Cómo hacer frittata: el equivalente italiano a nuestra tortilla, pero más fácil
Se podría decir que entre nuestra tortilla y la quiche francesa se encuentra la frittata, un plato popular de la cocina italiana cuya base es el huevo, que nació como un plato de los trabajadores al que añadían embutido o queso, pero también sobras del día anterior como pasta o verduras, y que los campesinos solían introducir entre dos rebanadas de pan para tomarlo como bocadillo.
Hoy hay otras muchas versiones: con carne, pescado, marisco, setas, conservas, patata, dulces, etc. Y, a diferencia de la tortilla española, en lugar de cocinarse por ambos lados, dándole la vuelta, la frittata se suele hacer solamente por uno. El proceso es mezclar el huevo batido con los ingredientes elegidos —por lo general, previamente rehogados o cocidos— y cocinar a fuego muy bajo, primero, y terminarla en el horno. Se puede hacer en la cocina directamente, a potencia suave, y tapada.
El origen de la frittata
La palabra frittata procede del verbo italiano fritto, que significa freír. Su origen no se conoce con exactitud; es el plato italiano de huevo por excelencia y sus variantes regionales son infinitas.
Algunas de las más tradicionales son la frittata di cipolle, con cebolla, típica del sur; la frittata di pasta, que reutiliza la pasta de días anteriores para mezclarla con huevo, tomate, aceite de oliva, ajo, sal y pimienta; la frittata di patate, popular en lugares como Roma, hecha con patatas y, en ocasiones, con queso pecorino y con romero; o frittata rognosa, que lleva salchicha, espinacas y cebolla.
Consejos para preparar una buena frittata
Es perfecta para tomar a cualquier hora del día: desayuno, almuerzo o cena, y es ideal para dejarla hecha un día antes y llevártela a la oficina, a la playa o al campo. La clave es que esté hecha por fuera, pero jugosa por dentro sin que quede cruda. Y los italianos la toman templada o fría, por lo que es un plato que se come mucho en verano.
- Utiliza una buena sartén y que sea apta para horno, mejor si es de hierro forjado o acero inoxidable, para que el huevo no se pegue demasiado.
- No batas en exceso los huevos, solo hasta integrar, porque no buscamos textura de suflé, y porque según el chef italiano Gennaro Contaldo, el aire endurece la frittata.
- Si quieres que te quede una frittata fina, calcula 2 huevos por persona, pero para que sea más alta y jugosa, echa 2,5 huevos por persona y, siempre, han de cubrir por completo el relleno, pero sin pasarse.
- Puedes usar tanto mantequilla como aceite de oliva para cocinarla o una mezcla de ambos.
- Aprovecha sobras: pollo, carne, verduras cocidas o lo que tengas a mano, pero asegúrate de que todo quede bien mezclado con el huevo.
- Lidia Bastianich, chef ítaloestadounidense y presentadora de televisión, recomienda saltear primero verduras, patatas, setas o embutidos y añadir los huevos cuando el relleno ya está seco, para un sabor más concentrado y para que no haya agua al cuajar la frittata.
- Añade un poco de leche o queso (parmesano, pecorino, mozzarella, etc.) al batir el huevo, para que actúe como 'pegamento' y conseguir una textura más cremosa.
- El genio italiano de la cocina Massimo Bottura insiste siempre en que "la frittata debe ser cremosa, no seca”. Y por ello recomienda echar una cucharada de nata o de ricotta a la mezcla de fuego, cocinar muy suave y terminar en el horno 2-3 minutos.
- Si le pones un queso salado, no añadas mucha más sal.
- Prueba a añadir queso rallado por encima, una vez cuajada, para gratinar en el horno como si fuera una pizza.
La frittata en 5 pasos
- Precalienta el horno a 180 °C y prepara los ingredientes del relleno, sofriéndolos, cociéndolos o pochándolos en una sartén con aceite.
- Bate los huevos, salpimenta y añade la mezcla anterior bien escurrida para echar en la sartén.
- Cocina sin remover hasta que se despeguen los bordes.
- Cuando los bordes estén cuajados y el centro aún jugoso, mete la sartén en el horno 2–4 minutos a 180–200 °C, o tapa la sartén y deja hasta que cuaje.
- Deja reposar al menos 5 minutos para disfrutar de tu deliciosa frittata.
Recetas de frittata
Esta receta enloquecerá a los amantes del queso de cabra. A esta versión también le vamos a incorporar huevos, leche evaporada, tomates secos, espinacas y ajo. ¡Una combinación de ingredientes que no falla!
Para esta opción de frittata nos decantamos por unos espárragos trigueros, unos guisantes -congelados o en conserva- y un poco de ajo. Es otra de esas combinaciones vegetales con las que acertar siempre.
Esta propuesta se parece bastante a una quiche pero no lleva nata líquida. Además de huevo y queso —gorgonzola en este caso, con su inconfundible sabor y característico aroma— lleva calabacín, puerro y tiritas de beicon.
Una frittata es como una tortilla, en el sentido de que admite casi todo tipo de ingredientes. Y esta opción es un buen ejemplo, porque después de cuajarla, la terminamos con unas sardinas frescas ¡y el resultado no puede estar más rico"
Esta es quizás la propuesta que más parecido tiene con nuestra tortilla, porque le ponemos también patata y cebolla. Le añadimos, además, otros ingredientes como pepperoni y patata.


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