Donald Trump: "Todo Irán podría ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana"
El martes a las 20.00 de Washington (2 de la mañana en España) vence el plazo dado por Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz. Después de los exabruptos y amenazas del fin de semana, calificando a los dirigentes de "locos bastardos", Trump ha asegurado este lunes que no habrá nuevos aplazamientos (aunque en realidad su presidencia está marcada por hacerlo una y otra vez en todo tipo de negociaciones) y que las consecuencias serán devastadoras: "Todo el país podría ser arrasado en una sola noche. Y esa noche podría ser mañana mismo", ha insistido en una comparecencia junto al director de la CIA, John Ratcliffe; el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor, Dan Caine, para explicar cómo fue el espectacular rescate de los dos pilotos derribados la semana pasada sobre Irán.
El presidente, eufórico, y su equipo han relatado las decisiones del fin de semana, cuyos detalles generales ya se conocían. "La segunda misión de rescate involucró a 155 aeronaves, incluyendo cuatro bombarderos, 64 cazas, 48 aviones cisterna de reabastecimiento, 13 aviones de rescate y más. Estábamos desplegándolos por todas partes, y gran parte de ello era una maniobra de distracción. Queríamos hacerles creer que él se encontraba en una ubicación diferente, ya que ellos disponían de una inmensa fuerza militar en la zona; miles y miles de personas estaban buscándolo. Establecimos siete ubicaciones diferentes donde ellos creyeron que estábamos, lo cual los sumió en una gran confusión. El general Raising Cain fue increíble; Pete Hegeseth fue increíble. Escuché todo el desarrollo de los acontecimientos. Fue algo realmente extraordinario", ha dicho el presidente comparándolo con una película, como ya hizo con la captura de Maduro o los ataques a las instalaciones nucleares de 2025.
El líder republicano ha aprovechado también para cargar contra los medios de comunicación. Contra The New York Times, una de sus obsesiones. Y diciendo que algún periodista podría ir a prisión por publicar lo ocurrido con información confidencial, ya que eso, afirmó, complicó la operación y puso vidas en peligro. "Hubo un filtrador. Averiguaremos quién fue y podemos hacerlo porque acudiremos a la empresa de medios que difundió la información y les diremos: 'Por seguridad nacional, entreguen los datos o irán a la cárcel'. La persona que publicó la historia irá a la cárcel si no revela la fuente", dijo pero sin aclarar a qué medio o qué reportero se refería.
Las últimas semanas han estado marcadas por constantes afirmaciones, rumores y desmentidos sobre conversaciones de paz, algo al fuego o incluso un plan de 15 puntos estadounidense remitido a Teherán a través de Pakistán. Hoy mismo, Trump ha dicho que han recibido una propuesta nueva y prometedora, aunque no lo suficiente para evitar bombardeos masivos. Mientras que Irán, en medio de ataques a universidades e instalaciones energéticas, insistía en que no quieren ningún tipo de alto el fuego y sólo aceptarán el fin total de las hostilidades. "Es una propuesta significativa. Es un paso significativo. No es suficiente. Pero es un paso muy significativo", ha dicho el estadounidense desde la Casa Blanca, pero sin entrar en detalles concretos.
Incluso ha especulado con la posibilidad de que sea Estados Unidos, y no Irán, quien empiece a cobrar peajes por el paso de buques en el Estrecho de Ormuz. "¿Por qué no cobrarlos nosotros? No vamos a dejar que se las queden, ¿verdad? ¿Por qué no deberíamos? Somos los ganadores. Ganamos. ¿De acuerdo? Están derrotados militarmente. Lo único que les queda es la psicología de 'Oh, vamos a lanzar un par de minas al agua'. ¿Entendido? No, quiero decir, tenemos un plan para cobrar peajes", ha dicho.
"Nunca vamos a permitir que tengan un arma nuclear; y si tenemos que pagar un poco más por el combustible durante un par de meses, lo haremos, pero nunca permitiremos que Irán tenga un arma nuclear, porque esta hermosa Casa Blanca no se vería tan bien», insistió Trump asegurando que le "encantaría quedarse el petróleo" iraní, pero lamentando que la opinión pública estadounidense quiera que "los soldados regresen a casa". Preguntado específicamente sobre cómo no sería un crimen de guerra atacar los puentes y las centrales eléctricas de Irán, tal y como lleva días prometiendo, su respuesta fue clara: "Son animales", dijo en primer lugar. Han matado a 45.000 personas, a manifestantes", para luego insistir en que la población iraní está deseando esos bombardeos y que incluso "se ponen tristes" cuando dejan de escuchar las detonaciones. "Es lo que quieren, están dispuestos a sufrir".
La situación está en punto muy similar al de las últimas semanas. Trump insiste en que sus enemigos "no pueden contraatacar. No tienen capacidad alguna. Quiero decir, les quedan algunos misiles, les quedan algunos drones, pero, en esencia, no tienen capacidad». Que es palabra por palabra lo que ya dijo a mediados de marzo. Aun así, en los últimos días Irán ha sido capaz de derribar dos cazas, mientras EEUU perdió otros dos aviones más y helicópteros en los rescates. Y todo, mientras Teherán sigue siendo capaz de atacar no sólo las bases estadounidenses en la región, o sus embajadas, sino a sus aliados del Golfo.
"Hoy se registrará el mayor volumen de ataques desde el primer día de esta operación. Mañana, incluso más. Y entonces Irán tendrá que elegir. Que elija con prudencia, porque este presidente no se anda con rodeos. Que se lo pregunten a Soleimani, que se lo pregunten a Maduro. Que se lo pregunten a Jamenei", ha dicho Hegseth, que también usa esa misma fórmula en todas y cada una de las apariciones en el Pentágono y que hoy ha comparado el rescate del piloto con la resurrección de Jesucristo.
CAOS CON LAS MILICIAS KURDAS
Uno de los elementos más llamativos de la comparecencia de hoy ha tenido que ver con las milicias kurdas iraníes. En los primeros días de la guerra, Trump aseguró que le parecía una gran idea que esos grupos, muchos de ellos refugiados en Irak, cruzaran la frontera para intentar derrocar al régimen de los ayatolás. Ahora, sin embargo, ha cambiado de opinión.
Trump ha dado más detalles de algo a lo que ya había empezado a aludir en diversas entrevistas durante el fin de semana: un confuso robo de armas que la CIA, probablemente, iba a distribuir entre las milicias. El domingo, el presidente dijo que les habían enviado armas a los manifestantes, y los kurdos lo han negado. "No tenían armas. Nosotros enviamos algunas, pero el grupo que se suponía que tenía que repartirlas para que pudieran luchar contra esos tirano,,, dijeron '¡Oh, qué armas más bonitas, creo que nos las vamos a quedar!'. Pagarán un precio muy alto por ello", prometió.
Cuando más tardes un periodista iraní le ha preguntado sobre si todavía considera una buena idea que intenten derrocar al régimen, ha dicho que no. "Preferiría que se mantuvieran alejados, porque creo que traen consigo tanto problemas como cosas buenas. Traen la muerte. Quiero decir, ya sabes, para ellos mismos; pero aun así, preferiría que no", ha zanjado.