El chispazo de un accidente sensacional
Nadie es capaz de anticiparse a un accidente, “son inevitables, nos pongamos donde nos pongamos”, dice la multifacética Blanca Lacasa (Madrid, 1972). Los accidentes, además, vienen sucediendo desde que la humanidad existe y “seguirán sucediendo en la noche de los tiempos”.
Lacasa se refiere a un accidente fuerte, a esos que hacen perder el control y dejan, prácticamente, en la locura. Por supuesto que los hay de diferente magnitud y consecuencias, pero ella quiso hablar del accidente que descoloca: “Siempre ha sido un tema que me ha obsesionado mucho y me ha obsesionado el enamoramiento, no tanto a veces las historias de amor”.
“El enamoramiento, que es esa especie de accidente, yo lo he dado a llamar así, de esa cosa que irrumpe a veces sin buscarlo, sin quererlo, casi sin desearlo, y de repente te ves envuelto en ese torbellino. Me interesaba mucho cómo se produce, básicamente porque creo que es una cosa que sigue pasando, es muy transversal, nos pasa a todas, a todos, y nos pasa casi a cualquier edad”, explica.
Autora de libros infantiles y ensayo, periodista de secciones culturales y podcasting, Lacasa debuta como autora de novelas con una novela breve, brevísima --apenas 74 páginas--, tan breve que bien podría imitar ese subidón que en ocasiones suele ser enamorarse. En “El accidente” (Libros del Asteroide, 2025), cuenta la historia de dos personas comunes y corrientes, como usted y como yo, que se sienten atraídas y se ven imposibilitados a detener la marcha de atrabancado amor, aún cuando ambos tienen pareja.
“El enamoramiento irrumpe a veces sin buscarlo, sin quererlo, casi sin desearlo. De repente te ves envuelto en ese torbellino, a mi me interesaba mucho cómo se produce, me apetecía reflexionar sobre qué sucede cuando nos enamoramos, ese momento en el que parece que perdemos completamente la razón, y parece que nuestra vida se desbarata entera en un segundo”, cuenta.

Casi como si de un informe policial se tratará, Lacasa quiso diseccionar en su relato ese momento: “Jugando un poco con esa cosa del accidente, hacer algo muy aséptico, muy frío, visto desde fuera, porque a veces se entiende mejor, se desnuda un poco todo de tanta subjetividad o de tanta emoción, pero al mismo tiempo puede resultar más terrorífica o más irónica”.
Pero, la gran pregunta: ¿Qué sucede cuando nos enamoramos?. Lacasa no es terapeuta ni científica de las emociones, pero se anima a dar una respuesta: “La locura, la pérdida de un poco de control. Es algo que nos ocupa mucho espacio, siempre me ha llamado la atención en que se convierte en algo muy obsesivo, que está presente prácticamente todo el rato. En los momentos que no está y que somos funcionales casi de milagro, sigue en un segundo plano, con el enamoramiento parece que estamos programados para tirar con esa obsesión”.
Ese empeño quiso ser atrapado por la autora: “Nos enamoramos y uno vuelve una y otra vez a esos lugares a esos pensamientos intrusivos que vienen de la nada y que aparecen de repente, cuando no se los espera, cuando no se los invoca y cuando no tienen que aparecer. Para mí era importante que el lector sintiera esa especie de obsesión, esa rapidez, esa sensación un poco de ahogo. Y luego, el hecho de que sea tan corto es un poco porque es un instante, esa chispa es un instante”.
-¿Y qué tanto es usted enamoradiza?. Lacasa ríe y vuelve a preguntar “¿Enamorada o enamoradiza? Porque no es lo mismo”. Después se recompone y toma el hilo de la charla: “Claro, es que enamoradiza es que me enamoro con mucha facilidad, cosa que no. Y enamorada, yo sí creo en el amor, y sí creo en enamorarse. Pero no sé si esa es la pregunta”.
Por Luis Carlos Sánchez
EEZ