GAC acumula quejas

GAC acumula quejas

GAC Motor México acumula inconformidades de clientes por fallas en unidades, servicio postventa, aplicación de garantías y cierre de agencias, a dos años y medio de haber iniciado operaciones en el país.

La marca china registra quejas ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y también reclamos públicos en grupos de redes sociales, donde usuarios comparten problemas relacionados con componentes eléctricos, transmisión, refacciones, atención en talleres y seguimiento a órdenes de servicio.

GAC llegó a México en noviembre de 2023 como parte de su estrategia de expansión internacional y con la intención de convertir al país en un mercado clave para la marca. 

Sin embargo, buena parte de sus clientes han reportado fallas en unidades con pocos meses de uso y dificultades para recibir atención por parte de distribuidores y talleres autorizados.

Actualmente, ante Profeco están documentadas quejas contra la automotriz china entre 2024 y 2025.

Una de ellas, por ejemplo, por negativa a cambio o devolución de una unidad. Otras dos posteriores fueron por negativa a devolución de depósito y negativa a hacer válida la garantía.

Además de las quejas formales, en redes sociales existen grupos creados por usuarios de la marca para compartir fallas, dudas y experiencias de servicio. Entre ellos se encuentran “GAC Emzoom MX Fallas y Quejas” y “GAC GS8 México Quejas-fallas”, enfocados en dos de los modelos comercializados por la compañía en el país.

En esos espacios, los usuarios han reportado problemas eléctricos, fallas en sistemas de apertura, desconexión de bluetooth, ruidos en componentes mecánicos y dificultades para mover las unidades en el modo parking a drive.

“¿Alguien ha tenido problemas eléctricos? Mi Emzoom de repente pita sola”, se lee en una publicación realizada el 15 de mayo dentro de uno de estos grupos. Otros usuarios respondieron con casos similares: “En la mía el bluetooth se desconecta”, “Sí, la mía no abría la cajuela o se abría sola”.

“Para sacar el auto del estacionamiento escucho un rechinido como si tuviera un alambre en las balatas”, escribió un usuario identificado como Gerardo a finales de mayo, en una publicación donde otros integrantes relacionaron el ruido con la transmisión.

“Tengo una 2024. Mi falla empezó con la batería baja de la llave de encendido. La cambié por una nueva, encendió normal, libera freno de mano, pero no me deja hacer cambio de parking a drive”, publicó un usuario identificado como Ov Ed OM el 25 de mayo sobre su GS8.

El malestar de los clientes no se limita a las fallas de las unidades. También incluye señalamientos por servicio postventa, refacciones y cierre de agencias.

“Pésima postventa. De repente quitan las agencias y te quedas sin taller”, respondió Carolina Rivera a una solicitud de experiencias en uno de los grupos. “Refacciones tardan muchísimo. Postventa, mal”, comentó otro usuario identificado como José Martín.

En Saltillo, Coahuila, donde la agencia ubicada en Bulevar Venustiano Carranza cerró operaciones el 20 de marzo. La distribuidora informó en redes sociales que los clientes podrían continuar la atención de sus vehículos en la agencia de Garza Sada, en Monterrey, Nuevo León.

El cierre obligó a usuarios de Saltillo a trasladarse a otro estado para dar seguimiento a servicios, garantías u órdenes abiertas, de acuerdo con clientes en redes sociales.

La situación exhibe uno de los principales retos de GAC en México que es sostener una red de atención suficiente para respaldar sus ventas en un mercado donde la confianza, la garantía y el abasto de refacciones son determinantes para competir.

GAC aún construye presencia comercial, red de distribuidores y reputación post-
venta. Por ello, las quejas de usuarios golpean directamente uno de los puntos más sensibles para cualquier automotriz nueva, la certidumbre de que el cliente tendrá respaldo después de comprar la unidad.

La compañía ha buscado posicionarse con precios competitivos y una oferta tecnológica agresiva, pero los reclamos por fallas, garantías y servicio postventa muestran que su operación en México enfrenta cuestionamientos más allá del producto.

FRANCISCO DOMÍNGUEZ

EEZ