Estados Unidos versus Cuba: abrumadora ventaja militar del imperio
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"¿Capacidades defensivas de Cuba frente a EEUU? ¿No has visto la fotografía del misil subido en un carro tirado por bueyes?", responde con mucha sorna un intelectual cubano a EL MUNDO al ser preguntado por un hipotético pulso militar entre los dos países vecinos, enfrentados hoy en un choque histórico que nada tiene que ver con la Crisis de los Misiles del siglo pasado.
Otro ejemplo, aún más doloroso para la revolución que en el siglo pasado extendió sus tentáculos guerreros en África: el comando de los Delta Force acabó en pocos segundos con los 32 escoltas cubanos de élite que resguardaban a Nicolás Maduro. El imperio hizo añicos la leyenda. Los estadounidenses emplearon el arma sónica llamada "Discombobulator", que aturde a sus enemigos.
"La situación militar actual de Cuba es muy diferente a la de los años 80, cuando la doctrina de guerra todo el pueblo suponía un apoyo popular, hoy inexistente, para hacer una defensa popular masiva inspirada en la guerra de Vietnam. En esa época, las fuerzas armadas cubanas cuantitativa y cualitativamente era una fuerza importante: un millón de personas con armas, más de mil tanques, 250 aviones, un buen sistema de defensa antiaérea, una marina pequeña eficaz con tres submarinos y 20 lanchas coheteras. Todo eso ha desaparecido. Las modernizaciones de armamento que han hecho no bastan, ni mucho menos, para cerrar la distancia con un armamento estadounidense probado en combate y con varias generaciones de ventaja. Y eso sin hablar de la guerra electrónica y del espionaje", resume para EL MUNDO el historiador Armando Chaguaceda.
Dadas la superioridad absoluta, una nueva operación de extracción o eliminación de objetivos revolucionarios de élite está al alcance de Washington, que empleó 150 aeronaves para fulminar las defensas antiaéreas venezolanas, modernizadas con un armamento ruso que costó miles de millones. En Cuba, los MIG soviéticos sobreviven con telarañas en los hangares y sólo mantienen unos pocos helicópteros. La marina de guerra desapareció tragada por la crisis multisistémica del país caribeño.
"Quizás haya uno o dos MIG 21 en condiciones para volar. Es un ejército obsoleto y además sin gasolina, con los soldados enflaquecidos y con una falta de condiciones y salubridad. También se duda de la moral de la tropa para sostener operaciones de combate", añade a este periódico el experto militar Serbin Pont, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES).
Todo a favor de EEUU, que además cuenta con la ventaja operativa de que La Habana está situada a apenas 90 millas de la Florida, la base de Guantánamo en su propio territorio y, de momento, con el Grupo de Ataque del portaaviones Nimitz navegando en el Caribe, con nueve escuadrones de cazas y helicópteros especializados en acciones ofensivas y en guerra electrónica. Junto al portaaviones navegan el destructor de misiles guiados USS Gridley y el petrolero de reabastecimiento USNS Patuxent, "de alcance y letalidad inigualables", según el Comando Sur.
La filtración estadounidense de que La Habana habría comprado 300 drones de ataque rusos e iraníes supone, en realidad, un boomerang muy peligroso para la revolución. Se trataría de Mohajer-6, Shahed-136 y Geran-2, diseñados para destruir objetivos, no para proteger tropas o civiles, con la consiguiente alarma para el país vecino. Como si fueron los misiles soviéticos del siglo pasado, que enfrentaron al planeta con la hecatombe nuclear.