Estados Unidos ataca el sur de Irán en plenas conversaciones para alcanzar un pacto
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Estados Unidos desafió el acercamiento diplomático con Irán y la posibilidad de lograr un acuerdo, con una ronda de ataques en "legítima defensa", según sus palabras, en el sur del país. Según varios informes, las fuerzas estadounidenses atacaron, este martes, dos lanchas de la Guardia Revolucionaria -el cuerpo de élite del ejército- frente a la costa de Bandar Abbás, en el estrecho de Ormuz, causando la muerte de cuatro militares. Washington aseguró que la embarcación se disponía a colocar minas en la vía marítima, bloqueada tanto por Estados Unidos como por Irán. El régimen por su parte, respondió con misiles antibuque, que derribaron un dron que sobrevolaba la zona. Posteriormente, Estados Unidos lanzó ataques contra la plataforma de misiles antibuque e Irán respondió con varios ataques, en la mayor escalada de tensiones desde que se declaró el alto el fuego el pasado 8 de abril.
El ministerio de Exteriores iraní acusó a Estados Unidos de actuar con "malicia e hipocresía", violando la tregua con "actos agresivos". Por su parte, Washington aseguró que las negociaciones siguen su curso, aunque podrían "llevar unos días", dijo el secretario de Estado, Marcos Rubio, reduciendo las esperanzas de un fin inminente del conflicto. La Guardia Revolucionaria aseguró que se reserva el derecho a tomar represalias por el ataque y afirmó que sus unidades de defensa aéreos derribaron un dron que entró en el espacio aéreo del país y dispararon contra otra aeronave no tripulada y un avión de combate, sin dar más detalles de cuándo ni dónde ocurrió el suceso.
"Negociar con el enemigo es una pérdida total", declaró el comandante de la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, Maji Moosavi, poniendo en relieve la visión de algunas figuras del régimen, que rechazan un acercamiento diplomático con Estados Unidos y quieren prolongar el statu quo de tensiones. "Lo más significativo es que el intercambio ha pasado por múltiples rondas de ataque y contraataque en un solo período de 24 horas. Este patrón es más difícil de contener que un incidente aislado. También plantea la cuestión de cómo interactúa este ciclo con las negociaciones indirectas que se están llevando a cabo", advirtió en sus redes el analista Hamidreza Azizi, de SWP Berlin.
Durante la jornada, el monitor marítimo de Reino Unido UKMTO, informó de una explosión en un buque a 100 kilómetros de Mascate, en Omán, aunque no se reveló si se trataba de un ataque iraní. La tregua, que se acerca a los dos meses, ha estado marcada por intercambios puntuales de ataques entre Estados Unidos e Irán, así como agresiones contra Emiratos Árabes Unidos y Bahréin por parte de Teherán. "Combatir y dialogar al mismo tiempo es bastante común en una negociación al final de un conflicto muy intenso", aseguró el académico Samir Puri, en declaraciones a la emisora Al Jazeera. "Lo que no sabemos es si esto es la tormenta que precede a la calma o la calma que precede a la tormenta", advirtió. Preparándose para el peor escenario, las fuerzas armadas iraníes advirtieron que cualquier reanudación del conflicto provocará una represalia "más severa que trascenderá las fronteras regionales".
Los enfrentamientos en Bandar Abbás ocurrieron mientras los negociadores iraníes se encontraban en Qatar para dar un empujón a las negociaciones. La agencia oficial iraní Tasnim señaló que el presidente del Parlamento, Mohammed Bagher Qalibaf, quien lidera las negociaciones, busca liberar unos 24.000 millones de dólares de fondos iraníes congelados en el extranjero como garantía del principio de acuerdo con Estados Unidos. Esta cuestión es uno de los últimos obstáculos para finalizar el memorando de entendimiento, según la agencia semioficial Fars. El desbloqueo de los fondos forma parte del paquete de medidas del "memorando de entendimiento" para detener la guerra y abrir un período de negociación de entre 30 y 60 días para alcanzar un acuerdo final. Las negociaciones incluyen la reapertura total del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones contra Irán y el fin de la guerra israelí en Líbano. Una vez logrado un compromiso en estas cuestiones, se procederá a temas más complejos.
La escalada de tensiones en el Golfo coincidió con un mensaje emitido por el Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, en motivo de la peregrinación a la Meca, una de las tradiciones más importantes del islam que empezó esta semana, con centenares de miles de creyentes viajando a la ciudad sagrada de Arabia Saudí. El jefe de Estado se refirió a un nuevo orden en Oriente Próximo en el que Estados Unidos no está presente e Israel no existe. "El inestable régimen sionista y tumor canceroso de Israel se acerca a su fin", aseguró. "Las potencias del Golfo Pérsico ya no serán escudo para las bases militares estadounidenses, ni Estados Unidos tendrá un refugio seguro en la región", declaró en un mensaje escrito.
Mientras, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aprobó el lunes más ataques contra el grupo militante Hizbulá en todo Líbano, pese a que una de las cláusulas inapelables de Teherán para avanzar en un acuerdo con Washington es que Tel Aviv ponga fin a su ofensiva militar. Durante la jornada del martes se registraron un centenar de ataques en la zona del sur del país y a lo largo del valle de Bekaa, en el este, que dejaron al menos 12 muertos.