Así ha creado íñigo Onieva su imperio empresarial: "Mi 'background' como diseñador de coches me ha dado una forma muy particular"
A Íñigo Onieva le chiflan los coches. Tanto que parecía que se iba a dedicar por completo a la industria del motor. Tras graduarse en Ingeniería Técnica de Diseño Industrial por la Universidad de Nebrija, allá por 2011, el empresario realizó un master especializado en Diseño de Transporte en el Istituto d'Arte Applicata e Design de Turín (Italia). Ya en 2015, cinco años antes de que conociera a Tamara Falcó en el cumpleaños de una amiga en común, completó su formación académica en Londres, que es donde estudió otro máster en Diseño de Coches en la Royal College of Art.
Aunque luego trabajó para SEAT y Zagato, empresa italiana de construcción de carrocerías de automóviles, Íñigo descubrió el mundo de los clubes privados en la capital británica y ahí empezó a dar vueltas a la idea de lo que ya es su último negocio, Vega Members Club, “Desde que volví de vivir en Londres, donde gran parte de mi vida social giraba en torno a clubs privados, como 5 Hertford Street, Annabel’s o St James's Club, tenía en mente traer a Madrid este concepto”, nos cuenta del nuevo local que acaba de abrir en el barrio de Salamanca junto a Cristiano Ronaldo y Manuel Campos Guallar, entre otros socios.
“Mi papel es doble. Por un lado, soy el managing partner lo que implica dirigir todos los aspectos del proyecto y del negocio, velando tanto por los intereses de los socios como por el correcto desarrollo y evolución del concepto”, nos explica el marido de Tamara.
“Por otro lado, también ejerzo como director creativo. Mi ‘background’ como diseñador de coches me ha dado una forma muy particular de entender el diseño, el producto y la experiencia. Y, desde que dejé esa industria, he aplicado todo ese know-how al mundo del Hospitality, trasladando esa sensibilidad por el detalle, el concepto y la experiencia global al desarrollo de proyectos como Vega Members Club o Casa Salesas”, nos añade.
Aunque haya ganado una notable presencia en la capital a lo largo de estos dos últimos años –gracias a su restaurante y ahora con su club privado–, Onieva lleva sólo cinco en el sector. Ese 2021, se convirtió en Director de Desarrollo de Mabel Hospitality, que es una de las empresas que fundaron Rafael Nadal, Abel Matutes Prats y Manuel Campos Guallar, además de Cristiano Ronaldo, Pau Gasol y Rudy Fernández, para desarrollar negocios de ocio y hostelería: entre ellos, los restaurantes Tatel y Totó.
Ese mismo año, Íñigo realizó otros movimientos por su cuenta y puso en marcha Lula Club, discoteca situada en pleno centro de Madrid, de la que fue socio y director creativo hasta diciembre de 2023.
Ahora, el marido de Tamara Falcó forma parte de Casablanca Hospitality, del que también es socio y director creativo. “Mi vinculación con el Tatel Group es la de una asociación estratégica. Todos los proyectos los desarrollamos a través de Casablanca Hospitality, una sociedad formada conjuntamente por el grupo Tatel y por mí”, nos explica el empresario. “
Además, compartimos el mismo equipo de gestión, Mabel Hospitality, que es el responsable de la operativa de los distintos proyectos. Este equipo gestiona tanto los restaurantes de Tatel como Casa Salesas y Vega Members Club, lo que nos permite mantener una estructura sólida, profesionalizada y con una gran experiencia en el sector”, nos añade.
Conociendo la decoración de su nuevo club privado, no extraña que el nombre de Casablanca Hospitality nos evoque al clásico del cine que estrenaron Humphrey Bogart e Ingrid Bergman en 1942. “Para mi socio y para mí, la película Casablanca y ese lugar representan muy bien el tipo de espacios que nos inspiran a la hora de crear nuestros proyectos: lugares elegantes y de alto nivel, pero al mismo tiempo llenos de vida, con una atmósfera vibrante, social y cosmopolita, De ahí nace el nombre y la inspiración detrás del concepto”, nos dice Íñigo mientras baraja nuevos negocios con los que continuar su expansión.
Además de Casablanca Members SL y Casablanca Salesas SL –integradas bajo el grupo Casablanca Hospitality–, Onieva tiene otra empresa en el Registro Mercantil en la que, al igual que las ya mencionadas, él figura como administrador único. Se trata de de Meva Hospitality SL, que, tal y como queda detallado en su objeto social, se dedica a “la explotación de salas de baile y discoteca, restauración, hotelería, y organización de eventos e intermediación”.
Dicha empresa lleva creada desde febrero de 2022 y es administrador mancomunado junto a Pablo Gil Marín, quien gestiona otros clubs de la capital y alrededores (Blondie, Lelong) y restaurantes (Kaito. Indochina Brasa, Tottori, Grad Café Shanghai). Por otro lado, Íñigo también esta vinculado a Young Traveller SL, destinada al “comercio al por mayor de ordenadores, equipos periféricos y programas informáticos". Se trata de un negocio del que segura apoderado el marido de Tamara y del que es administrador único su hermano Jaime.
Cuando le preguntamos por cuál es la clave del éxito en su opinión, Iñigo nos responde: “Está, sin duda, en contar con un equipo de profesionales de primer nivel”. El marqués de Orión nos sigue contando: “Desde el equipo de sala, camareros y directores de restaurante, hasta el equipo de dirección, todos viven los proyectos como propios. En una industria tan exigente como la nuestra, que requiere una dedicación prácticamente 24/7, contar con un equipo comprometido y apasionado marca realmente la diferencia.
Además, Iñigo cuenta con la opinión de Tamara, como ha hecho en Vega Members Club. “Por supuesto, la hago partícipe a lo largo de todo el proceso, tanto en la parte más creativa como en aspectos del desarrollo del menú, el concepto o el interiorismo”, nos dice el empresario. “Con mi intensidad, probablemente preferiría que no la involucrara tanto, pero lo cierto es que confío muchísimo en su criterio y siempre es muy valioso tener una perspectiva femenina”, nos confiesa.
“Tamara ha estado presente desde el principio, participando incluso en decisiones tan importantes, como la elección del nombre, asistiendo a pruebas de menú, o aportando inputs en detalles más pequeños, como la papelería y otros elementos”, nos continúa contando Onieva sobre su mujer. “Sin duda, una de sus aportaciones más especiales ha sido el diseño de los uniformes”, nos añade. Sin duda, unas perfectas aportaciones para que Íñigo termina de conquistar Madrid con sus negocios.






