección aprendida por los azules, que ahora aprovechan que Maru está en su prime debido a esa “persecución”. Llenaron el Centro de Convenciones de la capital chihuahuense en su defensa, y lanzaron un discurso bastante bien estructurado políticamente: o se está contra el crimen organizado o se está coludido con él. 

En la narrativa panista, el primer bando es representado por la chihuahuense y su partido; el segundo por el régimen y Morena, que se empeñan en rechazar la extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, y el senador morenista Enrique Inzunza, acusados en Estados Unidos por nexos con el cártel de Los Chapitos. 

Los albiazules también insistieron en definir al actual régimen como un “narcogobierno”, sello que Morena no ha podido sacudir desde que el gobierno estadounidense abrió juicio contra Rocha Moya y compañía, en New York.   

Era, pues, el momento idóneo para el regreso político de Calderón, cliente frecuente de las mañaneras de la presidentA Claudia Sheinbaum, quien le echa puñados de tierra y lo culpa de todo lo que se pueda. 

Así lo hizo. El expresidente asistió al mitin con Maru y al hacer uso de la palabra reivindicó la decisión que tomó en su sexenio para declarar la guerra contra el crimen organizado, y no llenarlo de abrazos como hizo Andrés López, protector de Rocha. 

No se trata de un regreso de Calderón al PAN, al que renunció en noviembre de 2018, sino de algo que puede derivar en un verdadero dolor de cabeza para el morenismo: un movimiento de carácter ciudadano, paralelo al panismo, para aglutinar a opositores de cara a la intermedia de 2027.

 Porque también otros dados por muertos por Morena, como el expresidente Vicente Fox, y la excandidata presidencial Xóchitl Gálvez, cerraron filas con Maru y Calderón. Y en política, se sabe, nadie está muerto hasta que muere biológicamente.

A veces, ni así. 

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN 

COLABORADOR

RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM.MX

@R_SANCHEZP

MAAZ