Dos trenzas y una raya con truco: la técnica más fácil para conseguir ondas surferas sin tenacillas
Las ondas surferas vuelven a coronarse como el peinado estrella del verano. Naturales, favorecedoras y con ese efecto desenfadado que recuerda a los días de playa, son capaces de aportar movimiento y volumen a cualquier melena. Pero conseguirlas sin recurrir a planchas o tenacillas no siempre resulta sencillo.
Ahora, una técnica que apuesta por dos trenzas holandesas y un pequeño truco en la raíz promete recrear ese acabado de sirena sin calor, respetando la salud del cabello y logrando un resultado mucho más natural.
El truco definitivo para conseguir las ondas perfectas para el verano
Las ondas surferas siguen siendo uno de los peinados más deseados del verano por su movimiento natural y ese acabado desenfadado que favorece a cualquier melena. Y aunque durante años las planchas y las tenacillas han sido las grandes aliadas para conseguirlas, en realidad existen alternativas mucho más respetuosas con el cabello.
Esta técnica que ya es viral propone dividir la melena en dos partes y realizar una trenza holandesa a cada lado de la cabeza. A diferencia de la trenza francesa, los mechones se cruzan por debajo, creando más relieve y consiguiendo unas ondas con mayor cuerpo una vez se deshacen. El resultado es una textura suave con volumen y un efecto muy natural.
La clave que marca la diferencia: una raíz en zig zag
Si hay un detalle que convierte esta técnica en un auténtico acierto es la forma de hacer la raya antes de empezar las trenzas. En lugar de una separación recta, basta con dibujar una raya marcada en zigzag.
Cuando deshaces las trenzas y vuelves a colocar el cabello en su posición habitual, la raíz gana altura de forma natural y el volumen queda mucho mejor repartido. Además, se evita que la separación entre ambos lados quede visible, quedando un acabado mucho más uniforme.
Cómo adaptar la técnica a tu tipo de cabello
Aunque este método funciona en prácticamente cualquier melena, algunos productos pueden ayudar a potenciar el resultado según la textura del cabello. Si es liso o muy fino, aplique una cantidad de espuma o mousse antes de hacer las trenzas para favorecer que las ondas duren más tiempo.
Si, por el contrario, tu cabello es ondulado o rizado, lo ideal es utilizar un acondicionador sin aclarado o una crema para rizos al deshacer las trenzas. De esta manera se controla el encrespamiento y se consigue una textura más definida y flexible.
Los pequeños gestos que consiguen un acabado de peluquería
Para que las ondas queden bonitas, también conviene prestar atención a algunos detalles. Lo ideal es trenzar el cabello cuando está ligeramente húmedo, nunca empapado, y dejar que se seque por completo antes de deshacer las trenzas para que la forma se fije correctamente.
Una vez sueltes el cabello, evita cepillarlo. Lo mejor es separar las ondas con los dedos y levantar ligeramente la raíz para potenciar el volumen sin romper la textura. Si buscas un efecto todavía más playero, un texturizador en spray puede convertirse en el mejor aliado.
La belleza sin calor siendo la gran protagonista
Cada vez son más las personas que apuestan por técnicas de peinado que evitan el uso continuo de herramientas térmicas. Reducir el calor ayuda a preservar la hidratación del cabello, minimizar la rotura y mantener la fibra capilar más sana y brillante.
Por eso, métodos como este continúan ganando protagonismo. Además de cuidar el cabello, permiten conseguir un peinado cómodo, natural y listo desde primera hora de la mañana, demostrando que no hacen falta planchas para lucir unas ondas espectaculares.




