Eugenia Silva y su retiro perfecto para desconectar: naturaleza, vino y momentos que inspiran
Hace solo unos días, ¡Hola! publicaba una noticia inesperada: Eugenia Silva y Alfonso de Borbón estaban atravesando un período de crisis. Tras más de una década juntos, la pareja había decidido tomarse un tiempo, al menos de forma temporal, y empezar caminos separados. Después de 13 años de unión consolidada, la modelo y el aristócrata encaran ahora una nueva etapa marcada por la reflexión, la prudencia y la necesidad de reencontrarse consigo mismos.
Eugenia, que recientemente cumplió 50 años y celebró un posado muy especial para nuestra revista, se adentra en esta nueva etapa combinando éxito profesional y cuidado personal. Además, hace apenas unos meses, superó un complicado bache de salud tras someterse a una operación de cadera para recibir una prótesis de titanio, debido a la artrosis severa que afecta su día a día.
En medio de esta etapa de reflexión personal, Eugenia ha elegido viajar a Valladolid y pasar unos días en Abadía Retuerta LeDomaine, un antiguo monasterio del siglo XII reconvertido en bodega y hotel en plena ‘milla de oro’ de la Ribera del Duero, porque “en un entorno donde todo respira historia, naturaleza y excelencia, es más fácil recordar lo importante: la visión a largo plazo, las decisiones con criterio, los proyectos que tienen alma”.
En este templo del descanso, del vino y la gastronomía, el mismo que eligió Stella Banderas para celebrar su boda con Alex Gruszynski el pasado mes de octubre, la modelo ha encontrado el espacio perfecto para ordenar ideas, revisar proyectos, tener largas conversaciones o momentos de silencio, dar paseos entre viñedos y participar de experiencias transformadoras. Una oportunidad para pensar con claridad y escuchar la intuición.
Situada a 30 kilómetros de Valladolid y rodeada de 700 hectáreas de viñedos, esta antigua finca histórica a las afueras del pueblo de Sardón de Duero combina historia, naturaleza y lujo discreto. Todo en él es excepcional, comenzando por la arquitectura románica del propio edificio, el antiguo monasterio de Santa María de Retuerta, que ha sido recuperada al detalle, conservando la esencia y actualizando el contenido. Las antiguas celdas monásticas se han transformado en elegantes habitaciones con suelos de roble, muebles a medida, baños de mosaico de piedra y vistas al mar de viñedos, mientras que en el claustro cisterciense por el que paseaban los monjes es ahora una terraza donde se sirven los desayunos y las cenas. El refectorio acoge el restaurante del mismo nombre, que mantiene la misma atmósfera de silencio y calma original.
Pero la riqueza histórica y artística de Abadía Retuerta LeDomaine no se limita a la arquitectura del antiguo monasterio, también acoge una valiosa colección de obras de arte de Joan Miró, Eduardo Chillida, Palma el Joven o el escultor alemán Rückriem, además de tapices y bargueños históricos, que se exhiben en distintos espacios del hotel.
GASTRONOMÍA CON ESTRELLA
La gastronomía de Abadía Retuerta es otro de sus grandes atractivos. Al restaurante Refectorio, que dirige el chef Marc Segarra, reconocido con una estrella Michelin, dos soles Repsol y otra estrella Verde, por su compromiso con la sostenibilidad, se suman otros espacios gastronómicos: Calicata Terroir Bar, Vinoteca, Terraza de la Hospedería y El Jardín del Claustro, perfectos para disfrutar de los productos de temporada —de su propia huerta y de productores locales— y del vino de la finca en distintos ambientes.
Mientras la bodega, una de las más espectaculares de España y reconocida con la Denominación de Origen Protegida Vinos de Pago, permite vivir experiencias enológicas completas. Desde recorridos por viñedos y salas de elaboración a catas comentadas y degustaciones de productos de la tierra que ayudan a conectar con la tradición vitivinícola y el terruño único de la Ribera del Duero.
EXPERIENCIAS TRANSFORMADORAS
El bienestar y la naturaleza forman parte central de las experiencias que propone el hotel-bodega (abadia-retuerta.com). El spa, situado en las antiguas caballerizas y con más de 1000 metros cuadrados, ofrece tratamientos personalizados, piscina interior y una atmósfera de tranquilidad absoluta. Otras actividades son: yoga al aire libre, water yoga, baños de bosque o paseos conscientes para despertar los cinco sentidos y recargar energía. Y los más activos, también pueden pasear a caballo, hacer rutas en bicicleta eléctrica, vuelos en globo y, en temporada, recolecta lavanda u otras experiencias en apicultura y huertos orgánicos.
Propuestas diversas en un retiro que combina lujo y serenidad y donde Eugenia Silva ha podido reflexionar, ordenar ideas y reencontrarse consigo misma en un momento delicado de su vida.









