El INAH abre, de última hora, Dzibilchaltún para equinoccio

El INAH abre, de última hora, Dzibilchaltún para equinoccio

A contrarreloj y tras días de incertidumbre, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio marcha atrás y anunció, de última hora, que la zona arqueológica de Dzibilchaltún sí abrirá sus puertas para la observación del equinoccio de primavera.

De acuerdo con información interna, el aviso se comunicó apenas este jueves al personal del sitio, a quienes se les indicó que el recinto operará en su horario habitual de equinoccio, es decir, a partir de las 5:00 de la mañana los días 20 y 21 de marzo. Incluso, se abrió la posibilidad de que trabajadores se anoten voluntariamente para participar en la
jornada.

La decisión contrasta con el anuncio previo del propio INAH, que había dejado fuera a
Dzibilchaltún del operativo nacional por falta de recursos económicos y operativos, lo que
rompía con una tradición de décadas en este sitio.

Sin embargo, el cambio de última hora no modifica las condiciones en las que se encuentra la zona, que, según personal consultado por este diario, no resulta completamente preparada para recibir a los visitantes que cada año acuden a presenciar el fenómeno en el Templo de las Siete Muñecas.

“Se hizo algo de limpieza, pero no se terminó. No hay recursos suficientes ni personal para montar todo el operativo como en otros años”, señalaron trabajadores bajo condición de anonimato.

A la mera hora

Indicaron que, a diferencia de ediciones anteriores, no se ha desplegado la logística
completa que incluye seguridad, vallas y servicios de emergencia. Además, las labores de
mantenimiento han sido limitadas: apenas una parte del área de las Siete Muñecas y un
tramo reducido del sac bé han sido atendidos.

Actualmente, el sitio opera con alrededor de ocho custodios, una plantilla considerada
insuficiente para cubrir las necesidades de un evento que suele congregar a miles de
visitantes al amanecer.

La apertura improvisada ocurre en medio de estas carencias, lo que genera incertidumbre
sobre la capacidad del sitio para recibir al público en condiciones óptimas.

Pese a ello, Dzibilchaltún se suma nuevamente a la lista de puntos donde podrá observarse este fenómeno arqueoastronómico, junto con Chichén Itzá, que mantiene su operativo como principal atractivo en el estado.

El equinoccio de primavera es uno de los eventos más emblemáticos del calendario cultural en Yucatán, asociado a la observación solar y a prácticas ancestrales de la civilización maya.