Dónde está el tramo de carretera en España donde puedes conducir 23 kilómetros sin girar el volante

Dónde está el tramo de carretera en España donde puedes conducir 23 kilómetros sin girar el volante

Ancha es Castilla… y hay carreteras que así lo demuestran. Aunque en España abundan las vías que serpentean entre montañas, valles y costas, también existen tramos que rompen con ese patrón, carreteras largas y rectas que parecen no tener fin.

Una de las más llamativas se encuentra en Castilla-La Mancha, entre los municipios de El Provencio (Cuenca) y Minaya (Albacete). En este punto, los conductores recorren cerca de 23 kilómetros prácticamente sin curvas, en lo que está considerado uno de los tramos más rectilíneos del país.

Este segmento forma parte de la N-301, una vía histórica que conectaba Madrid con Cartagena y que hoy convive con autovías más modernas como la A-31 o la A-30. Aquí, el terreno llano y uniforme permitió trazar una línea casi perfecta, sin necesidad de desvíos. Un paisaje característico de la submeseta sur, donde el horizonte se abre sin obstáculos y los campos de cultivo se extienden como un mosaico infinito.

Cuando nos enfrentamos a trayectos rectos, largos y monótonos, puede aparecer la sensación en el conductor de ir en 'modo piloto automático', un riesgo para la conducción

Una experiencia hipnótica al volante

Conducir por este tramo exige mantener la atención. La ausencia de curvas y la repetición del paisaje pueden provocar una peligrosa sensación de monotonía. Es lo que los expertos en seguridad vial denominan “hipnosis de la carretera” o también llamada fiebre de la línea blanca, un estado de conducción automática en el que la persona reacciona correctamente a los estímulos externos, pero sin plena consciencia del proceso. El conductor puede recorrer varios kilómetros sin recordar cómo lo hizo, como si hubiera ido “en modo piloto automático”.

Este fenómeno aparece sobre todo en trayectos largos, rectos y monótonos, donde el cerebro deja de recibir estímulos nuevos y deriva parte de la conducción al procesamiento inconsciente. 

Es peligrosa porque, aunque el conductor mantiene los ojos abiertos y sigue conduciendo, su nivel de alerta disminuye, lo que provoca:

  • Reacciones más lentas.
  • Menor atención a señales o imprevistos.
  • Riesgo de salidas de vía o colisiones. 

Para evitarla, las recomendaciones más eficaces son:

  • Es fundamental hacer descansos cada 2 horas o 200 km.
  • Hay que tratar de mantener la mente activa, poniendo música variada, podcasts, hablando con los compañeros de viaje...
  • Es importante ventilar el vehículo o introducir aire fresco. 
  • No hay que conducir cansado o con sueño. 
  • Cambiar de postura y estirar de vez en cuando. 
Hay que mantener la concentración para tratar de evitar problemas en la carretera cuando se conduce por rectas muy largas© Getty Images
Hay que mantener la concentración para tratar de evitar problemas en la carretera cuando se conduce por rectas muy largas

Otras rectas destacadas en España

Aunque la N-301 alberga uno de los tramos más largos y conocidos, no es el único ejemplo. Otras carreteras, como algunas vías secundarias en Extremadura o Aragón, también cuentan con largos segmentos rectilíneos, aunque de menor longitud. La BA‑035 en Badajoz o la A‑222 en Zaragoza también presumen de largos tramos sin curvas, aunque ninguno alcanza los 23 kilómetros manchegos.

Más allá de España, rectas casi infinitas

Eso sí, a escala mundial, estas cifras se quedan pequeñas. En España, esta recta es, sin duda, muy llamativa. Pero está a años luz del que es considerado el tramo de carretera recta más largo del mundo. Se encuentra en Arabia Saudí y ostenta un récord difícil de batir: 240 kilómetros sin una sola curva. La vía forma parte de la Highway 10, una autopista de 1.480 kilómetros que cruza el país desde Ad Darb, en el oeste, hasta la frontera con Emiratos Árabes Unidos, cerca del Golfo Pérsico. Aunque su longitud total es impresionante, es ese segmento entre Haradh y Al Batha el que ha entrado en el Guinness World Records.

El trazado atraviesa el desierto del Rub’ al Khali, uno de los lugares más inhóspitos del planeta. Su geografía plana y deshabitada permitió construir una recta casi imposible en otros lugares del mundo. Conducir por ella es una experiencia tan extrema como hipnótica: dos horas de volante sin un solo giro, sin cambios de paisaje y sin pendientes apreciables. Una monotonía que, según expertos en seguridad vial, puede provocar fatiga y pérdida de atención.

Hasta su reconocimiento, el récord lo ostentaba la Eyre Highway de Australia, con un tramo recto de 146 kilómetros. La Highway 10 saudí la supera con holgura. Hoy, ambas carreteras siguen siendo ejemplos de hasta dónde puede llegar la ingeniería cuando el terreno no pone límites.