El desgarrador mensaje de Fernando Tejero tras la muerte de su padre: "Gracias por enseñarme a ser un superviviente"
Fernando Tejero atraviesa un momento especialmente doloroso tras la muerte de su padre, Antonio Tejero. Ha sido el propio actor quien ha comunicado la triste noticia a través de sus redes sociales, donde ha querido despedirse de él con un mensaje cargado de agradecimiento por el tiempo compartido en los últimos años. En su publicación, el protagonista de La que se avecina reconoce lo que ha significado esta etapa final junto a su progenitor y las enseñanzas que le deja para siempre.
"Padre mío de mi vida: Gracias, sobre todo, por esta última etapa. Gracias por enseñarme tanto y, entre otras muchas cosas, a ser un superviviente y gestionar mis emociones. Te voy a querer toda la vida.Vuela alto padre mío. Gracias a todos los mensajes de condolencias y por vuestro inmenso cariño. Se os quiere", unas palabras que acompaña con una imagen inédita de su infancia, donde podemos verle en brazos de su padre. La fotografía, sencilla y familiar, acompañaba un texto que rápidamente generó miles de reacciones y muestras de apoyo.
Además de su publicación principal, Tejero compartió en sus historias de Instagram una fotografía de juventud su padre acompañada de un breve mensaje y directo: “Te quiero, padre”. Un gesto sencillo que refleja la cercanía y el cariño que mantenían.
Antonio Tejero, conocido en Córdoba como "Pescaderito", era una figura popular en la ciudad por la pescadería que regentaba. Según han publicado medios locales, estuvo vinculado en su juventud al mundo taurino como novillero, antes de dedicarse a otros oficios. Según el Diario de Córdoba, su fallecimiento se produjo el viernes 6 de marzo, aunque la noticia no transcedió hasta este sábado 7, cuando el propio Fernando Tejero la publicó en sus redes sociales. Se desconocen las causas de su muerte.
La noticia ha tenido una amplia repercusión tanto en Córdoba —donde el apellido Tejero es conocido y donde el padre del actor mantenía numerosos vínculos personales y familiares— como en el resto de España. Fernando Tejero es una figura muy querida y respetada dentro de la profesión, y esa estima se ha reflejado de inmediato en la respuesta de sus compañeros, que no han dudado en mostrarle su apoyo en este momento tan doloroso.
El apoyo de compañeros y amigos
Tras compartir su mensaje, Fernando Tejero recibió un aluvión de condolencias tanto de seguidores como de compañeros de profesión. En redes sociales, numerosos actores y presentadores han querido acompañarle en este momento tan doloroso. Fernando Cayo, Fernando Andina, Máximo Huerta, Goya Toledo, Luis Merlo o Natalia Verbeke, por citar algunos, le han mandado todo su cariño y "un abrazo fuerte" en estos duros momentos. Vanesa Romero, su compañera en La que se avecina, también se ha unido a ellos.
Especialmente emotivo fue el de Malena Alterio, con quien compartió años de rodaje en Aquí no hay quien viva, además de trabajar juntos en películas como Días de Cine o Cinco metros cuadrados: “Te abrazo con el alma”, unas palabras que cobran un significado muy especial ya que ella también perdió recientemente a su padre, el actor Héctor Alterio, fallecido el pasado diciembre. Entonces, Fernando le dedicó unas bonitas palabras que hoy cobran especial importancia. " Hacía tiempo que una perdida no me atravesaba el corazón como esta de mi querido Héctor Alterio", escribía el actor, que se acordaba de Malena: "Una persona maravillosa y además el padre de una de las personas que más quiero, mi amada @malenaalteriooficial y también de mi querido @ernestoalterio".
La dura infancia de Fernando Tejero
La muerte de su progenitor vuelve a golpear durantemente al actor, que el pasado 21 de febrero cumplió 61 años. Y es que su vida no ha sido un camino sencillo, como él mismo ha reconocido en numerosas ocasiones, hablando con honestidad sobre la compleja historia familiar que marcó su infancia. Ha contado que pasó gran parte de su niñez viviendo con una tía, después de que su madre enfermara cuando él era muy pequeño y sus padres sintieran que no podían hacerse cargo en ese momento. Aquella separación, que él mismo describió como la sensación de ser “un niño prestado”, le acompañó durante mucho tiempo y condicionó su manera de entender el mundo. Cuando su tía enfermó de cáncer, tuvo que regresar al hogar familiar, un cambio que también vivió con dificultad y que, según ha explicado, le obligó a adaptarse de nuevo a una realidad que no siempre le resultó fácil.
Con el paso de los años, y gracias al trabajo personal y a la terapia, Tejero logró comprender las circunstancias que llevaron a su familia a tomar aquellas decisiones y pudo reconstruir una relación sólida y afectuosa con sus padres. Él mismo ha contado que esa reconciliación fue esencial para sanar heridas del pasado y que, ya en su etapa adulta, llegó a disfrutar de una relación “fantástica” con su padre, al que hoy despide roto de dolor.




