Yael Maquieira, maquilladora: "El colorete aplicado hacia la sien consigue un efecto rejuvenecedor inmediato"
Más allá de aportar alegría, frescura y salud al rostro, el colorete ayuda a equilibrar las facciones. Es un producto versátil que se puede utilizar en pómulos, ojos y labios. Según la maquilladora profesional Yael Maquieira, "antiguamente las mujeres se pellizcaban las mejillas para verse más favorecidas y tener mejor cara. Al final, ese toque de color siempre se ha asociado a un aspecto más saludable".
Ahora bien, es importante elegir la zona en la que se aplica. Dependiendo de dónde lo coloquemos, podemos conseguir un efecto más rejuvenecedor, un efecto lifting, un aspecto más bronceado, más saludable o incluso aportar volumen visual a determinadas zonas del rostro. Todo dependerá de la forma de nuestra cara y del resultado que queramos conseguir. De hecho, unos centímetros más arriba o más abajo pueden cambiar completamente el efecto final.
Se han popularizado varias técnicas que consisten en poner el colorete emulando el trazo de distintas letras del abecedario. Las más aclamadas son la W, la C y la V. "Son técnicas que siempre han existido, aunque cada cierto tiempo alguna se pone de moda y se hace viral en redes sociales. Más allá del nombre, lo realmente importante es la aplicación y la integración del colorete en la piel", dice Yael.
Las técnicas
La conocida como W y el llamado sunburn blush buscan ese acabado de "piel quemada por el sol", aplicando el colorete sobre las mejillas y sobre el puente de la nariz. La C "crea un efecto lifting muy bonito", según Maquieira. "El colorete se aplica desde la parte alta de la mejilla hacia la sien formando una C suave".
La maquilladora habla también del draping, que utiliza el colorete de forma estratégica, extendiéndolo hacia las sienes y el contorno del rostro para esculpirlo y darle dimensión.
"La técnica V es una variante del efecto lifting que busca concentrar el producto entre la zona alta del pómulo y la sien para potenciar la estructura ósea", cuenta.
Para quién
Según la experta, las técnicas que elevan las facciones, como la C, favorecen especialmente a los rostros redondos; el efecto sunburn o la técnica en W a rostros ovalados; el draping, a los cuadrados, y la técnica V a quienes tienen los pómulos más definidos.
Pero, si no te quieres complicar, lo mejor será que escojas la que es considerada como una técnica universal. Hablamos de la C, que, según la estilista, es la más fácil de realizar. Lo importante es adaptar la técnica y el tono a cada persona.
En armonía
Los fallos que puedes cometer al ponerte el colorete según nuestra experta.
- Utilizar una brocha demasiado grande o la misma para los polvos bronceadores y el colorete, ya que dificulta una aplicación precisa. Es importante difuminar bien el producto para evitar líneas marcadas. Aplicar mucho producto de golpe o colocarlo demasiado cerca de la nariz puede dar sensación de enrojecimiento.
- El colorete excesivamente brillante, especialmente en pieles con textura (granitos o arrugas), puede acentuar aquello que, quizá, queremos disimular. Busca la armonía y, sin duda, acertarás.





