El abucheo que exhibió a David Monreal
Zacatecas produce cerca de 40 por ciento de la producción del frijol del país: más de 350 mil toneladas. La Federación puede adquirir, con distintas ampliaciones, alrededor de 96 mil a precio de garantía, es decir, a 27 mil pesos por tonelada. El resto -más de 250 mil- queda sin salida. Ahí es donde el gobierno de David Monreal tendría que intervenir con acciones locales que permitan colocar la cosecha mediante esquemas de comercialización y convenios nacionales, evitando que los intermediarios, los llamados “coyotes”, compren -aprovechándose de la desesperación de los productores- apenas en 7 mil pesos por tonelada, ni siquiera cubriendo el costo de producción, que ronda los 12 mil pesos.
Sin embargo, la respuesta nunca llegó. Por eso, este fin de semana, frente a la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobernador fue abucheado como un grito de desesperación y desgaste. Los productores llevan meses sin solución; han bloqueado carreteras y, aun así, en su propio estado nadie los escucha.
Los programas federales existen, pero solo son una parte de la solución. Por ello, urge que las autoridades estatales impulsen una ruta complementaria. No se diseñaron mecanismos para absorber excedentes, ni se integró el consumo institucional -ni siquiera en despensas locales se asegura frijol de la entidad-, tampoco construyeron canales de comercialización. El resultado es que el producto se queda… y el problema crece. Sobra frijol en Zacatecas mientras se abre espacio al producto importado.
Lo que ocurre con los frijoleros refleja un deterioro más amplio, Zacatecas se mantiene entre los estados más inseguros del país, con una estrategia que recae principalmente en fuerzas federales, y una economía local atada a programas nacionales.
David Monreal enfrenta un gobierno cuestionado por resultados. La crisis de violencia, la ruptura con sectores productivos y las señales de concentración política en su entorno familiar han debilitado su gestión. Su ex-cuñada, la senadora Verónica Díaz Robles -quien también es tía de los hijos del gobernador-, así como su hermano Saúl Monreal, ya buscan aparecer en la sucesión, en medio de tensiones internas.
A esto se suma el proyecto fallido del viaducto elevado: una obra de 3.3 kilómetros, valuada en más de tres mil 500 millones de pesos, que terminó frenada tras amparos por posibles afectaciones al patrimonio cultural y al entorno urbano de la capital, al no contar con los permisos necesarios. Hoy no solo está cancelada, también dejó deudas con proveedores.
El conflicto del frijol ya no es solo productivo, también es político. Si Verónica Díaz Robles y Saúl Monreal quisieran avanzar hacia una sucesión estatal, lejos de ordenar el estado, esto amenaza con fracturar al partido y poner en riesgo la elección de 2027.
Nos vemos a las 8 por el 8 de TV
POR SOFÍA GARCÍA
COLABORADORA
@SOFIGARCIAMX
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