Dermatitis atópica agudiza el estrés

Dermatitis atópica agudiza el estrés

El estrés asociado a las preocupaciones de la vida cotidiana, desde las exigencias laborales hasta las presiones escolares, puede tener consecuencias que van más allá del cansancio o la ansiedad persistente.

De hecho, alrededor de 50 por ciento de los pacientes con dermatitis atópica presenta brotes vinculados con el estrés, de acuerdo con la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco.

Esta relación entre el estrés y la dermatitis atópica se ha vuelto clave para entender el comportamiento de esta enfermedad crónica inflamatoria; ya que la ansiedad actúa como un desencadenante directo de brotes y de la intensificación de los síntomas, así lo explicó a El Heraldo de México Ana del Carmen García, gerente médica de Inmunología y Dermatología en Sanofi México.

“Los niveles altos de estrés aumentan la producción de cortisol y liberan sustancias preinflamatorias, lo que provoca una respuesta inmunológica exagerada que desencadena la dermatitis”, indicó la especialista.

Según García, genera un ciclo de rascado interminable, aumenta la inflamación, y esto intensifica aún más el proceso, convirtiéndose en un círculo vicioso en el que el paciente no deja de rascarse hasta que se lastima y sangra.

De acuerdo con la Mayo Clinic, el padecimiento es una afección cutánea que provoca sequedad, comezón e inflamación en la piel. Aunque es más frecuente en la infancia, puede manifestarse a cualquier edad.

Sin embargo, el estrés no es el único factor desencadenante. También intervienen elementos como la predisposición genética, el entorno ambiental y las alergias.

Por ello, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado juegan un papel fundamental. En este sentido, la especialista destacó que el cuidado de la enfermedad ha evolucionado en los últimos años y que actualmente existen opciones terapéuticas para todos los niveles.

“El abordaje del tratamiento va a depender de la severidad de la enfermedad, la afectación

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