Cuba, aparta de mí a estos cursis

Cuba, aparta de mí a estos cursis

Primero fue Díaz-Canel. Que el yanqui, dijo, iba a encontrar en Cuba una “resistencia inexpugnable” (olvidando, al parecer, el homenaje a los 32 súper militares socialistas que cuidaban a Maduro, barridos por 20 delta force que no sufrieron un rasguño). Así, la revolución castrista se despide —crucemos los dedos porque así sea— como llegó: cursi. Cursi y fanfarrona. Es el gran logro de su revolución cultural. 

Una civilización distinguible por su “jiribilla”, su humor guasón, ese que uno reconoce lo mismo en la mejor Celia Cruz, que en Cabrera Infante, que en Reynaldo Arenas, por decir, cedió terreno a una plaga de disparos de nieve, unicornios azules y disparos de los otros en el pecho de los soldados imperialistas, de los que brotaban las flores rojas de la liberación. Cosas así. Vean, si no, a Silvio, que salió a decir en su blog —es la última persona que tiene un blog en este planeta, y la penúltima que tiene Internet en Cuba— que “Exijo que me den mi AKM, si se lanzan”. Traduzco: el AKM es un rifle de asalto, ese que en general conocemos como AK-47, pero “modernizado”, y los que “se lanzan”, obvio, son los gringos. Agárrenme porque los mato, vino a decir el trovador desde su casa con todas las comodidades y servicios, a sus 79 años.

Sí, le dio a Cuba un rebrote de cursilería. Lo peor es que se contagia. En España, por ejemplo, Irene Montero, primerísima espada de Podemos, volvió a lo de la “reserva moral de la humanidad”. Pero como México no hay dos. ¡Madre, cómo se ha puesto de lírico el sector progresista! Caso del Epi, que ya ven que pone mirada ígnea ante la cámara y se lanza a la prosa poética. A la épica, nunca mejor dicho. Habla el “150 million pesos man” del cerco de Leningrado, “La Perla del Báltico” –¡sí, hay poeta!–, para referirse al bloqueo; recuerda cuando “Fidel” anunció el fin de la URSS ante una Plaza de la Revolución donde se hizo un silencio… ¿adivinan?: “sepulcral”, sí; y cuenta que le preguntó al comandante cómo podría resistir Cuba, “más isla que nunca” —¡mega hay poeta!—, al imperio, y que éste le contestó que lo importante no es el tamaño del país: “es el tamaño de la idea”. ¡Bum! También, por si ocupan, hay por ahí perlas del Fis, de varios columnistas y algunos actores.

Aunque la palma se la lleva un “colectivo”. No solo por Cuba, pero sin duda por Cuba, se formó una “Liga Cultural Antifascista”, que viene a ser una coalición de moneros de los de ya se imaginan qué periódicos, músicos, aficionados al humor travestista anti opositor y más actores. Bueno, pues se mandaron en un desplegado lo del “huevo de la serpiente” y, por si no bastara, lo de que éste se estrella “ante la acción colectiva”.

Decepciona un poco que les faltó el guiño a César Vallejo: “Cuba, aparta de mí este cáliz”. Híjole: “Cuba, aparta de mí a estos cursis”. Porfa. 

POR JULIO PATÁN

COLABORADOR

@JULIOPATAN09

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