Cómo aprovechar la fruta más infravalorada del verano: recetas llenas de sabor para sacarle el máximo partido

Cómo aprovechar la fruta más infravalorada del verano: recetas llenas de sabor para sacarle el máximo partido

Desconocemos el motivo por el que no tiene tanta fama como otras frutas veraniegas más allá del melón y la sandía, como pueden ser la nectarina, los albaricoques o los melocotones. Porque la paraguaya, o paraguayo, tiene motivos más que suficientes para ser una gran estrella estival y a algunos nos encanta. Su temporada va desde finales de junio hasta primeros de septiembre.

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¿Qué es exactamente la paraguaya?

Uno de los detalles más curiosos sobre este fruto, que también tiene un hueso central, es que se trata de una variedad de melocotón con una mutación genética, a pesar de su forma achatada. De ahí que también reciba el nombre de melocotón plano, saturn peach o donut peach. Su piel es fina y aterciopelada, su pulpa es jugosa y aromática y tiene un sabor dulce.

Surgió hace miles de años en China y, a través de la Ruta de la Seda, llegó a Persia, al Mediterráneo y, finalmente, a Italia y España. Así que no tiene nada que ver con Paraguay. Podría haber adoptado la denominación de paraguaya en el habla popular a partir de nombres comerciales o regionales mal interpretados o simplificados.

La paraguaya es bastante dulce y tiene una acidez suave.© Shutterstock
La paraguaya es bastante dulce y tiene una acidez suave.
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¿En qué se diferencia del melocotón clásico?

Como todas las variedades de melocotón, ambas se originaron en Asia, pero presentan varias diferencias. 

  • La forma del melocotón es redonda y su tamaño es mayor, mientras que la paraguaya es achatada.
  • El sabor de la paraguaya resulta más dulce y menos ácido que el del melocotón. 
  • La textura del melocotón es más firme, y la de la paraguaya se percibe más fibrosa y jugosa. 
  • La paraguaya tiene una pelusa suave en el exterior y la del melocotón es más marcada y con piel de mayor grosor.
  • De ambas derivan otras frutas como son la nectarina y la platerina, ambas de piel lisa y sin pelusa.
La platerina está entre el melocotón y la paraguaya, y su piel es fina y sin pelusa.© Shutterstock
La platerina está entre el melocotón y la paraguaya, y su piel es fina y sin pelusa.
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Compra, consumo y conservación de la paraguaya

En julio y en agosto es cuando la paraguaya alcanza su máximo esplendor, y es cuando está más dulce y aromática y presenta una textura jugosa pero firme al mismo tiempo. Cuando la vayas a comprar, fíjate en que presente una ligera suavidad al tacto, sin llegar a estar blanda; que tenga un aroma dulce y una piel color uniforme, sin zonas verdes ni manchas oscuras. Además, cuando está en su punto justo de maduración, el hueso se desprende con facilidad al cortarla.

Si está dura, consérvala a temperatura ambiente entre 1 y 3 días en un lugar fresco y sin sol directo; y cuando haya madurado, métela en la nevera, en el cajón de la fruta, donde puedes tenerla unos 3-4 días. Para consumir la paraguaya, se recomienda que no esté muy fría y así podrás disfrutar de todo su sabor y su aroma.

La paraguaya, la fruta de verano que merece más protagonismo: recetas dulces y saladas para enamorarte de ella

La forma más habitual de comerla es sola, con o sin piel, pero bien lavada. Pero si tenemos que incorporarla en la cocina, la paraguaya es ideal para tomar en ensaladas frescas (con queso, otros vegetales y otras frutas, jamón, frutos secos, etc.); a la plancha o a la brasa para acompañar cerdo, pato, pollo o pescados grasos; en bebidas como smoothies, batidos o cócteles; y en diferentes postres: tartas, bizcochos, helados, etc.

Ensalada de paraguaya con bacon y queso ricota

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Además de para postres, creemos que la mejor forma de incorporar la paraguaya en platos salados es en forma de ensaladas, salpicones y guarniciones a la parrilla de pollo y de otros tipos de carne. Combina muy bien con bacon, rúcula y queso.

Ensalada de paraguaya con queso fresco, picatostes y estragón

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Esta receta combina ingredientes muy distintos que funcionan sorprendentemente bien juntos: el dulzor de la fruta, la suavidad láctea del queso, el crujiente del pan tostado y el aroma anisado del estragón y del hinojo.

Polos de yogur y paraguaya

6 comensales

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Estos polos están a medio camino entre un sorbete y un helado de yogur. Son cremosos, y resultan dulces por la propia paraguaya y porque les añadimos un poco de azúcar avainillado antes de mezclar y congelar.

Sorbete de paraguaya casero y superfácil

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La paraguaya es perfecta, por su pulpa jugosa, su dulzor y un sabor intenso, para preparar refrescantes postres como este sorbete, superfácil y rápido. Eso sí, tienes que esperar su tiempo para que se congele y adquiera la textura perfecta.

Kéfir con higos, paraguaya, fresa y muesli

4 comensales

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Recetas de verano