Hay casas que se diseñan para vivir y otras para disfrutar. Este dúplex de 73 m² y una terraza de 17 m², situado en Sant Joan Despí (Barcelona) pertenece al segundo grupo, ya que es el sitio perfecto para desconectar. El objetivo de la reforma, llevada a cabo por Pia Capdvila Interiorismo, era crear un lugar al que apetezca volver. Sus propietarios, una pareja que vive en Alemania, querían un refugio personal donde bajar el ritmo, disfrutar del tiempo en casa y reconectar con lo esencial. Un auténtico lujo en estos tiempos de prisas, estrés y con el miedo a aburrirse planeando sobre tu cabeza.
La vivienda, de construcción relativamente nueva, necesitaba una actualización tanto funcional como estética. La distribución original no aprovechaba el potencial del dúplex ni la relación con la terraza, uno de los grandes valores de los pisos con dos plantas. Para ello, el estudio decidió abordar la reforma "desde una mirada pensada para vivirse, alejándose de soluciones neutras o impersonales habituales en viviendas de uso temporal. Una casa pequeña, serena y muy vivida, diseñada íntegramente a distancia gracias a una relación de confianza absoluta entre clienta y estudio", cuenta la interiorista Pia Capdevila. El estilismo lo firma Mar Gausachs.
Este proyecto, obra del estudio Pia Capdevila Interiorismo, apuesta por una entrada sencilla que, sin embargo, invita a entrar y cuenta con un mueble (de La Redoute Interieurs) para dejar las llaves,
"En casas pequeñas, cada metro cuenta, y el recibidor no es una excepción. Aquí se resuelve como una carta de presentación serena y funcional, sin sobrecargar. Materiales naturales, piezas ligeras y una decoración medida marcan el tono del proyecto desde el primer momento", asegura la interiorista.
Este salón con zona de descanso es una prueba del resultado de una buena distribución. Para crear zonas dentro del mismo ambiente, la interiorista ha usado el sofá (de Tapidisseny)y la consola de madera (de Arnia Studio) como elementos barrera. Estas dos piezas separan, sin perder la sensación de unidad. Así, integrado en el estar, el rincón de lectura aparece de manera natural, sin compartimentaciones innecesarias. Es un pequeño gesto que suma funcionalidad y refuerza la idea de una casa hecha para disfrutarse a distintos ritmos.
El salón se plantea como un espacio acogedor, pensado para el descanso y la conversación. Por eso, el mobiliario se ha dispuesto para favorecer el día a día y reforzar la sensación de confort. Los textiles suaves, las fibras naturales y la iluminación cálida construyen una atmósfera tranquila, lejos de estridencias.
En las casas pequeñas, esta cuenta con apenas 73 m² repartidos en dos plantas, disponer de espacio de almacenaje es todo un lujo. Por eso, la reforma de esta vivienda de Sant Joan Despí incluye numerosos armarios que ofrecen sitio para guardar, sin recargar el espacio.
Para ello, se realizan a juego con los muebles del salón y la cocina, fusionándose con ellos, o se destacan, como ocurre en esta zona del estar, donde su diseño, con el módulo central abierto, resultan tan práctico como bonito.
Para unificar el conjunto y potenciar la luz, desde el estudio Pia Capdevila Interiorismo optaron por la continuidad visual basada en pavimentos similares y una paleta cromática suave, con blancos empolvados, beiges y maderas naturales que recorren toda la vivienda.
Así, en el espacio común abierto, que alberga salón, comedor y cocina, el gran mueble actúa como elemento vertebrador, unificando las distintas zonas de manera sutil.
Cómodo y funcional, el comedor es perfecto tanto para el día a día como para una reunión más formal. Además, su ubicación permite la circulación por las distintas zonas de la estancia, sin entorpecer el paso.
La mesa de comedor (de Kave Home) en la misma madera que la consola, las sillas tapizadas (de Acomodarte) a juego con el sofá y la lámpara de techo con pantalla de rejilla (de Peralta Vidavi) hacen que se integre de manera natural en el espacio común.
La cocina mantiene la misma estética que el salón. De líneas limpias y tonos suaves, los muebles de cocina(de Meine Kuchen)se integran visualmente en el ambiente, buscando mayor funcionalidad y capacidad de almacenaje, sin recargar.
Al tratarse de un espacio único, es importante prestar atención a los detalles. De esta manera, la elección de materiales duraderos y una distribución pensada para el uso diario permiten que el espacio se mantenga ordenado y coherente con el resto de la zona de día.
Con ducha, este baño pequeño, situado en la planta baja, es perfecto como aseo para el día a día y como secundario si hay invitados. Además, es la prueba de que se puede ser XS y lucir como si fuera el principal.
Con una decoración funcional y cómoda, combinarevestimientos claros (de Florim) con una pared en terracota (de Neoceramica) que aporta calidez y carácter, demostrando como el color, bien dosificado, puede transformar los espacios.
Una escalera de madera para comunicar las dos plantas
A través de una sencilla escalera de madera se accede a la planta superior. La reforma llevada a cabo por Pia Capdevila Interiorismo reorganizó los espacios para adaptarlos a un uso en pareja, más cómodo y funcional. Así, la planta baja se reservó para la vida diaria, con el salón, el comedor y la cocina, y la superior alberga el dormitorio principal, como un auténtico refugio. "Esta decisión permite ganar privacidad y reforzar la conexión con el exterior, transformando la terraza en una estancia más de la casa", matiza la interiorista.
El dormitorio principal se concibe como un espacio íntimo y sereno, donde nada desentona y todo te envuelve. Los tonos neutros, los tejidos agradables al tacto de la ropa de cama (de Zara Home) y los cojines y el plaid (de Linen & Silk) y una iluminación cuidada crean un ambiente pensado para el descanso y la relajación.
Además, consciente de la importancia de espacio para guardar, la habitación cuenta con un gran armario con frentes texturizados, diseñado a medida por Pia Capdevila, que maximiza la funcionalidad sin abarrotar, manteniendo una presencia discreta, cálida y alineada con el conjunto.
El dormitorio en suite incluye el baño que todos querríamos: luminoso, con vistas al exterior, muy cómodo y con estilo. Condiciones que hacen de él uno de los elementos más singulares del proyecto.
Su conexión directa con la terraza, a través de una jardinera integrada, evoca la experiencia de una ducha al aire libre, pero protegido del frío y con agua caliente. Este gesto sencillo y bien pensado difumina, al mismo tiempo, los límites entre interior y exterior y aporta, añade Pia Capdevila, "una dimensión sensorial poco habitual en un piso urbano".
Incluso aunque no estés rodeada de árboles, en el refugio ideal no podía faltar unaterraza para disfrutar en cualquier época del año. Diseñada como un espacio de relax y vida al aire libre, cuenta con un mobiliario cómodo, textiles resistentes y una iluminación suave que invita a disfrutarla tanto de día como de noche. Las plantas en maceta de Leroy Merlin, ponen el punto verde y fresco al ambiente.
Como afirma la interiorista, "la terraza es todo un valor añadido. Aquí se entiende el sentido completo del proyecto: una casa pequeña, pero pensada para vivirla intensamente, con espacios bien definidos, una estética cálida y una fuerte carga emocional".