Teatro para todos los pequeños

Teatro para todos los pequeños

Veta es una niña que pierde la voz cuando regresa de vacaciones y descubre que su mejor amigo no volvió a clases. Entonces, decide buscarlo en la biblioteca, el lugar donde lo vio por última vez: ahí  encuentra una carta misteriosa que la transporta a un mundo fantástico lleno de cuentos, donde conoce a Lía, Bruma y Draco, quienes le ayudan a buscar lo que cree haber perdido.

En el camino "deberá  enfrentarse a su mayor miedo: Vocara, la sombra del olvido. A través de esta historia buscamos transmitir a las infancias la importancia de su voz, a comprender que sentir miedo es válido y a ver que siempre existe la posibilidad de construir nuevos lazos de amistad", cuenta Alexis  Morales, autor y director de Veta y el misterio de la carta, propuesta de la Cía. Tribu Producciones, que  arranca temporada en el Foro Shakespeare.

Con funciones cada domingo de abril, la obra combina actuaciones con títeres y música original en vivo. Su última fecha, el 26 de abril, busca ser especial y extender la experiencia teatral a todos los públicos, en especial a la comunidad sorda infantil, para quien se ofrecerá interpretación a Lengua de Señas Mexicana (LSM).

Históricamente, dice Morales, "las infancias de la comunidad sorda han estado poco representadas en manifestaciones culturales como el teatro, debido a que la mayoría de las propuestas escénicas se desarrollan a partir del lenguaje hablado. La mayor parte del teatro en la Ciudad de México se basa en la palabra, y son muy pocas las propuestas que integran la Lengua de Señas Mexicana".

En Veta, la adaptación ha sido posible a la colaboración con Daniela Vite, pedagoga en educación especial e intérprete de LSM, quien participa en la función especial del 26 de abril. "Este proceso ha implicado un trabajo de ensayos, ya que se incorpora un nuevo lenguaje escénico a la puesta. Daniela colabora estrechamente con las actrices para lograr una integración orgánica entre el lenguaje hablado y la lengua de señas, buscando una comunicación fluida, accesible y expresiva".

Créditos: (Especial)

El principal reto, agrega, "ha sido conseguir que ambos lenguajes (el hablado y el de señas) convivan de manera armónica dentro de la escena sin perder ritmo ni intención dramática. El objetivo es claro, que todas las niñas y los niños, sin importar sus capacidades, puedan disfrutar plenamente del espectáculo".

Como parte de la experiencia escénica, cada función de la obra inicia con una actividad de mediación en la que los pequeños espectadores escriben cartas con palabras de aliento, convirtiéndose en parte activa del universo de Veta y fortaleciendo la empatía, la escucha y el diálogo emocional entre público y escena.

La obra cuenta con las actuaciones de Sandra Pinal, Karina Salazar y Jheraldy Palencia. La música original es de Omar Negiv Jiménez Mora López, mientras que en la realización y diseño de títeres participan Isaías Avilés, Oscar Gómez y Karina Salazar. El diseño de escenografía e iluminación corre a cargo de Juanki Durán.

Veta, agrega el director, es realmente la vocera de la compañía. "Nuestro proyecto está dedicado a crear propuestas culturales para niñas y niños en la ciudad. A través de contenido audiovisual, invita a las infancias a explorar espacios naturales, históricos y culturales, acercándolos de manera lúdica al arte y al entorno que habitan".

Como parte del compromiso social que ha asumido la agrupación, ya preparan una campaña de recolección de alimento para perritos en albergues.

"El objetivo es generar conciencia sobre el cuidado animal y fomentar la empatía en la comunidad. Creemos que el teatro es un punto de encuentro y construcción colectiva, un espacio donde es posible fortalecer nuestros compromisos sociales y promover valores que trascienden la escena". 

Por Luis Carlos Sánchez 

EEZ