Ataques a TV Azteca

Ataques a TV Azteca

El periodismo es incómodo, o no es. Los aplausos, alabanzas y porras, son propaganda. Cuando el periodismo molesta al poder, está cumpliendo con su papel frente a los ciudadanos. Cuando el poder sonríe, está al servicio del mismo.

En TV Azteca hemos sido críticos, exhibido abusos, mostrado mentiras e hipocresías del gobierno de Morena. En respuesta, aquellos que repitieron hasta la saciedad que “defienden la libertad de expresión”, nos han querido intimidar y silenciar. Quieren que nuestra voz no se escuche.

Desde Palacio Nacional se ha llamado a un boicot contra un medio de comunicación.

“No vean TV Azteca”, dijo el pasado lunes la presidenta Sheinbaum. Ayer, volvió a la carga y acusó de mentiroso al medio y a los periodistas que ahí colaboramos. Todo el aparato de propaganda del régimen se lanzó desde medios públicos y utilizando bots y granjas en redes, para estigmatizar. Pero la conversación pública y en redes se les volteó. Como todo lo que hacen últimamente, el tiro les salió por la culata. Aparecieron innumerables muestras de apoyo espontáneo para la televisora.

Los constantes ataques y agresiones exhiben un talante autoritario que ha despertado la preocupación de organizaciones internacionales defensoras de la libertad de expresión.

Pero detrás de la andanada hay todo menos sorpresa. Nadie, pues, debería llamarse sorprendido. Los constantes intentos por acallar a TV Azteca son reflejo de un gobierno atrapado, al que enoja que digamos las cosas como son, y señalemos por nombre a sus corruptos, sus excesos y contradicciones. Al gobierno de Morena le molestan las voces críticas que buscamos la verdad.

Sheinbaum luce en una posición incómoda. Rodeada. Los narcopolíticos de Morena que desde el gobierno siguen defendiendo -Rocha Moya y compañía, por ejemplo-, la han colocado entre la espada y la espada. Ataca a los medios y la prensa libre, se lanza contra los periodistas que no se alinean ni compran las narrativas que todos los días se repiten desde las mañaneras.

Pensarán que intimidándonos nos vamos a doblar; creerán que sus intentos de censura nos van a silenciar. Se equivocan. Con más razón no nos vamos a callar. Vamos a seguir diciendo la verdad, aunque se enojen y nos quieran censurar.

-Off the record

En la mira está Jesús Ramírez Cuevas. Sus vínculos con el “rey del huachicol”, Sergio Carmona, están expuestos y son inocultables. Uno de los hombres más cercanos a AMLO, que sirvió de puente para financiar campañas de Morena con dinero sucio, está embarrado por la corrupción. Y dejó demasiadas huellas en su andar.

*Colaboro en TV Azteca, empresa de Grupo Salinas.

POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN

COLABORADOR

M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM    

@MLOPEZSANMARTIN

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