El actor Sergio Peris-Mencheta, dos años después del trasplante que le salvó la vida: "Ahora mola mucho"
Hoy no es un día cualquiera para Sergio Peris-Mencheta. Este jueves, 28 de mayo, se cumplen dos años del trasplante de médula que le dio una segunda oportunidad, y ha comenzado la mañana compartiendo un poema de Antonio Machado que solía recitar su padre, Luis Enrique Peris-Mencheta, sobre la fragilidad de la existencia, la belleza efímera y la esperanza de renacer.
El poema de Antonio Machado con el que el actor ha querido marcar esta fecha tan especial
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera
El papel decisivo de su hermano como donante
Tras compartir estos significativos versos, el actor ha dado detalles de la operación y se ha mostrado muy agradecido por el tiempo extra que le ha regalado el destino. "Hoy, 28 de mayo (5-28, que dicen los americanos) a las 23h horario de California, se cumplen dos años del inicio del trasplante (fueron más de 9h) que me dio una segunda oportunidad", ha comenzado diciendo. "Si echo la vista atrás y pienso en todo lo que me habría perdido de no salir un 6 en el dado, solo en estos 730 días, y me entra un enorme agradecimiento a la medicina, a los médicos, enfermeros y asistentes que me han acompañado, tanto aquí en el Hospital de La Paz como en el Hospital City of Hope Medical Center en Estados Unidos. Gracias a tod@s", ha añadido.
Por último, ha dado las gracias a su círculo más íntimo, el que le ha sostenido en los momentos más oscuros del proceso, entre ellos, su mujer, la actriz Marta Solaz, sus dos hijos, Olmo y Río, y su hermano Yonyon, que fue su donante de médula. "Gracias, Yonyon. Gracias al Olmo, al Río, la Marta y la Senda que me sostienen en los achaques (que no son pocos). Gracias a Ser y a Caco por seguir al pie del cañón. 'Ahora' mola mucho. Mañana, día 29, cumplo vida".


