Así es la vida en la prisión de Marius Borg: pack de bienvenida, dos visitas por semana y formación en carpintería

Así es la vida en la prisión de Marius Borg: pack de bienvenida, dos visitas por semana y formación en carpintería

El pasado 19 de marzo el juicio contra Marius Borg -uno de los procesos judiciales más complejos de Noruega por el interés mediático que ha despertado su vinculación con la casa real- quedó visto para sentencia. Desde entonces, el hijo de la princesa Mette-Marit permanece en la prisión de Oslo por su "alta posibilidad de reincidencia" y presumiblemente será allí donde reciba la setencia que dicte su destino: una resolución judicial que se espera para junio y que resolverá los 38 cargos por los que fue juzgado, 10 de ellos relacionados con delitos sexuales. Mientras llega ese momento su vida transcurre en la prisión más grande de Noruega, donde puede recibir la visita de Haakon y Mette-Marit dos veces a la semana, estudiar carpintería o trabajar en el lavandería. Así es la vida en una unidad de alta seguridad en el centro de Oslo con capacidad para 244 internos y en el que trabajan 216 empleados.

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Los Príncipes Herederos junto a su hijo, Marius Borg Hoiby © GTRES
Imagen de archivo

Después de su cuarta detención, que tuvo lugar poco antes de que comenzara el juicio, el hijo mayor de la princesa Mette-Marit ingresó en prisión preventiva en la cárcel más grande de Noruega, una que solo alberga reclusos varones de entre 18 y 70 años, con una edad media de 36 años. Allí la duración media de la condena es de 482 días, aunque en el caso de Marius Borg hay que recordar que la Fiscalía General del Estado ha solicitado para Marius Borg una pena de prisión de siete años y siete meses, condena que la defensa ha propuesto rebajar a cinco años en el caso de que sea encontrado culpable de todos los delitos. Desde entonces, los futuros reyes de Noruega han sido vistos en varias ocasiones -alguna vez con el príncipe Sverre- cruzar los muros de la prisión para visitar a Marius en una cárcel que está a menos de treinta minutos en coche de su residencia oficial en Asker. 

Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo

El procedimiento oficial para visitar a un recluso es agendar una visita con dos semanas de antelación, duran una hora y media, pueden acudir como máximo tres adultos y no se pueden recibir más de dos visitas a la semana. Como muestran las fotografías, los visitantes acceden por una puerta a un modulo especial en el que tienen que dejar sus pertenencias en una taquilla y acceder a una sala de estar en la que hay también una pequeña cocina para preparse té o café, ya que está prohibido acceder con alimentos a la zona de visita. "Los reclusos no pueden recibir regalos, productos de tabaco ni artículos similares. Solo se permite traer periódicos o revistas, así como fotografías sin marco", explican el formulario de solicitud. Esto no quiere decir que Marius Borg no pueda recibir dinero, puede hacerlo a través de un número de cuenta y con esa tarjeta puede comprar en la tienda y en el almacén de ropa de la prisión, así como llamar a casa durante un máximo de 20 minutos semanales.

Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo© oslofengsel
Estas tres imágenes pertenecen a la zona de visitas de la prisión central de Oslo

En la pagina web de la propia prisión, también se brinda alguna información sobre la llegada de los reclusos y se especifica que reciben un paquete con una bolsa de lona, un edredón, una almohada, una funda nórdica, una funda de almohada, una sábana, dos toallas, dos prendas de ropa interior, una camiseta interior, dos pares de calcetines, un cepillo de dientes, pasta de dientes, jabón, un sobre con franqueo pagado, un bolígrafo, sobres normales y papel para escribir. También se advierte que el recluso puede traer una cantidad limitada de prendas de vestir, zapatos, joyas, material de lectura, fotografías sin enmarcar, guitarra acústica, maquinilla de afeitar, 20 CD originales y un reproductor de CD portátil.

Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo
Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo
Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo
Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo
Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo
Prisión central de Oslo© oslofengsel
Prisión central de Oslo

Aunque no hay demasiada información sobre las rutinas y el día a día, la prisión de Oslo, como todas las de noruega, busca la reinserción social de los reclusos por lo que hay programas de trabajo, especialmente importante es el de la carpintería, ya que brinda trabajo desde dentro, ya que se pueden encargar muebles y otros productos similares a través de una página web. Algo parecido se está tratando de hacer con vidrio y cerámica, al margen de otros puestos de trabajo que hay en el interior de la prisión como son en lavandería, limpieza, biblioteca o la tienda. Por otro lado, en esta cárcel en concreto, se está poniendo en marcha un proyecto piloto con la Dirección General de Salud del país sobre salud sexual. 

Analizamos el caso Marius Borg: de sus detenciones a los delitos a los que se enfrenta