El rey Juan Carlos recibe un homenaje en París rodeado de sus hijas: "Estoy muy emocionado de recibir este premio hoy en la Asamblea Nacional"
El rey Juan Carlos vive hoy un momento especialmente significativo. El padre de Felipe VI recibe en París el Premio Especial del Libro Político, un reconocimiento que el jurado —presidido este año por la historiadora Annette Wieviorka— ha decidido otorgar a Reconciliación, la obra que ha escrito junto a la autora e historiadora franco‑venezolana Laurence Debray.
El Día del Libro Político es una cita muy señalada en Francia y, aunque su fecha varía cada año, suele celebrarse habitualmente en abril. Se trata de una jornada institucional que reúne en la Asamblea Nacional a autores, académicos y figuras destacadas de la vida pública. En esta edición, la distinción ha recaído en las memorias del rey Juan Carlos, publicadas inicialmente en Francia el pasado mes de noviembre y un mes más tarde en español, y que superan ya los 150.000 ejemplares vendidos solo en su edición en castellano.
La expectación que ha generado este acto ha sido tal que las entradas se agotaron en cuanto se anunciaron y numerosas personalidades del mundo de las letras, las artes, los negocios y los medios de comunicación han hecho lo imposible por estar presentes en una cita histórica.
La ceremonia ha congregado a un nutrido grupo de invitados procedentes tanto del entorno de don Juan Carlos como del círculo de Laurence Debray. Por parte del soberano han asistido sus hijas y su nieto Felipe de Marichalar, como ya adelantó ¡HOLA! en primicia; además de varios amigos íntimos del Rey. Para un día tan especial, la infanta Elena se ha decantado por un conjunto de falda y blusa en rosa, combinado con una chaqueta color salmón. Ha completado su look con un bonito collar de perlas. Mentras que la infanta Cristina ha apostado por el siempre elegante color negro.
Por parte de Laurence Debray —quien llevaba un traje pantalón azul celeste y camelia blanca en la solapa— han estado presentes su madre, Elizabeth Burgos, historiadora y traductora de la edición española del libro, y Juliette Deschamps, directora de teatro y propietaria de la galería de arte Monte Esquinza 36, en Madrid. Entre los asistentes también se encontraban el periodista y escritor francés Stéphane Bern, experto en realeza y autor de la última entrevista televisiva al Rey; el empresario Marc Ladreit de Lacharrière; y los ex primeros ministros franceses Élisabeth Borne y Manuel Valls (esposo de la empresaria catalana Susana Gallardo Torrededia).
El acto ha tenido lugar en torno al mediodía en un salón privado en el Palacio de Lassay (Hotel de Lassay), residencia oficial de la presidenta de la Asamblea Nacional francesa, en el marco de la 35.ª edición del Día del Libro Político, una cita que reúne cada año a figuras destacadas del pensamiento, la política y la cultura.
El rey Juan Carlos fue el último en ascender al atril para agradecer el reconocimiento por Reconciliación. Antes de su intervención habían desfilado los cuatro galardones de la jornada: el Premio al Libro Político, el Premio de los Diputados, el Premio Estudiantil del Libro Político y el Premio Estudiantil del Cómic Político. Necesitó apoyo para subir al estrado y, una vez allí comenzó su discurso en francés, que domina a la perfección. “Siempre fue consciente de que nunca nadie es profeta en su país”, admitió, antes de confesar que se sentía “muy emocionado de recibir este premio hoy en la Asamblea Nacional”.
Tras la entrega, ambos se unirán al almuerzo previsto con distintas personalidades como la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun‑Pivet. La presencia conjunta de Juan Carlos I y Laurence Debray en un escenario tan relevante como este ha conferido al acto un carácter especial. La organización ha subrayado que esta edición está dedicada a la memoria y su transmisión, un eje temático que conecta directamente con el contenido de Reconciliación.
Su discurso en la Asamblea Nacional en 1993
Esta visita a la Asamblea Nacional francesa está cargada de recuerdos. Hace más de tres décadas, el 7 de octubre de 1993, don Juan Carlos pronunció un discurso histórico ante la Cámara. Ningún jefe de Estado extranjero había intervenido allí desde 1919. Acogido entonces por Philippe Séguin, presidente de la Asamblea, aquel acto reforzó los lazos franco‑españoles y supuso un reconocimiento internacional al papel del Rey en la democratización de España.
En Reconciliación, don Juan Carlos recuerda una anécdota de aquella jornada, que también relató en la entrevista que concedió a la televisión francesa el pasado mes de noviembre: “Los diferentes gobiernos siempre me han ayudado, siempre he tenido una relación muy estrecha. Francia es un aliado de España. Tengo una anécdota, creo, bastante divertida. Cuando el presidente de la Asamblea, Philippe Séguin, me acompañó, los tambores comenzaron a sonar. Entonces le dije: ‘Escuche, ¿le recuerda algo? A mí me recuerda cuando te van a cortar la cabeza’. Se rió mucho.”
Laurence Debray también recoge este episodio en Hija de revolucionarios, donde ofrece su propia versión: Durante aquel viaje oficial, Séguin recibió al Rey en el Hôtel de Lassay, residencia oficial del presidente de la Asamblea Nacional, antes de acompañarlo al Palacio Borbón. Le hizo atravesar el pasillo construido por Lucien Bonaparte para reunirse discretamente con su amante, instalada en la plaza del Palacio Borbón. “¡Pero usted vive en un picadero!”, bromeó don Juan Carlos. Y, justo antes de entrar en el hemiciclo, cuando un redoble de tambores anunciaba su llegada, añadió con ironía: “¿Qué me espera ahora, la guillotina?”.
Don Juan Carlos siempre ha mantenido una relación cercana con Francia y con la cultura francesa. Conoció personalmente a todos los presidentes de la V República y, en su última visita pública a París, el 9 de febrero de 2023, con motivo del ingreso de Mario Vargas Llosa en la Academia Francesa, Emmanuel Macron lo invitó a almorzar.
'Reconciliación', reconocimiento por su valor histórico y político
El Premio Especial del Libro Político ha sido otorgado por un jurado —formado por grandes intelectuales y figuras de la vida política y cultural— y presidido este año por Annette Wieviorka, directora emérita de investigación del CNRS y vicepresidenta del Consejo Superior de Archivos de Francia. El comité ha querido destacar el valor de Reconciliación como una obra situada en la intersección de la narrativa, la memoria y la historia política, y ha tomado su decisión por unanimidad. Subrayan que no se trata de una deferencia hacia el Rey, sino del reconocimiento al valor histórico y político de un testimonio considerado único y de enorme relevancia.
Estas memorias son las primeras escritas por un exsoberano y recorren episodios decisivos de la historia contemporánea española y mundial. En sus páginas, el padre del rey Felipe VI repasa la Transición, su papel en la escena internacional y sus relaciones con líderes políticos del siglo XX y comienzos del XXI. El libro fue redactado originalmente en francés —lengua que don Juan Carlos domina desde la infancia y en la que trabaja habitualmente con su biógrafa, Laurence Debray—, por lo que resultó natural que la obra se escribiera en ese idioma. La edición francesa se publicó el 5 de octubre de 2023 con la editorial Stock, antes de su lanzamiento en español.
Para don Juan Carlos, que solo escribirá un libro en su vida, este reconocimiento tiene un significado especial. Está emocionado y siente que el premio confirma que hizo bien en escribirlo, pese a que algunas voces intentaron disuadirle de hacerlo.
Para Laurence Debray, este galardón supone también un logro extraordinario. Ya fue premiada en 2018 durante las Jornadas del Libro Político por su obra Hija de revolucionarios, obteniendo tres premios en una misma edición. Es la primera autora en conseguir este reconocimiento por segunda vez.
El Día del Libro Político: origen, trayectoria y significado
El Día del Libro Político se celebra desde 1991 en la Asamblea Nacional francesa, impulsado por la asociación Lire la Politique y la propia institución parlamentaria. Con el paso de los años, este encuentro ha ganado reconocimiento por su papel en la promoción del pensamiento político y la reflexión pública. Cada edición reúne a cerca de 2.000 participantes y se articula en torno a mesas redondas, encuentros con autores, una librería efímera y la entrega de varios premios literarios.
En su 35.ª edición, que tiene lugar hoy, el programa gira en torno al tema Participar. Además del Premio Especial que recibe el rey Juan Carlos, se entregan el Premio al Libro Político, el Premio de los Diputados, el Premio Estudiantil del Libro Político y el Premio Estudiantil del Cómic Político. Estos galardones están respaldados por jurados especializados formados por periodistas, diputados y estudiantes de máster y doctorado.
El Premio al Libro Político, creado en 1995, es uno de los reconocimientos más consolidados del certamen. El Premio de los Diputados, instaurado en 2004, se concede por un jurado compuesto por representantes de los distintos grupos parlamentarios. Los premios estudiantiles, más recientes, se otorgan desde 2015 y 2016 respectivamente, en colaboración con el Ministerio de Educación Superior, Investigación e Innovación. Para la edición de este año, los premios solo se han otorgado a obras publicadas entre el 1 de abril de 2025 y el 26 de marzo de 2026.
Un acto que coincide con un nuevo encuentro familiar
La entrega del premio supone también un nuevo encuentro del rey Juan Carlos con parte de su familia. La última vez que se le vio en público acompañado por los suyos fue este Domingo de Resurrección, durante la tradicional corrida en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, a la que acudió con la infanta Elena y sus nietos Felipe y Victoria Federica de Marichalar. Allí recibió una ovación del público y fue protagonista de un gesto taurino cuando Morante de la Puebla le lanzó su montera tras cortar dos orejas.
Tras esa visita exprés a nuestro país, el Rey viajó a Cascais (Portugal), donde ha permanecido hasta su desplazamiento a París para asistir a la ceremonia. Su presencia hoy en la Asamblea Nacional francesa, en un acto que combina literatura, memoria y reflexión política, marca uno de los momentos más destacados de la agenda cultural del día.












