Rochi Laffón estrena el vestido naranja que eleva cualquier look de invitada y su madre deslumbra como madrina en la boda de Carmen Laffón y Jaime Palomar en Sevilla
Por fin llegó el día. Este viernes, 19 de junio, Carmen Laffón, hija del jinete y empresario Manuel Laffón Parias y de Rocío Molina Montes, se ha casado en Sevilla. Para su 'sí, quiero', la pareja ha elegido la iglesia de San Sebastián, un templo de estilo gótico-mudéjar construido sobre una ermita anterior del siglo XIII. Después, junto a sus invitados –una lista que roza los 300 nombres y entre los que se encuentra el de Victoria de Marichalar, íntima amiga de Rochi Laffón, hermana de la novia–, se trasladaron a las Bodegas Góngora, donde tuvo lugar la celebración y la fiesta.
Aunque ya habían trascendido algunos detalles de la boda, como que la novia se estaba haciendo un vestido a medida en un atelier en Madrid, hemos tenido que esperar a su llegada a la iglesia, acompañada por su padre, para descubrir el secreto mejor guardado: su traje. Y también dos de los diseños más esperados: el de su hermana, Rochi, y el de su madre, Rocío.
Naranja y con escote 'halter': la elección de Rochi Laffón para la boda de su hermana
Hace unas semanas, Rochi y su madre posaban juntas por primera vez en las páginas de ¡HOLA!. Además de hablarnos de su relación de madre e hija y de su pasión por la moda, nos desvelaron cómo habían estado viviendo las últimas semanas de preparativos y la emoción. "Empezamos la temporada de verano con una gran boda, la de mi hermana Carmen", nos contaba la influencer, quien, además, trabaja como profesora de Primaria en un colegio de Madrid.
Tanto la creadora de contenido como su madre han confiado en el trabajo del diseñador Nicolás Montenegro para un día tan especial. Desde que lanzó su firma homónima en 2021, el sevillano se ha convertido en uno de los favoritos de las novias y las invitadas. Él fue el encargado de crear, el pasado octubre, el vestido de novia de Blanca Llandres, y en la lista de mujeres que lo han elegido para eventos importantes están los nombres de Sofía Palazuelo, Nieves Álvarez, Tana Rivera y Gala González entre muchos otros.
Rochi se ha decantado por un vestido de un llamativo color a medio camino entre el naranja y el caldera, un tono que potencia su bronceado y que funciona de maravilla en estas fechas. Se trata de una prenda confeccionada en bambula de seda, un tejido muy ligero y translúcido lleno de caída que tiene una particularidad especial: tiene una textura ligeramente arrugada.
Con este tejido, Nicolás ha confeccionado para ella un traje que tiene el cuello halter típico de la casa Montenegro. Pero lo más especial lo encontramos en la falda. Lejos de dar forma a una pieza que cae hasta los pies, el diseñador ha realizado un impresionante trabajo de superposiciones hasta crear una falda que acompaña el cuerpo y el movimiento de Rochi. Lo ha logrado colocando capas de tejido cortadas al bies y desflecadas. Y el resultado no podía ser más especial.
Rocío Molina, una elegantísima madre de la novia
Después de la novia, la segunda mujer a cuyo look se presta más atención suele ser la madrina. Esta figura no solo tiene un protocolo especial –es la única que puede ir de largo en una boda de día, siempre y cuando el prometido lleve chaqué–, sino que su papel de acompañar al novio al altar hace que sea muy observada.
Sin embargo, la madre de la novia también debe cuidar, y mucho, su estilismo. Por eso no sorprende que Rocío Molina haya querido hacerse un vestido a medida.
Para ella, Nicolás Montenegro ha imaginado un vestido midi compuesto por dos partes bien diferenciadas. Por un lado está el cuerpo, confeccionado en seda vintage de color verde, con escote bardot y ligeramente encorsetado. Esta pieza se extiende por la parte alta de la falda de forma asimétrica, estilizando con suavidad la zona de la cadera y dando un aire más sofisticado al diseño. Por otro lado, está la falda, confeccionada en bambula de seda, que en este caso cae sobre las piernas con mucha fluidez y ligereza.







