Eva Longoria (51): "Me niego a pensar que mi mayor éxito está detrás de mí, creo que está por venir"

Eva Longoria (51): "Me niego a pensar que mi mayor éxito está detrás de mí, creo que está por venir"

Hay una idea que, durante años, nos han repetido casi sin cuestionarla: que hay un momento en la vida en el que alcanzamos nuestro pico de éxito y, a partir de ahí, todo es nostalgia. Sin embargo, cada vez más voces desmontan ese relato. Una de las últimas en hacerlo ha sido Eva Longoria, quién, en una reciente entrevista, ha dejado claro que mirar atrás puede ser inevitable, pero que prestar atención al presente  compensa más.

Te recomendamos

"Me niego a pensar que mi mayor éxito está detrás de mí. Creo que todavía está por venir. La gente me dice: ‘Dios mío, estuviste en esa gran serie, Mujeres desesperadas’. Y sí, eso fue hace 20 años. He surfeado esa ola hasta la orilla y ahora estoy en otra. Tengo mis negocios, tengo mi carrera como directora, sueños distintos y objetivos diferentes, y todo eso sigue cambiando y evolucionando". Estas palabras de la actriz sonaron de manera rotunda durante la entrevista que ofreció a Yris Palmer, para My Cultura Podcast Network (MCPN).  

eva longoria© Getty Images
Eva Longoria en julio de 2006

Que a ella le recuerden constantemente por su papel en aquella serie no es un hecho aislado. A menudo sucede que marcas un hito en tu vida, y el resto parecen invisibles. Pero, la orientación temporal —si vivimos más en el pasado, en el presente o en el futuro— tiene un peso directo en cómo nos sentimos. Y no siempre juega a nuestro favor. 

La experta en mindfulness y bienestar, y CEO y fundadora de Respira Project (respiraproject.com), Inmaculada Reinoso, comenta que "el mayor ladrón de nuestra paz mental es la ilusión de que la vida debe ser lineal. Estudiar, conseguir un trabajo para toda la vida, casarse y establecerse", un fenómeno que observa diariamente en su trabajo. Sin embargo, ella afirma que "la realidad nos demuestra que nuestro camino es cíclico y está lleno de vaivenes naturales".

eva longoria camara© @evalongoria

El problema aparece cuando nos aferramos a ese guion. Hay veces en las que no aceptamos lo que está ocurriendo, y en las que no somos capaces de imaginarnos en un contexto diferente a otros tiempos donde hemos vivido grandes acontecimientos: "Al resistirnos a esta naturaleza efímera y enfrentarnos a giros inevitables como una separación o un cambio de rumbo profesional, atravesamos un doloroso duelo por la vida que creíamos tener para siempre, un choque de expectativas que afecta a nuestra salud emocional", comenta la experta.

En ese punto, la mente tiende a desplazarse, pero no siempre en la dirección más saludable. Según Inmaculada Reinoso, "si permitimos que la mente se estanque el pasado, nos invade la tristeza por lo que ya no es, mientras que si la proyectamos constantemente hacia la necesidad de controlar el futuro y nos devora la ansiedad".

eva longoria© Getty Images

Consecuencias de pensar demasiado en el pasado

Puede que te haya pasado alguna vez: más allá de sentir nostalgia, te has quedado pensando y sintiéndote triste por no estar viviendo algo que ya pasaste. Pero, aunque suena a tópico, pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor no es lo correcto, pues se trata de un emocional bastante común que arrastra consigo consecuencias.

"Vivir anclados en esa creencia es una trampa emocional que, inevitablemente, nos arrastra hacia la tristeza y nos puede llevar a estados depresivos, porque estamos invirtiendo nuestra energía en añorar algo que ya no existe", advierte la especialista en bienestar. No le falta razón, pues la nostalgia, además, suele ser selectiva: recordamos lo bueno, suavizamos lo difícil y construimos una versión idealizada de lo que fue. El resultado es una comparación injusta con el presente, que siempre sale perdiendo.

eva longoria© @evalongoria

Por qué mirar mucho al futuro también puede perjudicarte

Hay quienes, en cambio, no se quedan anclados en años pasados. Pero en este grupo, también hay peligro, pues tan peligroso es pensar que ya pasó todo lo mejor de tu vida, como proyectarlo a futuro. Y, es que frente a esa mirada hacia atrás, "pensar que ‘lo mejor está por venir’ es un arma de doble filo basada en nuestro instinto natural de supervivencia", explica Inmaculada Reinoso e indaga más en su explicación: "Por un lado, puede ser útil, pues es una herramienta sana y adaptativa cuando funciona como un motor que nos da esperanza y resiliencia para superar un bache". 

No obstante, pensar demasiado en el futuro cuenta con una cara B: "Se convierte en un autoengaño cuando lo usamos como vía de escape para no enfrentarnos a un presente incómodo, y nos sentamos a esperar que un futuro idealizado resuelva nuestros problemas", señala. El riesgo, como ella comenta, es claro: "Al final, el peligro de vivir esperando a que llegue ese mañana perfecto es que nos perdemos la vida".

eva longoria vestido negro© Getty Images

Cómo soltar el pasado sin negar lo vivido

Entonces, si ni el pasado ni el futuro son lugares donde quedarse a vivir, ¿qué hacemos con todo lo que ya hemos sido? El primer paso no es olvidar, sino entender. Así lo señala la experta: "Para salir de este bucle, primero hay que aceptar la realidad y darnos el permiso para atravesar el duelo".

Aunque el término duelo asusta, lo cierto es que, a veces, puede ser una gestión emocional sencilla. "Socialmente, arrastramos la falsa creencia de que los duelos sólo se experimentan cuando fallece un familiar. Sin embargo, cuando enfrentamos cualquier tipo de pérdida significativa en nuestra vida —ya sea una ruptura de pareja, el distanciamiento de ciertas amistades o el fin de una etapa en un trabajo—, también estamos atravesando un duelo", comenta Inmaculada Reinoso. Y ese proceso es necesario "perder la vida que teníamos duele, y es necesario transitar ese dolor para poder avanzar".

eva longoria© Getty Images
Eva Longoria en 2002

Claves prácticas para volver al presente (y sentirte mejor)

Más allá de la teoría, hay formas concretas de salir de ese anclaje constante en lo que fue. Según su experiencia en Respira Project, la experta en bienestar señala que, "lo que siempre recomendamos a los pacientes que vienen a consulta es aprender a vivir el presente, con sus inquietudes y sus incomodidades. No se trata de forzar una positividad irreal, sino de estar en el ‘aquí y ahora’.” 

Claro que, decirlo suena fácil, pero hacerlo sin pautas puede ser algo realmente arduo. Por eso, ella nos da las claves a seguir para tomar como base: "Para lograr esto, existen herramientas prácticas y muy potentes como el mindfulness, que nos entrena precisamente para soltar el peso del pasado, aceptar las emociones tal y como vienen y volver a conectar con el único momento que realmente tenemos poder para actuar: el día de hoy".

La clave no está en borrar el pasado ni en obsesionarse con el futuro, sino en cambiar la relación que tenemos con ambos. El pasado puede ser aprendizaje, pero no refugio. Y el futuro, inspiración, pero no escapatoria. Quizá por eso el mensaje de Eva Longoria conecta tanto: no se trata de negar lo vivido, sino de no darlo por definitivo. Porque, al final, la vida no es una línea recta con un punto álgido, sino una sucesión de etapas que, si algo tienen en común, es que siguen abiertas.